ONG exige a Semarnat y Profepa clausurar delfinario en hotel Dreams Playa Mujeres Resort & Spa

Dicho proyecto, señala, contempla la construcción de un muelle en la zona marina que delimitará “Áreas para la convivencia y nado con delfines”

Redactado por: Staff

Con más de 8 mil firmas, la organización Delfines en Libertad, lanzó una petición en la plataforma Change.Org dirigida a al titular de la Semarnat, Rafael Pacchiano Alamán, y a Profepa para que a nombre de la Ley, se clausure de inmediato la obra correspondiente al delfinario Delphinus en el Hotel Dreams Playa Mujeres Mexico, y la revocación de la autorización otorgada, por contravenir la Ley Ambiental.
La organización afirma que la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), es la culpable de otorgar a la empresa denominada “Grupo Via Delphi, S.A. de C.V.”, la autorización para ejecutar los trabajos de dragado y la consecuente remoción y afectación de pastos marinos por la construcción de un delfinario y un muelle en la zona marina adyacente al hotel conocido como “Dreams Playa Mujeres Resort & Spa”, localizado a 10 km al norte de Puerto Juárez, en el Municipio de Isla Mujeres, Estado de Quintana Roo.
Dicha Organización asegura que en la zona evidenciada se detectó la ejecución de trabajos de dragado con maquinaria conocida como “draga de succión”, y la DGIRA ha considerado viable el proyecto con la simple información que la empresa “Grupo Via Delphi, S.A. de C.V” le presentó en su manifestación de impacto ambiental, pero sin que dicha autoridad evaluadora haya verificado la veracidad de dicha información, particularmente, lo relacionado a la existencia o no de pastos marinos. En efecto, en el cuerpo del resolutivo no se indica que se haya llevado a cabo alguna visita de campo por parte de la DGIRA para verificar lo afirmado por el Grupo Via Delphi.
Un proyecto de tal magnitud, enfatiza, que conlleva un riesgo ambiental considerado significativo, ha sido aprobado únicamente en base a las declaraciones de los que están interesados en la ejecución de dicho proyecto.
Dado que hay evidencias y pruebas de la existencia de pasto marino en la zona afectada, que han sido correctamente denunciadas a las autoridades competentes por parte de varias asociaciones comprometidas con el medioambiente, la continuación y ejecución de esta obra, bajo el beneplácito de la Semarnat y de sus ejecutivos, encargados de cuidar el medio ambiente y evaluar los impactos negativos que pueden afectarlo, “nos resultaría como una ulterior prueba de la falta de diligencia de las autoridades a cargo del bienestar de nuestras comunidad”, agregan.
Añaden que a esta depreciable situación se le añade otra, de igual magnitud por lo que “involucra el descuido y el hecho que nuestras autoridades no comprenden totalmente los conceptos de “conservación” y “educación ambiental””
Dicho proyecto, señala, contempla la construcción de un muelle en la zona marina que delimitará “Áreas para la convivencia y nado con delfines”, denominados “hábitats” y considera tener 10 delfines de la especie Tursiopstruncatus (delfín nariz de botella) en cautiverio; adicionalmente, prestará el servicio de embarcadero para el arribo de embarcaciones menores de visitantes, a los cuales se les ofrecerá el nado con delfines como una ulterior diversión disfrazada por una experiencia educativa.
Otra vez, las autoridades competentes han preferido ignorar las evidencias que, en el transcurso de los años, han sido presentadas por parte de la comunidad científica acerca del maltrato y sufrimiento que las especies experimentan en estas instalaciones, entre las cuales, la privación de comida para su entrenamiento, encierres pequeños y de escasa profundidad, la separación de su grupo social y la separación de las madres de sus crías, la obligación de por vida de ejecutar ejercicios que no son en absoluto parte de su natural conducta.
Argumentan en la petición, que la Ley define a los delfinarios bajo el nombre de UMA (Sistema de unidades de manejo de vida silvestre) cuyo preciso compito es introducir la vida silvestre dentro del mercado (o sea, mercantilizar y facilitar dicha mercantilización de la vida silvestre).
Según la Ley, delfinarios, circos, ranchos de cacería son todos UMA, es decir, pertenecen todos a la misma clasificación. Entonces, hasta según la Ley, la naturaleza de un delfinario es la de un negocio y su principal objetivo es la obtención de ganancias. Por supuesto que el concepto de conservación en este plan queda en la sombra, dado que la conservación y el mercado son figuras antagonistas con fines distintos: la conservación busca mantener el patrimonio génico y el hábitat, mientras que el mercado busca la ganancia como prioridad.
Delfines en Libertad afirman que el territorio de la costa noreste del estado de Quintana Roo es conocido a nivel internacional por sus numerosos atractivos naturales, lo que rinde esta área de México una de las metas turísticas principales a nivel mundial.
Sin embargo, desde la fundación del primer polo turístico integralmente planeado en el territorio que hoy se conoce como Cancún, en los años 70, hasta la fecha, poco o nada se ha hecho para proteger este increíble patrimonio. La afectación del medio físico avanza en el espacio y en el tiempo de forma incontenible, propiciada por una demanda turística alrededor de la cual se mueven capitales e intereses particulares de empresas cuyo objetivo primario es la ganancia. En este espacio geográfico el uso irracional de los recursos ha modificado el entorno natural a partir de la alteración que han sufrido los diferentes elementos que lo conforman, entre ellos, la vegetación, tanto terrestre como marina, la cual constituye una unidad compleja biofísica en que el suelo, el agua, la flora y la fauna guardan un balance biológico; destruir uno de estos elementos equivale a destruir toda la unidad.
Explica que una de las practicas más comunes en este tipo de desarrollo ha sido el uso del dragado y descarga del material dragado, o sea la remoción, succión, transporte y descarga del material del fondo de áreas acuáticas, utilizando para ello una draga.
Los procesos de dragado y de descarga del material dragado tienen el potencial para generar impactos negativos en las características físicas, químicas y biológicas del ambiente. Los potenciales impactos negativos generados afectan la calidad del agua, a causa de la suspensión y distribución de sedimentos contaminados, la vida de los peces, de la flora y de los otros organismos vivos que se encuentran en el área afectada, así como de las aves a nivel externo.
Durante las obras de dragado y bombeo de la arena pueden además producirse derrames accidentales de aceites y/o combustibles procedentes de las maquinarias empleadas. Estos vertidos pueden ser arrastrados por el agua o, en su caso, depositarse en el lecho marino. Los derrames de aceites y/o combustibles pueden ocurrir también a nivel superficial, provocando un riesgo de contaminación del sustrato arenoso.
El tráfico de maquinaria por la playa, la actividad asociada a la obra misma (como el vertido de arena, por ejemplo) y la presencia de los trabajadores en el área, es fuente de molestias para las aves que utilizan la playa como área de campeo, posadero y/o alimentación. En los lugares de dragado se va a producir una alteración del hábitat existente, afectando a las poblaciones vegetales (como el pasto marino) y de fauna que utilizan la zona de cualquier forma que sea. Es importante saber que los lechos de pasto marino, al igual que los manglares, son un sedimento global de carbón y necesitan ser expandidos, no destruidos, para ayudar a revertir el calentamiento global y el aumento al nivel del mar que inundará muchas de las costas de Quintana Roo en las próximas décadas. Los pastos marinos son un hábitat crucial para peces de coral jóvenes, langostas, y caracoles.
Estos procesos tienen un impacto sobre el ambiente que, según el Programa de Ordenamiento Ecológico Marino Regional del Golfo de México y Mar Caribe, así como por la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, se considera significativo.
Finalmente, solicitan a la comunidad apoyar su petición y de empezar juntos un camino hacia una mayor conciencia y cuidado del patrimonio ambiental de nuestro planeta, así como el fin de la explotación de la fauna para fines comerciales, “este debe ser el inicio de un camino hacia un desarrollo realmente sustentable, en donde las autoridades competentes garanticen la ejecución de la ley y se hagan cargo de proteger los intereses de todos”.