La megadiversidad de invertebrados marinos de Oaxaca

La colección científica de invertebrados marinos del Labsim es un acervo con ocho mil ejemplares de 300 especies de invertebrados identificados al máximo taxón posible (género y especie)

Redactado por: Prensa Animal /Agencia Informativa Conacyt

La extensa biodiversidad marina es el eje de estudio del Laboratorio de Sistemática de Invertebrados Marinos (Labsim), que pertenece a la Universidad del Mar (Umar), campus Puerto Ángel. En estas instalaciones, los investigadores analizan los invertebrados marinos presentes en la región Pacífico sur de México y otras especies exóticas para solventar el vacío de información sobre el tema.
Labsim fue creado en 2005, gracias al fondo sectorial Semarnat-Conacyt que permitió la construcción de instalaciones y adquisición de equipo. Desde su inicio, el laboratorio se enfocó en el estudio de especies exóticas e invasoras, taxonomía y ecología de poliquetos, biodiversidad marina y costera, y sistemática del bentos (organismos que habitan el fondo marino).
Actualmente, el cuerpo de investigadores del Labsim está conformado por la doctora María del Socorro García Madrigal y el doctor Rolando Bastida Zavala, responsables del recinto, en colaboración frecuente con los doctores Edgar Rosas Alquicira y Andrés López Pérez. Los estudiantes de licenciatura o maestría de la Umar de áreas afines han sido pieza clave para el desarrollo de las investigaciones en el laboratorio, a través de sus proyectos de tesis.
Disciplinas científicas, tales como biología, taxonomía, hidrología y oceanografía, convergen en las instalaciones del Labsim para generar resultados que alimenten la bibliografía acerca de las especies marinas existentes en la región sur, específicamente de los estados de Oaxaca, Guerrero y Chiapas.
Colección científica de invertebrados
La colección científica de invertebrados marinos del Labsim es un acervo con ocho mil ejemplares de 300 especies de invertebrados identificados al máximo taxón posible (género y especie), provenientes de localidades del Pacífico sur de México, así como de otras regiones como el Caribe mexicano y el golfo de México, incluso de países como Panamá, Chile, Australia y Japón.
“Previo al Labsim, no existía una colección similar en ninguno de estos tres estados (Oaxaca, Guerrero y Chiapas) que, dicho sea de paso, son tres de los estados donde se concentra la mayor diversidad biológica y cultural del país”, indicó Rolando Bastida.
Este acervo está registrado ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) con la clave OAX-CC-249-11 y contiene principalmente esponjas (Porifera), anémonas e hidrozoos (Cnidaria), gusanos planos de vida libre (Platyhelminthes), gusanos poliquetos (Annelida: Polychaeta), crustáceos (Crustacea), moluscos (Mollusca) y ascidias (Chordata).
“Por su importancia y el tipo de colección, la colección científica de invertebrados marinos del Labsim está ubicada en un recinto semicerrado, con aire acondicionado permanente y en completa oscuridad. Estas previsiones permiten la conservación de los ejemplares por mucho tiempo, para que puedan ser consultados por otros investigadores en el futuro”, explicó el investigador.
El doctor Rolando Bastida es miembro nivel I del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y especialista en ecología y desarrollo sustentable; actualmente revisa las especies de poliquetos exóticos del Pacífico mexicano. En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, comentó que la colección científica de invertebrados marinos es el resultado de 15 años de muestreo e investigación y que en muchas ocasiones ha sido partícipe del primer registro formal de especies de la región (17 especies con primer registro).
Agregó que el acervo permite a los investigadores obtener datos ecológicos e históricos, además de información taxonómica y morfológica de los ejemplares marinos. Incluso, la información contenida proporciona indicios para su uso en otras ramas de la ciencia, como la farmacología, medicina y bioquímica.
“Muchos ejemplares representan la evidencia de introducciones accidentales o invasiones de especies exóticas provenientes de otras regiones. En suma, una colección científica representa una base histórica muy informativa sobre los organismos que viven o vivieron en la región”.
Investigaciones con impacto
La doctora Socorro García, catedrática de la Umar y especialista en manejo de vida silvestre, se encarga de la revisión faunística de crustáceos de la región Pacífico sur del país. Explicó que los invertebrados bénticos (fondo del mar) pueden brindar información acerca de la sanidad del ambiente marino.
“Si se conoce la composición y la distribución de las especies y se le da seguimiento a través de un monitoreo sistemático, se podría tener información muy acertada en el momento justo para prevenir daños graves a los ecosistemas”.
El establecimiento de la industria petrolera en estas regiones del sur ha generado eventos de contaminación química en ecosistemas marinos (por petróleo crudo, diesel y amoniaco), cuyos efectos en los invertebrados bénticos no han sido evaluados. Por tal motivo, los especialistas del Labsim se dieron a la tarea de crear líneas de investigación orientadas al estudio de estas especies.
“Algunas especies de crustáceos se han reconocido como indicadoras de contaminación, ya que desaparecen con la disminución del oxígeno, el incremento de la temperatura y de la concentración de materia orgánica”.
Cada especie que estudian es integrada al acervo de invertebrados. El trabajo inicia desde la recolecta en campo hasta el tratamiento taxonómico, que consiste en la recopilación de literatura o información sobre el ejemplar. “Se organiza en los siguientes apartados: nombre de la especie y autor, número de la figura, sinonimia más relevante, localidad tipo, ubicación de los tipos, sexo o etapa del holotipo, material examinado, para algunos casos una breve diagnosis y la distribución general”.
Otra de las labores de Socorro García es el estudio de los anfípodos de la región. Los anfípodos son un grupo de pequeños crustáceos; algunos autores consideran que abarca 50 por ciento de los mismos. Al inicio de sus investigaciones, había registro de solo 12 de ellos, sin embargo, hoy se cuenta con cinco nuevos registros y siete especies más para la ciencia.
Asimismo, en colaboración con sus alumnos de doctorado, ha identificado seis nuevas especies de cumáceos (pequeños crustáceos del fondo marino) y una de tanaidáceos, todos peracáridos del Pacífico sur de México.
“Definitivamente es un sitio privilegiado y la riqueza que alberga es impresionante. En este momento, se tienen bajo el tintero al menos unas 50 especies nuevas que requieren ser nombradas”, finalizó la investigadora.
Resultados tangibles
A 12 años de su fundación, especialistas del Labsim han descrito 17 nuevas especies para la ciencia (entre gusanos poliquetos y crustáceos) y 30 más que esperan ser detalladas formalmente.
El laboratorio trabaja en conjunto con otras instituciones como la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) y el Laboratorio de Poliquetos de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur, unidad Chetumal), así como con una institución de talla internacional: Smithsonian Environmental Research Center (SERC), Maryland, Estados Unidos.
“Comprobamos que Oaxaca no solo es megadiverso en la fauna y flora terrestres sino que su litoral contiene una gran diversidad de plantas y animales marinos, con más de dos mil especies registradas”, concluyó Rolando Bastida.