¿Cuáles son las especies que más aparecen varadas?

En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, la doctora Gisela Heckel Dziendzielewski, presidenta del Consejo Directivo de ICMME, comunicó que el reporte estadístico refleja el registro de 598 individuos varados de 1997 a 2015

Redactado por: Prensa Animal /Agencia Informativa Conacyt

Estudiar, documentar y atender los casos de varamientos de mamíferos marinos en las costas de Ensenada son las principales tareas desarrolladas por Investigación y Conservación de Mamíferos Marinos de Ensenada (ICMME) desde hace 20 años.
La mayor parte del trabajo de ICMME, una asociación civil integrada por investigadores y estudiantes del campo de la biología, se concentra en la Bahía Todos Santos y ocasionalmente atiende otras zonas de Baja California, como San Quintín y San Felipe.
Al trabajo de campo y la investigación, se suma un programa de educación ambiental mediante el cual la organización difunde información sobre varamientos de mamíferos marinos, además de realizar exposiciones para que los niños conozcan a los animales —pertenecientes a este grupo— que habitan en la península bajacaliforniana.
El concentrado estadístico de los registros hechos por ICMME en sus primeros 18 años de labor fue expuesto en el artículo An eigtheen-year record of marine mammal strandings in Baja California, Mexico, and some outstanding findings, presentado en 2015 en un congreso celebrado en Estados Unidos.
En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, la doctora Gisela Heckel Dziendzielewski, presidenta del Consejo Directivo de ICMME, comunicó que el reporte estadístico refleja el registro de 598 individuos varados de 1997 a 2015, pertenecientes a 14 especies de mamíferos marinos.
Especificó que los varamientos son encabezados —con un amplio margen— por el lobo marino de California (Zalophus californianus), abarcando 68.6 por ciento de los casos de varamientos en Bahía Todos Santos.
La segunda especie más comúnmente detectada es la foca común del Pacífico (Phoca vitulina richardii), con 8.9 por ciento de los casos; posteriormente se encuentra el delfín tursión o tonina (Tursiops truncatus) con 2.8 por ciento, y el elefante marino del norte (Mirounga angustirostris) con 2.5 por ciento.
Aunque menos comúnmente, también se han registrado varamientos de delfín común de rostro corto (Delphinus delphis delphis), ballena gris (Eschrichtius robustus), delfín común de rostro largo (Delphinus delphis bairdii), delfín de riso (Grampus griseus) y ballena azul (Balaenoptera musculus).
De acuerdo con la presidenta de ICMME, los varamientos menos comunes que han sido registrados pero que destacan por su rareza, son el zifio de Hubbs (Mesoplodon carlhubbsi), el calderón de aletas cortas (Globicephala macrorhynchus) y la nutria marina (Enhydra lutris nereis).
La investigadora sostuvo que esta información ofrece un panorama claro respecto a la problemática de los varamientos, en especial con el lobo marino de California, posicionada como la especie que con mayor frecuencia se vara en las costas de Ensenada.
¿Por qué se vara un mamífero marino?
Otro de los datos relevantes recogido a través del registro y la atención a varamientos por los miembros de ICMME, es que 20 por ciento de los animales que se varan en la Bahía Todos Santos presenta lesiones ocasionadas por bala o machete, lo que se interpreta como el contacto con la actividad pesquera.
Gisela Heckel explicó que debido a la proliferación de cultivos en el mar, los lobos marinos buscan su alimento en esas áreas, convirtiéndose en una amenaza para las especies que son reproducidas por técnicas de acuicultura para su posterior comercialización.
Esta situación se suma a la interacción que los lobos marinos tienen con barcos pesqueros de sardina presentes en la bahía.
No obstante, apuntó que las causas de los varamientos pueden ser muy diversas y van desde ahogamiento, al quedar los animales atrapados en las redes de pescadores, hasta infecciones o enfermedades como la pulmonía.
Refirió que aunque usualmente los organismos que encuentran varados están en avanzado estado de descomposición, cuando el animal está fresco es trasladado al Laboratorio de Zoología Marina de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), donde se le practica la necropsia para investigar las causas de su muerte.
“Hemos encontrado objetos en el tracto digestivo, en un lobo marino encontramos en su estómago la bolsa trasera de un pantalón”, ejemplificó la investigadora.
Programa de atención a varamientos
Coadyuvar con el personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) es la principal línea de acción del programa de atención a varamientos con que cuenta ICMME y que es coordinado por Guadalupe Gómez Hernández.
En entrevista, Guadalupe Gómez detalló que el factor esencial que determina el protocolo de atención a varamientos es si el animal está vivo o muerto.
¿Quieres participar con ICMME?
ICMME busca la participación de voluntarios, especialmente de estudiantes de áreas como biología, oceanología y ciencias ambientales.
Para ser voluntario solo se necesita tener el interés y las ganas de participar, mientras que para ser socios es necesario presentarse a las reuniones mensuales y cumplir con una cooperación anual de 200 pesos que sirve para financiar los recorridos en las playas y la participación en eventos de educación ambiental.
Para mayor información, contacta a ICMME en www.icmmeac.org o en su página de Facebook Investigación y Conservación de Mamíferos Marinos de Ensenada.
La intervención de ICMME en los varamientos puede activarse tanto por un reporte ciudadano como a través de los recorridos que al menos dos veces al mes realizan en la costa para detectar animales.
Para llevar a cabo esta labor, además de mantener coordinación con la Profepa, la organización cuenta con licencia de colecta científica emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), lo que les permite hacer el manejo de los organismos.
“En caso de que sea un organismo vivo, tenemos que esperar a que Profepa acuda, se atienda con veterinario y den la orden de cómo vamos a proceder, dependiendo del tamaño del animal y lo que necesite”, describió.
Debido a la ausencia de un centro de rehabilitación para fauna silvestre en Baja California, si el animal varado está vivo, se le brinda toda la atención posible en el lugar en que fue detectado y se regresa al mar.
Educación ambiental
Gisela Heckel, actual presidenta de ICMME y una de sus fundadoras, relató que en sus primeras intervenciones para atender varamientos de mamíferos marinos, se percataron de que había necesidad de informar a la población sobre este tema.
“Lo primero que hicimos fue diseñar un tríptico donde informábamos qué es un mamífero marino y qué hacer en caso de un varamiento, de ahí se empezó a desarrollar el programa de educación ambiental”, destacó.
Mencionó que el programa de educación ambiental se ha extendido con pláticas y talleres a Laguna San Ignacio, en Baja California Sur, así como Bahía de los Ángeles, al sur del municipio de Ensenada.
Gisela Heckel resaltó que la actividad más constante ha sido la participación en eventos sobre medio ambiente, donde exponen material óseo y pieles de mamíferos marinos, que sirve para enseñar a niños acerca de los animales que habitan en Baja California.
“A estos eventos van sobre todo niños, ellos tienen la oportunidad de tocar los huesos y les explicamos qué son los lobos marinos, qué son las focas, tenemos una piel de un lobo marino de California y una piel de lobo fino de Guadalupe, y al tocar las pieles se dan cuenta de la diferencia”, comentó.
A dos décadas de su fundación, ICMME sigue trabajando de forma permanente tanto en difundir a la población cómo actuar cuando observa un varamiento, como en investigaciones para conocer más sobre este fenómeno en mamíferos marinos.