Asegura Profepa 5 ejemplares de psitácidos en feria de San Isidro, Guerrero, un Perico frente naranja y un Cardenal en Nuevo León

Las aves pertenecientes a la familia de los Psitácidos, son especie prohibida para su extracción del medio silvestre enmarcada en el Artículo 60 Bis 2 de la Ley General de Vida Silvestre

Redactado por: Staff

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) aseguró cinco ejemplares de psitácidos abandonados en las instalaciones de la Feria de San Isidro, municipio de San Luis Acatlán, Guerrero, los cuales se encuentran listados en la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, bajo alguna categoría de riesgo.
Personal de la PROFEPA, en coordinación con miembros del Comité de Vigilancia Ambiental Participativa denominado “Red de Conservación de la Naturaleza San Luis Verde”, detectaron dos cajas de cartón cerradas, las cuales contenían: 3 pericos atoleros (Aratinga canicularis), 1 cotorra serrana (Rhynchopsitta pachyrhyncha) y 1 cotorra guayabera (Amazona finschi).
Al realizar la diligencia, los inspectores federales obtuvieron información de que los ejemplares fueron abandonados por las personas que los exhibían con fines comerciales, por ello se procedió al aseguramiento precautorio correspondiente de las mismas.
Las aves en comento pertenecen a la familia de los Psitácidos, especie protegida en el Artículo 60 Bis 2 de la Ley General de Vida Silvestre, mismo que establece que ningún ejemplar de ave correspondiente a la familia Psittacidae o Psitácido, cuya distribución natural sea dentro del territorio, podrá ser sujeto de aprovechamiento extractivo con fines de subsistencia o comerciales.
Con este tipo de acciones, la PROFEPA mantiene constante vigilancia, con el objeto de garantizar que se cumplan las normas de protección y cuidado al medio ambiente y evitar la explotación y tráfico ilegal de la vida animal silvestre, sus productos y subproductos.
Por otra parte, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) aseguró de manera precautoria un Perico frente naranja (Aratinga canicularis) y un Cardenal (Cardinalis cardinalis) en el Mercado de Abastos del municipio de Guadalupe, Nuevo León, debido a que sus propietarios no acreditaron la legal procedencia de los mismos.
En atención a una denuncia, la PROFEPA realizó un recorrido de inspección en el establecimiento, donde ubicó en una de las bodegas dedicada a la comercialización de productos deshidratados (semillas y botanas diversas) que tenían como mascotas a los dos ejemplares.
Las aves se encontraban, cada una, dentro de jaulas; al realizar la revisión de los ejemplares, se encontró que el psitácido pertenece a la especie Aratinga canicularis, la cual se encuentra listada en la Norma Oficial Mexicana NOM–059–SEMARNAT–2010, en la categoría de especies con Protección Especial (Pr), por lo que su venta o posesión está prohibida por la ley.
Al verificar el otro ejemplar, se constató que se trataba de un Cardenal, mismo que no contaba con la documentación que amparara su legal procedencia, por lo que también se aseguró de manera precautoria.
Ningún ejemplar de ave correspondiente a la familia Psittacidae o psitácido (loros, pericos y guacamayas), cuya distribución natural sea dentro del territorio nacional, puede ser sujeto de aprovechamiento extractivo con fines de subsistencia o comerciales.
Es decir, por ser especies catalogadas en situación de riesgo, está prohibida su extracción del medio silvestre, así como la posesión y el comercio de las mismas.
Los pericos, loros y las guacamayas están seriamente amenazados. El tráfico ilegal para el mercado de mascotas, así como la destrucción de su hábitat, son las principales causas del deterioro de las poblaciones silvestres, por lo que la PROFEPA exhorta a la sociedad a no comprar loros, guacamayas ni pericos, toda vez que su venta está prohibida.
El Artículo 420 del Código Penal Federal establece que se impondrá pena de uno a nueve años de prisión, y el equivalente de trescientos a tres mil días multa, a quien ilícitamente, con fines de tráfico, capture, posea, transporte, acopie, introduzca al país o extraiga del mismo, algún ejemplar de fauna silvestre considerada endémica, amenazada, en peligro de extinción, sujeta a protección especial, o regulada por algún tratado internacional del que México sea parte.