El ímpetu dadaísta de la obra de Hans Arp cautiva a los visitantes del MAM

La primera retrospectiva sobre el promotor del dadaísmo en América Latina se compone de 60 piezas provenientes de instituciones francesas

Redactado por: Staff

Un recorrido panorámico por las vertientes de la obra del escultor, poeta y pintor franco alemán Hans o Jean Arp (1886-1966), es lo que presenta en retrospectiva el Museo de Arte Moderno (MAM).
Con la muestra Arp, la primera en América Latina sobre el artista, el visitante puede acercarse a la propuesta de uno de los protagonistas del arte moderno y precursor del arte actual a través de 60 piezas, entre relieves, esculturas, óleos, collages, papeles desgarrados, tintas, gouches, grabados, tapices y libros ilustrados.
Hans Arp fue miembro fundador del movimiento Dadá en 1916, junto con Tristan Tzara, Hugo Ball, Marcel Janco y Richard Huelsenbeck, cuyos rostros aparecen en el montaje curado por el historiador francés Serge Fauchereau, en una serie de fotografías.
La exhibición explica en sus textos que como una muestra de inconformidad y de enojo contra la burguesía, en el marco de la Primera Guerra Mundial, surgió en Europa el movimiento Dadaísta, pero acota que la curiosidad llevó a Arp a manipular todo tipo de materiales, soportes y técnicas.
Muestra de lo anterior son sus esculturas realizadas en cobre, madera y latón, como Torso regocijado (1965) y A perderse en el bosque (1932), Torso-pájaro (1963) Del país de Tales (1953), Tres huellas (1938), Homenaje a Rodin (1938), Retoño de Relámpago (1965), Sirena (1942), En cuclillas (1960), Umbral ondulante (1960), que en el espacio del recinto fueron colocadas sobre ladrillos de cemento.
De la muestra dividida en cuatro núcleos: Nació Dadá, El surrealismo, Guerra y paz y L’Aubette; llama la atención sus cuatro tapices de pequeño a gran formato, como son Círculo rojo (1930) y Papeles desgarrados (s/f), que eran captados en fotografías digitales por los algunos de los visitantes.
El primer núcleo Nació Dadá, se remite a los primeros años de este movimiento vanguardista. En el apartado el público encontrará la escultura en bronce de Torso regocijado (1965), relieves en torso sobre cartón y figuras en tinta china sobre papel, entre otras técnicas.
También se aprecia un bordado en lana Forma simétrica (1915), revistas como Cabaret Voltaire (1916) ilustradas por Arp y la antología Dadá (1918-1919), para la que Arp hizo grabados y de la que sólo se conservan seis ejemplares en todo el mundo.
En el apartado El Surrealismo se indica que Arp formaría parte del movimiento, por largo tiempo y que enriquecería sus técnicas mediante manchas de tinta y de pintura, papeles arrugados o rasgados, nuevos materiales o formas de azar.
En esta etapa el artista Arp escribió poemas, pintó y desarrolló libremente sus relieves y esculturas, lo que también se puede apreciar en la exhibición con las piezas Papeles desgarrados (1937-1938), Tres formas blancas constelándose sobre fondo gris (1930), El hombre que ríe (1962) y Máscara de pájaro (1918-1953).
En Guerra y Paz se muestran sus obras monumentales realizadas en Europa y América, e ilustraciones realizadas para sus libros, pinturas, esculturas y ensayos.
En el apartado se indica que la Segunda Guerra Mundial interrumpe la carrera de Arp, quien huyó de la ocupación alemana dirigiéndose al sur de Francia y posteriormente a Suiza.
Pintó esculpió, ensayó técnicas y materiales, cuidó la fundición de bronces y la edición de sus catálogos. Se pueden ver las esculturas Torso-pájaro (1963), Del país de Tales (1953), y las litografías Album de Grasse (1941-1942) y 6 estudios (muñecas).
Finalmente, la exposición cierra con el núcleo L´Aubette, que se refiere a un inmueble del siglo XVIII, recinto de diversión, salón de té, cine, baile y sala de juego que Arp ayudó a decorar.
Sobresale la escultura Torso de Corea (1961) y fotografías de la ubicación del espacio, además de dos libros de poemas escritos por Jean Arp, uno con 12 dibujos inéditos del artista y el texto Sueños y proyectos (1951-1952).
A Juan Carlos Rocha, estudiante de preparatoria asistió con algunos de sus compañeros de clase a la exposición, como una tarea escolar. “No sabía de este artista y mucho menos del dadaísmo. La exposición está padre, me gustaron mucho las esculturas, los tapices y me llamó mucho la atención el collage El hombre que ríe, yo creí que todo era pintura, pero ya veo que hay diferentes técnicas, todas interesantes”.
Las piezas que integran la exposición Arp, que se realiza en el contexto del centenario del dadaísmo, provienen del acervo de la Fundación Arp de Clamart, del Museo de Arte Moderno de Estrasburgo, del Centro Georges Pompidou y de la galería Thessa Harold. Contó con la colaboración de la Embajada de Francia en México.
Hans Arp, nació en 1886 en Alsacia, que entonces era territorio alemán. Fue colaborador cercano pero independiente del surrealismo y pionero de la escultura biomórfica (técnicas del automatismo y reminiscencias oníricas combinadas con estructuras orgánicas) que él basa en el círculo-ombligo, entendido en el sentido arcaico del origen del mundo.
En 1926 adoptó la nacionalidad francesa y en los años 40 el nombre de “Jean”. El éxito mundial le llegó con el Gran Premio de Escultura de la Bienal de Venecia (1954) y con las retrospectivas del MoMA de Nueva York (1958) y el Museo de Arte Moderno de París (1962).
La obra abstracta y literaria de Arp ha conquistado el mundo entero debido a su gracia sutil y tono lúdico, además de sus innovaciones formales radicales que lo ponen a la par de clásicos como Kurt Schwitters, Joan Miró, Max Ernst, Salvador Dalí y otros de sus compañeros.
La exposición Arp se complementa con la exposición Analogías escultóricas. Colección MAM, que busca establecer los vasos comunicantes entre este creador franco alemán y el desarrollo de la escultura moderna en México, integrado por cuatro núcleos temáticos: Imprecisiones aparentes, Maniobras lúdicas, Verticalidades, y Construcciones.
Arp estará abierto al público hasta el próximo 16 de julio en el Museo de Arte Moderno, ubicado en Paseo de la Reforma y Gandhi, Bosque de Chapultepec. Horario de visita: martes a domingo de 10:15 a 17:45 horas. Domingos, entrada libre.