¿Los animales experimentan el duelo cuando su compañero o hermano de vida fallece?

Sobre si es conveniente traer otro perro o gato a la casa para hacerle compañía , la especialista afirma que a veces la gente quiere traer otro perro joven, y ese puede ser un problema

Redactado por: Staff

Félix yacía sin vida, ya en su lecho de muerte, todos llorábamos a su alrededor, se había ido, había partido. Después de una enfermedad larga y dolorosa, se le decidió aplicar la eutanasia para que no sufriera.
Cerca estaba Diana y Fígaro, no entendían qué pasaba. Fígaro nos veía y maullaba, una y otra vez, nos veía de frente pasaba frente al cadáver de Félix, una y otra vez. Diana sólo se volteó y caminó hacia la recámara. No maulló, no lloró. Sólo se retiró.
¿Los animales pueden sentir el duelo de un compañero o hermanito que se va?
En entrevista con Prensa Animal, Claudia Edwards, MVZ, etóloga interesada en lograr que la relación humano-animal sea exitosa integrándose, responde que sí, que un animal es capaz de sentir dolor o tristeza por la ausencia de su hermanito o del animal que convivió con él durante un cierto tiempo.
Claudia Edwards también es profesora de la UNAM, en el Departamento de Pequeñas Especies y Etología, Fauna Silvestre y Animales de Laboratorio, y afirma que los animales sí experimentan el duelo, “no sabemos si pasan todas las etapas que pasamos los humanos, pero cuando tienen lazos muy cercanos con otro animal o con la gente se deprimen por que ya no está su compañero de vida, y por eso tienen que llevar un proceso, saber que el animalito ya no está”
¿Cuáles son los pasos a seguir en caso de duelo?
Cuando los animales tienen lazos muy cercanos con otro animal o con la gente se deprimen porque ya no está su compañero de vida , por lo que cuando su compañero muere tiene que llevar un proceso, y tiene que saber, que el animalito ya no está , que se aleja.
Cuando se tienen las cenizas en la casa, es necesario acercárselas, pues, ejemplifica que ella tiene las cenizas cerca de un perrito que murió, y se las acerca a la perrita que quedó, y ella las olfatea.
“No sabemos si está el olor de la otra perrita o su cuerpo, por eso es importante para todos, que sepan qué es lo que está pasando para poder llevar el tema lo mejor posible en el futuro”, afirma.
¿Cuáles sería los pasos a seguir en caso de duelo?
Si ya sabemos que su hermanito no va a venir , ya no regresará , si se eutanasia al animal en casa sería mejor , y que el otro esté presente, y por lo menos que pueda oler el cuerpo una vez que ya no tenga vida, antes que se lo lleven.
Afirma que hay que dejarle oler las cenizas y explicarle, no sabemos si el perro entiende todas nuestras palabras, pareciera que no, pero tal vez entienda la emoción que le queremos transmitir , por lo que es importante hablar con ellos y tratar de que tengamos rutinas muy claras , los perros son animales de muchos hábitos, y probablemente nosotros estamos deprimidos y movamos nuestros hábitos y eso lo va a tener peor.
Entonces hay que darle una estructura de vida muy clara, darle mucho más tiempo de juegos , es probable que los primeros días no quiera jugar, pero después de unos días tenemos que aumentar nuestra rutina de juegos, de cariño, de caricias para que ese animal se sienta confortado.
Sobre si es conveniente traer otro perro o gato a la casa para hacerle compañía , la especialista afirma que a veces la gente quiere traer otro perro joven, y ese puede ser un problema, sobre todo “si nuestro perro es viejito , un perro ya adulto, y le quiero traer un cachorro , puede ser un problema, porque los otros quieren jugar, y el viejito ya no , nada más quiere estar tranquilo”.
Explica que si es un perro muy sociable , que le guste estar con otros perros a lo mejor más adelante en unos dos o tres meses conseguir otro perro adulto, tranquilo con el que se presenten, y él lo acepte y lo quiera llevar , como hermanito podría servirle, pero en un principio no, y un perro muy juguetón, por ejemplo , y si es grande, no sería recomendable .
Claudia Edwards precisa que es mejor esperar y tratar de reconfortar al animal para que no se sienta sólo, y poco a poco se vaya acostumbrando a la ausencia de su hermanito.