Iroha. Diálogos en el arte. Japón-México. Celebra 120 años de la migración Enomoto

Los días 8 y 9 de julio se realizará en el claustro del museo un Matsuri, fiesta cultural en la que se presentarán diversas expresiones de arte y gastronomía que darán comienzo a un ciclo de actividades paralelas como un ciclo de cine, talleres, demostraciones y conferencias

Redactado por: Staff

El Museo Franz Mayer presenta en colaboración con la Asociación México-Japonesa A.C. (AMJ) la exposición Iroha. Diálogos en el arte. Japón-México, la cual celebra 120 años de la migración Enomoto -primera gran oleada de migración japonesa a México-, mediante la exhibición de diversos objetos, testimonio de la estrecha relación entre estas dos culturas.

La migración Enomoto fue impulsada por el vizconde Takeaki Enomoto y el gobierno del general Porfirio Díaz a finales del siglo XIX, quienes procuraron el establecimiento en 1897 de la Colonia Enomoto, en Chiapas y que sentó las bases para la migración japonesa en México y Latinoamérica.

Iroha es un poema escrito por un monje japonés en la era Heian (794-1185 d.C) que da origen al primer alfabeto japonés y es además un concepto que describe que nada es estático y todo lo real está en constante transformación: la naturaleza, los objetos y las personas. A partir de esta idea se desarrolla Iroha. Diálogos en el arte. Japón-México, en la que personas, culturas y objetos se muestran a lo largo de los siglos en constante transformación.

La exposición, cuya curaduría corrió a cargo del Dr. Daniel Masayoshi de la (AMJ) y la Mtra. Karina Ruiz, del área de Investigación y curaduría del Museo Franz Mayer, está dividida en cuatro secciones: El primer Samurái en México, Paralelismos, Migración Enomoto y las oleadas siguientes y Colecciones de la Asociación México-Japón y la Embajada de Japón en México, que destacan la importancia del arte y el diseño en la construcción de las identidades cambiantes en ambas naciones.

El primer samurái en México contempla la figura del guerrero japonés y retoma el comienzo de la relación entre México y Japón, que conmemora la llegada de la primera embajada de Japón a la Nueva España, liderada por el samurái Tsunenaga Hasekura, en 1614. Esta sección presenta 8 armaduras, 20 katanas –espadas de samurái-, máscaras, cascos, novelas gráficas antiguas, kakejikus –pergaminos- y netsukes –figurillas de marfil y madera-, piezas que abarcan desde el año 1100 hasta el 2000 d.C. Paralelismos ofrece un muestrario de grupos de objetos de distintas épocas que refieren a los entrecruces entre las dos culturas, y además presenta la ambientación de una ceremonia del té. La sección Migración Enomoto y las oleadas siguientes reúne mobiliario, objetos utilitarios, revistas, cuentos infantiles de finales de siglo XIX y principios del XX, así como algunos relatos de migrantes. Las Colecciones de la Asociación México-Japón y la Embajada de Japón en México, destaca la importancia de estas dos instituciones a través de la obra de artistas del siglo XX como Luis Nishizawa y Shinzaburo Takeda, entre otros. Cabe mencionar que la pieza más antigua de la muestra es una escultura cerámica Haniwa de la cultura Jomon (era neolítica 10,000 -8,000 A.C.) de autor desconocido. Y finalmente, en la sala Temporales II se exhibirá Jardín de Selenita / 水晶の庭 muestra paralela que reúne esculturas, fotografías y video de artistas del siglo XXI.

Las obras que integran Iroha. Diálogos en el arte. Japón-México, pertenecen a 8 colecciones privadas, a las colecciones de la Asociación México-Japonesa, la Embajada de Japón en México, el Museo Nacional de las Culturas, el Museo Franz Mayer, así como a galerías y artistas encabezados por Miho Hagino, Taro Zorrilla y Mayra Nakatani.

Para enriquecer aún más la exposición, los días 8 y 9 de julio se realizará en el claustro –patio central- del museo un Matsuri, fiesta cultural con diversas actividades para destacar la relación México-Japón a través del arte y la gastronomía y que darán comienzo a un ciclo de talleres, demostraciones, conferencias, proyecciones de cine y espectáculos. Con esta exposición, el Museo Franz Mayer continúa su apoyo a la promoción de las artes decorativas y el coleccionismo en México.