¿Los zoológicos educan?

¿Educa de algún modo ver a una elefanta desnutrida, enferma y encerrada que presenta conductas atípicas a las que tendría en su hábitat natural?

Redactado por: Patitas en la Tierra T.S. Dulce Kim Presidenta de México Renace Verde A.C

“La principal meta de la educación es crear hombres capaces de hacer cosas nuevas y no simplemente de repetir lo que han hecho otras generaciones: hombres creadores, inventores y descubridores. La segunda meta de la educación es formar mentes que puedan ser críticas, que puedan verificar y no aceptar todo lo que se les ofrece”. Jean Piaget.
Bajo este concepto no podemos entender la permanencia de los zoológicos no en México y en el mundo.
Existen numerosos zoológicos en el país que mantienen el paradigma de ser una parte esencial de la educación, éste es uno de los argumentos de los gobiernos para impedir su reconversión y ya no hablemos de cierres.
Sin embargo al pasar de los años hemos observado diversas situaciones donde, dejando en claro intereses económicos, turísticos y hasta personales de por medio, sabemos de casos como intercambios compras, cobro de seguros y tráfico de especies que abren la puerta a suspicacias y especulaciones mismas que, lamentablemente las autoridades no logran desmentir.
Si a ello sumamos la escasa y en algunos casos nula presencia de veterinarios, biólogos y expertos en el manejo y tratamiento para en efecto, dar las condiciones a los animales que se encuentran ahí, estos centros se convierten en una bomba de tiempo.
Basta recordar el caso del gorila Bantú que murió por una negligencia médica, donde una y otra vez la SEDEMA cambió la versión sobre su deceso. Hoy tenemos el caso de Eli una elefanta que se encuentra en pésimas condiciones.
¿Educa de algún modo ver a una elefanta desnutrida, enferma y encerrada que presenta conductas atípicas a las que tendría en su hábitat natural?
Bueno, además te cuento que hace unos días fuimos a verla al Zoológico de Aragón y nos encontramos con una lámina muy peculiar la cual no está actualizada, contiene información de dos elefantes uno asiático y uno africano. Si un niño la estudiara, difícilmente sabría a cuál especie pertenece Eli.
Pero además dice que: “El elefante comúnmente visto trabajando al lado del hombre como transporte, herramienta de trabajo, artista, etcétera…”
Esta es sólo una pequeña prueba de la necesidad de reconvertir los zoológicos, en donde además de ver animales en condiciones deplorables entre enfermedades y tristeza, instruyan a la niñez con un concepto totalmente equivocado.
Los animales no son herramientas, no son un medio de transporte ni artistas, lo que deberíamos estar enseñando a la niñez de México y el mundo es a conservar nuestro hábitat y el equilibrio climático, pues sólo así perpetuaremos las condiciones de sobrevivencia no sólo del ser humano sino de todas las especies que habitamos el planeta.