¿Por qué se van los lobos marinos de México?

“¿Qué es lo que pasa? Cuando no hay suficiente alimento o cuando el calor se mantiene durante mucho tiempo, las hembras no alcanzan a acumular las reservas que necesitan para poder llevar a cabo toda la preñez, el parto y amamantar

Redactado por: Staff

La doctora Yolanda Schramm Urrutia, profesora investigadora de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), colabora en estudios que evidencian el desplazamiento de pinnípedos —mamíferos carnívoros marinos— desde el noroeste de México hacia California, en Estados Unidos.
Las investigaciones sobre elefantes marinos (Mirounga angustirostris) en que participa la doctora Yolanda Schramm incluyen un análisis de la temperatura del agua y el aire durante los últimos 100 y 38 años, respectivamente, datos históricos que se relacionan con conteos realizados en los últimos 50 años en las islas Guadalupe, San Benito y Cedros, donde se encuentran las poblaciones más abundantes de esta especie.
En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, la investigadora mencionó que la evidencia que ella y sus colaboradores han obtenido marca una tendencia a la baja en las poblaciones de pinnípedos en México, mientras que en California se registra un incremento, específicamente en elefantes marinos y el lobo marino de California (Zalophus californianus).
“La reducción aquí en México sabemos que no es por mortalidades porque cuando hay mortalidades masivas tienes algo de evidencia y en California no se puede explicar por nacimientos, entonces estamos viendo que son movimientos de los animales”, expuso.
Fenómenos ambientales
La investigadora refirió que el desplazamiento de pinnípedos —focas, lobos y elefantes marinos, principalmente— se asocia a cambios de temperatura en el agua, provocados por fenómenos ambientales como El Niño, lo que a su vez genera el movimiento de especies de peces que forman parte de la alimentación de estos mamíferos marinos.
Indicó que la foca común (Phoca vitulina) es otra de las especies en las que ha documentado los efectos provocados por los cambios de temperatura del mar.
“¿Qué es lo que pasa? Cuando no hay suficiente alimento o cuando el calor se mantiene durante mucho tiempo, las hembras no alcanzan a acumular las reservas que necesitan para poder llevar a cabo toda la preñez, el parto y amamantar”, puntualizó.
En consecuencia, los investigadores han encontrado crías prematuras o abandonadas, ya que las hembras se mueven en busca de comida, lo que provoca que las crías mueran.
Descenso en crías
La especialista en pinnípedos refirió que a partir de 2013, año en que se registró el fenómeno conocido como El Bloop, anomalía cálida del noreste del Pacífico, comenzaron a notar cambios no solo en el desplazamiento sino también en la producción de las crías.
Lobo fino de Guadalupe
Lobo fino de Guadalupe (Arctocephalus philippii townsendi), macho subadulto. Fotografía por Alejandra Baez Flores
Ejemplificó con la colonia del Estero de Punta Banda, en Ensenada, conformada por alrededor de 100 animales que cada temporada reproductiva dan a luz 40 crías, es decir, que 50 por ciento de las hembras tiene crías.
“Iba bajando la producción de crías cada año, cuando se juntó el efecto de los fenómenos de El Niño y El Bloop: de 40 crías que se tenían en los años sin anomalías, se redujo a 12 crías en 2016”, señaló la investigadora.
Ante estas modificaciones que se atribuyen al cambio climático, apuntó que las poblaciones de pinnípedos pueden considerarse como indicadores de cambios ambientales.
“A nivel global, las investigaciones empiezan a demostrar que hay movimiento de animales, los que no encontramos aquí en Baja California están al norte, en las colonias de California y, luego, al año que entra se regresan, por eso decimos que son indicadores”, concluyó.
Contribución al conocimiento
Parte de los resultados de las investigaciones en que colabora la doctora Yolanda Schramm, será publicada próximamente en el artículo titulado Climate change and breeding range of the northern elephant seal (Mirounga angustirostris), bajo la firma de María C. García-Aguilar, Cuauhtémoc Turrent, Fernando R. Elorriaga-Verplancken, Alejandro Arias del Razo y Yolanda Schramm.
Protección a pinnípedos
La NOM-059-SEMARNAT-2001 considera bajo régimen de protección, en diferentes categorías, a todos los pinnípedos que se distribuyen en México, como el lobo fino de Guadalupe (en peligro), el elefante marino (amenazado), la foca común y el lobo marino de California (especies sujetas a protección especial).
Adicionalmente, dichas especies están protegidas por habitar o reproducirse en regiones que han sido declaradas en distintos años como áreas naturales protegidas (ANP) en el noroeste del país.
El elefante marino del norte (Mirounga angustirostris) es una especie que se distribuye en el Pacífico Nororiental, desde Alaska, Estados Unidos, hasta Baja California, México. Los machos son hasta 10 veces más grandes que las hembras y en su etapa adulta presentan una característica proboscis y un cuello muy desarrollado con piel gruesa de apariencia áspera y rugosa.
La coloración de los adultos va de gris a café, pero los recién nacidos son negros que conforme se desarrollan, mudan su pelaje a una coloración gris clara. Su sistema de apareamiento es poligínico, por lo que un macho puede aparearse hasta con 60 hembras; durante cada periodo reproductivo las hembras paren una sola cría.
El lobo marino de California (Zalophus californianus) es una especie de pinnípedo tiene una coloración variada en función de la edad y el sexo: las crías, individuos menores de un año, son de color gris acero; los juveniles de ambos sexos y las hembras adultas son de color café claro, café grisáceo y crema; los machos adultos y subadultos pueden ser de color café oscuro, gris o negros. Un rasgo distintivo de los machos es la presencia de una cresta ósea sagital que se observa como una protuberancia cuya coloración es más pálida que el resto del cuerpo.
La foca común (Phoca vitulina), es un pinnípedo con perfil de cara redondeado y región nasal acortada, dando un perfil cóncavo. Los machos adultos miden en promedio 1.62 metros y pesan 73 kilos; las hembras adultas miden en promedio 1.5 metros y pesan 59 kilos. La coloración del pelaje tiene dos tonalidades: algunas focas son blancas o gris claro y presentan manchas negras; mientras que otras son negras o gris oscuro con manchas circulares blancas