Disminuye degradación de bosques de Mariposa Monarca en 78.15 % con respecto a las 72.3 ha afectadas en 2015-2016

Entre mayo de 2016 y febrero de 2017 se degradaron 15.8 hectáreas (ha) de bosques en la zona núcleo de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca

Redactado por: Staff

Entre mayo 2016 y febrero de 2017 se documentó la degradación de 15.8 ha de bosques en la zona núcleo de la RBMM: 0.65 ha por tala clandestina, 13.8 ha por la caída de árboles debida al viento y 1.35 ha por sequía.

Se validaron los resultados mediante una verificación de campo en la que participaron especialistas de WWF, el Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México, el Fondo Monarca, la Dirección de la RBMM, CONAFOR y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), acompañados por las autoridades de las propiedades agrarias que resultaron con cambios en la cobertura forestal.

Se informó que en San Felipe de los Alzatí se presentó tala clandestina por tercera ocasión consecutiva con 0.26 ha afectadas, siendo que en 2014-2015 ésta ascendió a 19.13 ha, mientras que en 2015-2016 fue de 0.70 ha.

La CONANP documentó con base en denuncias que hubo tala clandestina en el Ejido del Calabozo I y en la C. I. de Nicolás Romero, las cuales fueron detectadas por el análisis de comparación y se ratificaron durante la verificación de campo.

Durante la verificación de campo de las zonas afectadas por la caída de árboles debido al viento, que se conocen como zonas de “contingencia”, se encontraron tocones de árboles que sugieren tala clandestina en el ejido Cerro Prieto, así como en las propiedades Federal y Estatal en Michoacán, y los ejidos La Mesa y El Capulín en el Estado de México.

La Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca incluye 56,259 hectáreas (ha) de las cuales 13, 551 ha representan la zona núcleo, donde se encuentran los bosques prioritarios para el establecimiento de las colonias de hibernación más importantes de la monarca (Danaus plexippus).
Las mariposas migratorias de Canadá y Estados Unidos pasan el invierno en el límite de Michoacán y el Estado de México donde predominan los bosques de oyamel, pino, cedro y encino, que son reservorios importantes de biodiversidad (132 especies de aves, 56 de mamíferos, 432 de plantas vasculares y 211 de hongos) y captan agua para el Sistema Cutzamala, el cual abastece a más de 4.1 millones de personas en la Ciudad de México y su zona metropolitana en el Estado de México.
Este monitoreo es la base técnica para la entrega de los incentivos económicos del Fondo Monarca hacia los dueños de las propiedades agrarias de la zona núcleo de la RBMM, que es una estrategia establecida por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza (FMCN), en coordinación con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y los gobiernos de Michoacán y el Estado de México.
Además, estos beneficios se suman al pago de servicios ambientales hidrológicos de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), a través de los “fondos concurrentes”.
Asimismo, los dueños de las propiedades agrarias de la zona núcleo reciben apoyos directos para proyectos de conservación y desarrollo sustentable por parte de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), a través de la Dirección de la RBMM y de la Alianza WWF Fundación Telmex-Telcel, así como de la fundación Yves Rocher y del gobierno del Estado de México.

Estos proyectos fortalecen el manejo forestal sustentable, la producción de árboles en viveros comunitarios, reforestación, turismo, producción de artesanías y vigilancia forestal comunitaria, con lo que se incrementan los beneficios económicos promoviendo el desarrollo social y la conservación de la biodiversidad.
El análisis del cambio en la cobertura forestal de la zona núcleo de la RBMM durante el lapso de 2016-2017 se llevó a cabo comparando las fotografías aéreas de mayo de 2016 con las de febrero de 2017, con ambos juegos de imágenes se armaron mosaicos orto-corregidos que estandarizaron la comparación. Los cambios detectados se incluyeron a un sistema de información geográfica junto con los predios donde éstos sucedieron.
Posteriormente se validaron los resultados mediante una verificación de campo en la que participaron especialistas de WWF, el Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México, el Fondo Monarca, la Dirección de la RBMM, CONAFOR y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), acompañados por las autoridades de las propiedades agrarias que resultaron con cambios en la cobertura forestal.