Conapesca y su titular serán responsables, si se extingue vaquita marina: ONG´s

Otra de las causas es la impunidad y la corrupción alrededor de la pesca de totoaba, que son sólo la punta del iceberg de un problema pesquero mayor en México, donde las autoridades incumplen sus obligaciones de ley

Redactado por: Staff

Organizaciones de la Sociedad Civil pidieron la destitución inmediata de Mario Aguilar Sánchez, titular de Conapesca y la sustitución del Presidente del Inapesca, por incurrir en negligencias, omisiones e incumplimiento de leyes y ordenamientos para la protección de la vaquita marina, por lo que culparon a estas instituciones de su posible extinción.
En conferencia de prensa, el Centro para la Diversidad Biológica, Comarino, Defenders of Wildlife, Greenpeace y Teyeliz denunciaron que la gestión de Mario Aguilar, al frente de Conapesca, ha entorpecido los esfuerzos para salvar a la vaquita, ignorando las recomendaciones de expertos internacionales y sus obligaciones de ley, siendo una de las causas de que hoy haya menos de 30 ejemplares; 85 por ciento menos que en 2012, fecha en la que Mario Aguilar asumió la titularidad de Conapesca.
En el marco de la presentación del Informe “Vaquita Marina. El Ocaso de una Especie. Por negligencia gubernamental. Agosto 2017”, solicitan al Presidente de la República, además de la destitución de los titulares de Conapesca e Inapesca, la actualización inmediata de la Carta Nacional Pesquera, el regreso inmediato del sector pesquero (Inapesca y Conapesca) al sector ambiental, dentro de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y un plan para el desarrollo de una política pública de pesca sustentable en la que se incluya a las comunidades y que garantice la protección de los océanos y sus recursos para que situaciones como la de la vaquita marina no vuelvan a repetirse.
Asimismo, señalan que la causa más importante de la muerte de la vaquita marina es la pesca no permitida de totoaba (Totoaba macdonaldi), un pez también en peligro de extinción, cuya vejiga natatoria se comercializa en miles de dólares en el mercado oriental donde se le atribuyen supuestos poderes medicinales y de estatus social.
También afirmaron que otra de las causas es la impunidad y la corrupción alrededor de la pesca de totoaba, que son sólo la punta del iceberg de un problema pesquero mayor en México, donde las autoridades incumplen sus obligaciones de ley: han fallado en la inspección y vigilancia, han autorizado aumentos de captura de pesca y número de embarcaciones para pesca de especies como la curvina golfina (Cynoscion othonopterus) cuando debían reducirlos, han retrasado los permisos de pesca de camarón con redes alternativas y no han presentado opciones de pesca sustentable a las comunidades que se dedican a esta actividad.
Comarino y Greenpeace anunciaron que se dieron a la tarea de revisar documentos oficiales: legislación, decretos, Programas de Manejo, informes de la Auditoría Superior de la Federación, autorizaciones, Carta Nacional Pesquera; así como, páginas electrónicas oficiales de las dependencias relacionadas con las actividades analizadas, consulta de bibliografía especializada, el Programa de Acción para la Conservación de la Especie Vaquita Marina, conocido como PACE-Vaquita y los informes del Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita Marina (CIRVA), grupo de expertos asesor del gobierno mexicano, encargado de hacer recomendaciones para este tema.
Resultado de esta investigación concluyeron que a lo largo de los años, mientras se anunciaban medidas para la recuperación de la especie, la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) y el Instituto Nacional de Pesca (Inapesca) incumplían sus obligaciones, entorpeciendo así todos los esfuerzos para salvar a la vaquita, llevando al gobierno mexicano a tomar medidas desesperadas, ineficientes, arriesgadas e inciertas científicamente. La última de ellas fue el anuncio de la captura de algunos ejemplares para llevarlos al cautiverio, sin garantías de que sobrevivan o que puedan ser devueltas al mar de forma segura
Precisaron que con la Auditoría Superior de la Federación durante 2015, la Conapesca sólo vigiló los periodos de veda en 16 de las 40 pesquerías que estaban en esa situación. En ese año, resalta que 8 vedas no fueron vigiladas en absoluto, entre ellas la veda de curvina golfina, en Sonora, siendo ésta una de las pesquerías más críticas en materia de riesgo para la vaquita
Pero esta no es la única razón. La impunidad y la corrupción alrededor de la pesca de totoaba son sólo la punta del iceberg de un problema pesquero mayor en México, donde las autoridades incumplen sus obligaciones de ley: han fallado en la inspección y vigilancia, han autorizado aumentos de captura de pesca y número de embarcaciones para pesca de especies como la curvina golfina (Cynoscion othonopterus) cuando debían reducirlos, han retrasado los permisos de pesca de camarón con redes alternativas y no han presentado opciones de pesca sustentable a las comunidades que se dedican a esta actividad.
Todas las observaciones apuntan a un problema eminentemente pesquero que no ha sido atendido apropiadamente: pesca de especies no permitida, sobrepesca, falta de control de esfuerzo pesquero, artes de pesca inadecuadas, agotamiento de especies, retraso en la entrega de permisos con artes alternativas, captura incidental, daño colateral.
Finalmente, precisaron que se desconoce, por ejemplo, cuál es el estado de la población de totoaba, especie en riesgo de extinción, cuya pesca está prohibida, así como de curvina golfina, que en la última versión de la Carta aparecía como una especie para la cual había que limitar y disminuir el esfuerzo pesquero.
Sin embargo, en los hechos, ha habido un aumento en el número de embarcaciones en el hábitat de la vaquita y de la captura máxima permitida de curvina golfina, que pasó de 2,250 toneladas de peso eviscerado en 2011-2012, a 4,300 toneladas para 2017, un aumento del 86% de captura autorizada por Conapesca de esta especie en sólo cinco años, de acuerdo con datos oficiales.