¿Es verdad que los animales se drogan y emborrachan?

Los monos en la isla Caribeñas de Saint Kitts beben los cócteles de los turistas cuando estos están distraídos

Redactado por: Psicóloga y zooterapeuta Vivian Hall Vigoritto/ vivianhallvig@gmail.com

En Sudáfrica, el elefante busca los árboles de marula, beben de sus dulces frutas hasta saciarse y disfrutan de los efectos embriagadores del zumo ligeramente fermentado. Sin embargo también se alimentan de la corteza, la cual tiende a tener pupas de escarabajo. Tradicionalmente utilizadas para envenenar las puntas de las flechas, estas son extremadamente tóxicas. En India, ha habido varios casos de elefantes asaltando poblados en busca de bebidas alcohólicas.
También los wallabíes según un informe de la BBC, después de comer amapolas, los pequeños animales, semejantes al canguro, corren en círculos hasta perder el sentido. Sin embargo, los científicos no han confirmado esta conducta.
Los perros son adictos a la sustancia tóxica segregada por los sapos de la caña, y los perros domésticos han aprendido por los humanos también a tomar, muchos alcohólicos comentan que les dan alcohol porque les gusta y son sus compañerso de trago.
Los monos en la isla Caribeñas de Saint Kitts beben los cócteles de los turistas cuando estos están distraídos.
Las mariposas disfrutan, les gusta la cerveza, informa Katy Prudic, entomóloga de la Universidad de Arizona: “He sacado mariposas de latas de cerveza”.
Prudic explica que es posible que los machos ingieran cerveza para fortalecer sus espermatóforos, paquetes ricos en nutrientes que entregan a las hembras como obsequio nupcial.
Pero las mariposas no son las únicas: muchos entomólogos suelen cebar trampas de insectos con cerveza. También los hacen con vino tinto.
Un estudio de 2008 halló que 35 especies de polilla eran tan atraídas por trampas cebadas con vino o con cerveza.
El rechazo sexual podría ser que los insectos busquen consuelo en la bebida. En un estudio de 2012, publicado en la revista Science, demostraron que las moscas de fruta macho que no tiene sexo recurren al alcohol para recompensarse.
Las abejas también prefieren los alimentos fermentados, cuando llegan a la colmena las obreras no las dejan entrar para prevenir que se vuelvan alcohólicas y los niveles de producción no bajen, si se reinciden les quitan las patas y a veces llega a costarles la vida.
También se ha visto en algunas ciudades que se encuentran cerca del bosque a alces, ciervos y ardillas que se emborrachan con las frutas fermentadas de los árboles generalmente manzanas.
Otros animales tienen una alta tolerancia a los alimentos fermentados. La tupaya o musaraña arborícola de cola plumosa de Malasia come el néctar de las flores de la palmera betram, cuyo contenido alcohólico es uno de los más elevados registrados en un alimento natural: 3.8 por ciento, según un estudio de 2008 publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
Muchos murciélagos que comen néctar y frutas fermentadas también vuelan sin problemas. Un estudio de 2010, publicado en PLOS ONE, halló que la capacidad de vuelo y ecolocación de los murciélagos nariz de hoja del Nuevo Mundo no sufrían las consecuencias del consumo de etanol.
Al lémur y los monos capuchinos les gustan las sensaciones más intensas, el cianuro. Para obtener su dosis el lémur captura a un milpiés lo restriega contra su cuerpo para ponerlo nervioso y conseguir que segregue las toxinas como defensa. Una vez imbuido de esta droga el lémur consigue además de un excelente repelente para los insectos y pasar un rato divertido. Además, los monos se drogan en grupos, así que la presión social impulsa a participar a toda la manada.
Los gatos les gusta la menta gatuna la cual les parece completamente irresistible a los mininos. Huelen, comen o se frotan las hojas y flores de esta planta que normalmente crece en los terrenos baldíos de Europa, Asia y Norteamérica. Sus aceites aromáticos provocan extraños comportamientos eufóricos en los gatos, que van desde rodarse hasta cazar ratones imaginarios, hiperactividad, somnolencia y babeo. Leones, tigres, leopardos, pumas y linces también responden a la hierba gatera, que crece silvestre en todo el mundo. El efecto es inocuo y suele disiparse en unos 15 minutos.
El jaguar, se droga con las hojas de una enredadera ayahuasca que los nativos la usan también para drogarse y ser mejores en la caería.
En 1995, la bióloga marina, Lisa Steiner observaba a un grupo de delfines de dientes rugosos cerca de las Azores, cuando notó que algunos individuos estaban empujando un pez globo inflado que lo hacen como sistema de defensa. Después de esto los delfines muestran una conducta que podría interpretarse como de euforia tras la ingestión de las toxinas que producen este pez.