Los animales pueden anticipar los sismos, señales que podrían salvarnos la vida: asegura especialista

La especialista afirma que los elefantes emiten sonidos parecidos a llantos desesperados y salen corriendo a lugares que ellos consideran seguros.

Redactado por: Staff

Durante los sismos acontecen fenómenos en los cuales los animales perciben con anticipación los movimientos telúricos, sostienen especialistas en animales.

Vivian Hall Vigoritto, zooterapeuta, en entrevista con Prensa Animal, indicó que está científicamente comprobado que los animales perciben con sus sentidos la proximidad de fenómenos climáticos como ciclones, tsunamis y temblores entre otros acontecimientos naturales.

Dijo que algunos de los motivos por los que los animales anticipan fenómenos como temblores, es su gran capacidad para detectar las vibraciones en sus patas, su oído tan sensible a los sonidos, que los humanos no perciben, así como su gran capacidad olfativa.

La especialista señala que los animales tienen un sentido común, diferente al de los humanos, quienes también contamos con ese sentido, sin embargo, lo hemos dejado de lado, sin tomarle importancia.

En cambio, enfatizó, los animales, sí se guían por este sentido común, y perciben las señales o vibraciones como las que emite un sismo, por ejemplo, en el caso de un perro, éste aúlla y ladra, se vuelven intranquilos y también se ponen a correr desesperadamente antes de un sismo o terremoto.

La especialista afirma que los elefantes emiten sonidos parecidos a llantos desesperados y salen corriendo a lugares que ellos consideran seguros.

Los gatos corren desesperados o se esconden si motivo aparente, sin embargo ellos perciben un sismo.

Asimismo los animales de los zoológicos muestran inquietud y emiten sonidos desesperados, pues buscan salida, la cual no encuentran porque están encerrados.

Finalmente, la especialista señaló que es muy importante tomar en serio cuando un animal de manera repentina cambia su comportamiento y muestra este tipo de actitudes, pues estarían avisándonos de un próximo sismo.