Organiza Semarnat a modo reunión pública de información sobre proyecto Bosques de Pamejé

Los ciudadanos presentaron fundamentos técnicos y legales sólidos que demuestran la inviabilidad del proyecto

Redactado por: Staff

La reunión informativa y pública que se tenía prevista con residentes de Valle de Bravo, organizaciones civiles y ciudadanos para que conocieran los detalles del proyecto inmobiliario que está solicitando Autorización de Impacto Ambiental (AIA) a la Semarnat, denominado proyecto Bosques de Pamejé, fue organizada a modo por esta institución, denunciaron ambientalistas y ciudadanos.
Dicho encuentro se organizó en un lugar privado, dentro de un salón pequeño e inadecuado en términos de logística para realizarlo, lo que provocó el enojo de muchos a quienes se les negó su entrada y participación, afirmaron.
Denunciaron que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) inició y suspendió (por considerar que no existían las condiciones adecuadas para desarrollarla) y reinició el pasado viernes 8 de septiembre, la reunión pública de información (RPI) del proyecto Bosques de Pamejé en el club de golf del Hotel Avándaro.
Precisaron que de ser autorizado, dicho proyecto afectará 74 hectáreas de bosque para construir un desarrollo inmobiliario en la zona de Circuito Avándaro.
A pesar de ello, dijeron, que la cantidad de personas que acudieron con el interés de participar en la reunión, dejó en claro que en Valle de Bravo hay una sociedad civil consciente de la importancia de su entorno ambiental, y con una muy amplia y enérgica disposición para proteger sus bosques y ríos de proyectos inviables y depredadores.
Informaron que la reunión que inició a las 9 de la mañana con representantes de la empresa promotora del proyecto, y en la que se encontraban presentes alrededor de 90 ciudadanos al interior del inmueble más otras decenas al exterior -todos ellos habitantes y residentes de Valle de Bravo, Estado de México-, se suspendió pasadas las 10 horas luego de que ingresaron al lugar personas a quienes se les estaba negando el acceso y después de que se fue la luz en la sede del evento.
Explicaron que el representante de la Semarnat, José Luis Bravo, ofreció una disculpa a los presentes y señaló que la reunión no podría continuar. Sin embargo, después de un tiempo, cuando mucha gente ya se había retirado, se decidió unilateralmente por parte de la Semarnat desplazar hacia la cancha de futbol a las personas que quedaban y reanudar la reunión en condiciones aún peores -bajo el sol, en una pendiente inclinada, sin equipo de sonido apropiado, ni pantalla para proyectar las presentaciones.
Denunciaron que en dichas circunstancias adversas, los promotores expusieron sus argumentos, que fueron calificados por la comunidad como poco claros, muy generales, débiles y carentes de sustento técnico. Por su parte, los representantes de las organizaciones más activas de Valle de Bravo plantearon fundamentos técnicos y legales sólidos para demostrar que el proyecto es legalmente y pone en grave riesgo los bosques de Valle de Bravo, amenazando con deteriorar aún más los ecosistemas y la calidad de vida de las personas.
Los ciudadanos solicitaron a Semarnat asentar en el acta que las circunstancias bajo las cuales se dio la RPI eran inaceptables, por lo que demandaron a la dependencia establecer una nueva fecha para llevarla a cabo, en un lugar adecuado, público y, en el cual, toda la comunidad de Valle de Bravo que desee enterarse del proyecto y emitir comentarios pueda hacerlo con libertad.
El periodo de consulta pública -durante el cual se pueden enviar comentarios a la autoridad ambiental concluye el 21 de septiembre. Por ello, la comunidad de Valle de Bravo invita a la sociedad a seguir participando activamente y a firmar la petición en www.change.com, a través de la cual se pide a la Semarnat realice una revisión puntual de todos los instrumentos de planeación y ordenamientos jurídicos aplicables para que, de acuerdo con la normatividad ambiental, emita un resolutivo que niegue la autorización a este megadesarrollo inmobiliario, el cual, de construirse, avalaría un proyecto llevado a cabo sin un proceso transparente, que nace de un Plan Parcial en el que no hubo una consulta pública adecuada y que se llevó a cabo en contravención a la propia normatividad del Código Administrativo del Estado de México y del Programa Municipal de Desarrollo Urbano (PMDU).
Por otro lado, ocasionará un daño irreversible al hábitat de especies de flora y fauna silvestre, a las fuentes naturales de agua como manantiales y a la dinámica propia del bosque. Asimismo, se sentaría un precedente negativo en materia de gestión sostenible del territorio municipal, ya que mostraría que pueden deforestarse los bosques de un Área Natural Protegida federal para generar beneficios económicos en el sector inmobiliario.