Agencia de Atención Animal

¿Hasta dónde una Agencia que depende del propio gobierno, podrá incidir y levantar la voz por la vida de los animales de los zoológicos, de los mataderos, de la plaza de toros, de los animales sin hogar, de aquellos abusados por zoofílicos, de los explotados por criadores “certificados”?

Redactado por: Patitas en la Tierra T.S. Dulce Kim Presidenta de México Renace Verde A.C

La Agencia de Atención Animal sin duda nació en el ojo del huracán de una enorme polémica entre diversas corrientes ideológicas de organizaciones de sociedad civil y sobretodo una coyuntura política importante en esta Ciudad de México.
Con el incremento de la violencia hacia los animales, es un deber ético de los gobiernos trazar rutas que devengan en políticas públicas y leyes para su atención.
Es un avance, que muchos estados desearían estar presenciando en la progresividad de derechos para su protección.
Nadie demerita los esfuerzos realizados por varios grupos parlamentarios que desde la Asamblea Legislativa plasmaron en el dictamen finalmente aprobado este año.
En dicho dictamen se habla de un registro único de animales de compañía, la generación de un control sanitario, de medios digitales para ello, de la erradicación del abandono, educación en general a la población humana entre otras.
Pero hasta donde el “trato digno y respetuoso” que menciona podrá cumplirse, si para empezar ya transcurrieron los días que anunció en Jefe de Gobierno para el nombramiento de su titular, sin tener aún acciones concretas para su instalación ni luz verde para su funcionamiento.
¿Hasta dónde una Agencia que depende del propio gobierno, podrá incidir y levantar la voz por la vida de los animales de los zoológicos, de los mataderos, de la plaza de toros, de los animales sin hogar, de aquellos abusados por zoofílicos, de los explotados por criadores “certificados”?
Cómo puede garantizar sus funciones cuando muchas problemáticas vienen de los propios políticos, como lo es el caso del Mercado de Sonora donde se venden y matan impunemente diversas especies, incluso protegidas y un Jefe Delegacional tras otro en Venustiano Carranza se niega a clausurar y a verificar.
¿Hasta dónde? Si cuando los ciudadanos que cumplen con su obligación de levantar denuncias, se ven rebasados por actos mediáticos como el que presenciamos hace unos días en Iztapalapa, donde la Jefa Delegacional acudió a “clausurar” personalmente un criadero saltando los protocolos para dicho acto que correspondía a Jurídico y a la Brigada de Vigilancia Animal, dándole herramientas legales al “dueño”, y entregando a los golden a protectoras que no están certificadas legalmente, y que hasta el día de hoy desconocemos el estado de resguardo y de salud de los perros.
¿Podremos confiar en una Agencia donde sus funcionarios cobrarán en el mismo Gobierno y que toca intereses de políticos y empresarios?
Pero además, donde la integración menciona a “asociaciones civiles” para lo cual francamente sólo han participado aquellas cercanas al Diputado Víctor Romo, o bien a actores cercanos al PRD.
Será una tarea monumental de aquel que sea el titular de la Agencia, funcionar sin facultades para resolver lo anteriormente expuesto, con una Brigada sin recursos, y a su vez una PAOT interviniendo desde las esferas más altas tachando y palomeando perfiles con el fin de salvaguardar sus intereses y su falta de acción.
En unos días veremos no el desenlace, el principio de esta historia de misterio mismo con el que se sigue llevando a cabo el teje y maneje de la Agencia de Protección Animal de la Ciudad de México con el nombramiento del titular…sigamos a la expectativa.