Estudio arroja que el 90.4 por ciento de derivados del maíz contienen el herbicida glifosato

Científicos urgieron al Gobierno de México y sus instancias responsables de garantizar la inocuidad y calidad alimentaria, así como la prevención de riesgos a la Salud, a que impidan de inmediato que el maíz transgénico llegue a nuestro alimento básico y a que se prohíba la utilización de granos de líneas transgénicas tolerantes al herbicida glifosato

Redactado por: Staff

De 367 muestras analizadas a diferentes tipos de alimentos elaborados con maíz, el 82% (n=301 de 367) contenían por lo menos un transgen, mientras que de las tortillas analizadas: el 90.4% contenían secuencias transgénicas, de acuerdo con el Estudio “Presencia masiva de transgenes y del herbicida glifosato en alimentos derivados de maíz en México”, realizado por investigadores de la UNAM y de la UAM, y presentado por la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad, A.C.
Los autores del estudio, Dres. Elena Álvarez-Buylla, Emmanuel González y Alma Piñeyro, acompañados por el Dr. Andrés Barreda, Presidente de la UCCS, informaron, en conferencia de prensa, que en dicho estudios, las muestras reportan la presencia de secuencias transgénicas y del herbicida glifosato en varios tipos de alimentos elaborados con maíz (harinas, tortillas, tostadas, cereales para desayuno y botanas) que se comercializan y consumen en México.
Por lo anterior, urgieron al Gobierno de México y sus instancias responsables de garantizar la inocuidad y calidad alimentaria, así como la prevención de riesgos a la Salud, a que impidan de inmediato que el maíz transgénico llegue a nuestro alimento básico y a que se prohíba la utilización de granos de líneas transgénicas tolerantes al herbicida glifosato y a otros herbicidas para alimento humano y animal. El Glifosato ha sido catalogado como posible cancerígeno por la OMS.
Afirmaron que se detectaron transgenes de líneas de maíz, que confieren tolerancia al herbicida glifosato y proteínas recombinantes que dan resistencia a insectos (con toxinas de origen bacteriano).
Precisaron que de 367 muestras analizadas, el 82% (n=301 de 367) contenían por lo menos un transgen, mientras que de las tortillas analizadas: el 90.4% contenían secuencias transgénicas., además se detectó glifosato en casi la tercera parte de las muestras de tortillas positivas para transgenes que confieren tolerancia a este herbicida.
Afirmaron que estos datos son preocupantes ya que el maíz “es nuestro alimento básico y muestran que hemos perdido la soberanía alimentaria, además, el consumo masivo de maíz transgénico con glifosato puede tener consecuencias graves en salud”.
Precisaron que en promedio, los mexicanos consumimos 0.5 kg de maíz diario casi sin procesar, y este alimento representa una proporción muy alta de la ingesta calórica y proteica de la población, pues anualmente se importan aproximadamente 10 millones de toneladas de maíz, principalmente de Estados Unidos.
Este maíz puede contener importantes proporciones de granos transgénicos con residuos del herbicida glifosato. Si bien datos oficiales sugieren que somos autosuficientes en la producción de maíz blanco para consumo humano, el estudio científico que reportamos encontró que, de un total de 367 muestras analizadas, el 82% (n=301) presentaron alguna secuencia transgénica. En 90.4% de las tortillas analizadas se detectaron transgenes.
Las tres líneas de maíz transgénico con mayor frecuencia en las muestras analizadas son: NK603 (tolerancia a glifosato), 60.8%; TC1507 (tolerancia a glufosinato de amonio y resistente a insectos),54.5%; y MON810 (resistencia a insectos), 34.9%.
El 91.3% de las muestras analizadas producidas “industrialmente”, contienen algún tipo de maíz transgénico, en comparación con un porcentaje mucho menor en muestras artesanales:
Por ejemplo, en ninguna de las harinas de maíz artesanales, hechas con maíces nativos, se detectaron transgenes o glifosato; mientras que el 100% de las harinas de maíz industriales presentaron algún transgén y una parte de las positivas también presentaron glifosato.
Los resultados reportados sugieren una pérdida de soberanía alimentaria en maíz: Además de la abundante presencia de secuencias recombinantes en los alimentos, encontramos que la distribución de frecuencias de los distintos eventos transgénicos en las muestras analizadas del mercado mexicano y el extranjero son indistinguibles estadísticamente.
Los científicos precisaron que México es el Centro de Origen y Diversidad del maíz y las comunidades campesinas han generado y mantenido, desde hace muchas generaciones, miles de variedades nativas que producen este cereal con elevada calidad nutricional.
Sostuvieron que el maíz es nuestro alimento básico. Aproximadamente la mitad del territorio arable de México es sembrado con maíz, con un volumen de producción de más de 26 millones de toneladas para el periodo 2016-2017 (FIRA, 2016).
México tiene potencial para ser autosuficiente y soberano en la producción de nuestro alimento básico. Los resultados de este estudio son muy preocupantes por los posibles impactos en salud resultantes del consumo masivo de alimentos con glifosato que han sido elaborados con maíces transgénicos tolerantes a este herbicida.