Ambientalistas alertan que Semarnat pretende convertir en “circo” santuario de la vaquita marina

Las organizaciones firmantes consideran que “las vaquitas marinas son objeto de conservación y no de explotación turística o exhibición

Redactado por: Staff

Organizaciones de la sociedad civil alertaron que el gobierno mexicano intenta llevar a la vaquita marina a un “circo” disfrazado de santuario de conservación, como lo evidencian las recientes declaraciones del secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Rafael Pacchiano, durante la inauguración del foro #TurismoEsBienestar en Rosarito, Baja California.
En este evento, el funcionario señaló que en los próximos días iniciará la operación del programa Vaquita CPR que consiste en la captura de vaquitas marinas para llevarlas al cautiverio dentro del Mar de Cortés, donde se iniciará un programa de reproducción asistida, el cual, dijo: “sin duda va a generar una demanda turística importante porque la gente va a querer conocer a la vaquita marina”.
Frente a estas declaraciones, las organizaciones firmantes consideran que “las vaquitas marinas son objeto de conservación y no de explotación turística o exhibición. Cuando hay intereses comerciales se deja de hacer conservación. Preocupa que Pacchiano, en su papel de secretario de Medio Ambiente, abogue por el desarrollo turístico y pesquero sin que haya logrado antes proteger a la especie”.
“Rafael Pacchiano olvida que la ineficacia del gobierno para proteger a la especie in situ, obligó a tomar la decisión desesperada del Vaquita CPR y no conforme con ello, busca ahora convertirlo en un atractivo circense que intentará lucrar con el morbo de ver a las últimas vaquitas marinas del mundo, sin pensar realmente en las alternativas de pesca sustentable que son la solución de fondo para las comunidades”, declaró Miguel Rivas campañista de Océanos de Greenpeace México.
“Es muy cuestionable la participación de la industria de los delfinarios en este intento por rescatar a la vaquita, ya que su único objetivo es comercial, no de conservación; su influencia sobre la SEMARNAT es deplorable y por supuesto que querrán obtener dinero por exhibir a la vaquita”, dijo Mercedes Anzures, de COMARINO.
“Nos causa gran preocupación que se pretenda hacer turismo de un proyecto de conservación que nadie sabe si podrá tener éxito o no. Nadie sabe si las vaquitas morirán del estrés del cautiverio y así ¿quieren abrirlo al público?. Es como abrir al turismo un hospital de cuidados intensivos. Esto solo demuestra falta de conocimiento y sensibilidad por parte de las autoridades”, dijo Juan Carlos Cantú, director de programas de Defenders of Wildlife de México.
En el foro realizado este 10 de octubre, Pacchiano habló también de que una vez que la vaquita marina esté en cautiverio, la pesca de totoaba podría legalizarse con base en estudios que señalan la existencia de una población mayor a la de 1940, sin que muestre las cifras avaladas científicamente por una publicación arbitrada, lo que realmente le daría validez.
De concretarse esta propuesta, el titular de Semarnat, dijo que será el gobierno quien controle la emisión de permisos para la pesca de totoaba. Al respecto, Alejandro Olivera representante en México del Centro para la Diversidad Biológica, alertó que “se expandirá un mercado de una especie en peligro de extinción sin contar con estudios verificados por expertos independientes sobre el estado que guarda su población. Además de que hay convenios internacionales que cumplir, lo cual no se hace de la noche a la mañana con decisiones unilaterales".
Hasta ahora es la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) la autoridad responsable del otorgamiento de permisos pero que en la práctica ha demostrado su ineficacia al no fiscalizar ni vigilar adecuadamente sus propios procedimientos, siendo una de las causas de la inminente extinción de la vaquita marina, como denunciaron las organizaciones en el reporte Vaquita Marina el ocaso de una especie por negligencia gubernamental (1) presentado en agosto de este año.