Científicos continúan desarrollando el Proyecto Vaquita Marina CPR

También en días pasados organizaciones ambientalistas hicieron un llamado urgente para conocer el número de ejemplares de totoaba para tomar decisiones basadas en la mejor información disponible si el gobierno mexicano pretende reabrir el comercio de esta especie

Redactado por: Staff

Los investigadores y científicos que realizan el Proyecto Vaquita Marina CPR, continúan con los trabajos de localización de esta especie endémica que está en peligro de desaparecer de los mares del Alto Golfo de California.

La Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, junto con los científicos involucrados, en días pasados localizaron una cría de vaquita marina de aproximadamente 6 meses de edad, que tuvieron que dejar ir porque no puede estar separada de su madre.

En ese momento los científicos regresaron a la vaquita marina exactamente al mismo punto del Alto Golfo de California donde fue encontrada, lugar en el que fueron avistados varios ejemplares.

Antes de regresar a la vaquita se tomaron varias muestras de tejido para ser analizadas por científicos y compartidas con colegas de otros institutos de investigación como el Frozen Zoo de San Diego, quienes llevarán a cabo la secuenciación genética para futuros escenarios de clonación.

La misión de salvar la vaquita marina, continúa en el mar, en donde también se están realizando operativos para eliminar las redes de enmalle que los pescadores colocaron, además que la vigilancia se está efectuando día y noche para evitar que haya pesca ilegal en esa zona.

Cabe señalar que la Semarnat y otras instancias gubernamentales tiene listo el denominado nido de la vaquita marina, que es un lugar en donde llevarán a esta especie para resguardarla del tráfico ilegal de que es objeto de pescadores, quienes al pescar la totoaba, matan a este pez.

También en días pasados organizaciones ambientalistas hicieron un llamado urgente para conocer el número de ejemplares de totoaba para tomar decisiones basadas en la mejor información disponible si el gobierno mexicano pretende reabrir el comercio de esta especie.

Según las organizaciones otorgar permisos sin saber el estado poblacional de la especie, sus tendencias, las condiciones de su hábitat, así como las amenazas a corto y largo plazo, a fin de determinar si el pez se puede o no ser explotado de manera sustentable, no solo es una decisión irresponsable sino moralmente cuestionable porque amenaza su conservación.

Las organizaciones consideraron indispensable crear una Norma Oficial Mexicana o Programa de Manejo de pesca de la especie que establezca todas las regulaciones para garantizar una pesca sustentable que no afecte a las poblaciones silvestres, e incluya las medidas para reducir las amenazas vigentes y el aprovechamiento integral de la especie, así como las medidas que permitan la puntual y correcta vigilancia de las embarcaciones durante el proceso de pesca.

Entre esas medidas pueden estar un sistema de monitoreo satelital, un programa de observadores a bordo, un sistema de video y otras. De otra manera, solo se podrá esperar un manejo deficiente que conduzca al deterioro de las poblaciones de la totoaba y a un aumento en el tráfico ilegal de sus productos. Todo esto lleva mucho tiempo y hasta ahora no hay indicios de que se esté trabajando en ello.

Actualmente existen en México seis Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre" (UMAs) de totoaba avaladas por la Semarnat[2]. Los titulares de las UMA tienen autorizado llevar a cabo la engorda, comercialización, repoblamiento y acciones de conservación del pez. Sin embargo, según los permisos, sólo están obligadas a utilizar el 20% de la producción de juveniles con fines de repoblamiento[3]. Dado que el porcentaje restante se puede comercializar, es posible afirmar que el propósito principal de las UMA es la venta de ejemplares de totoaba, en lugar de la recuperación de su población.