Desarrollan investigaciones para la conservación del águila real y la trucha arcoíris en Sierra San Pedro Mártir

El estudio también ha contemplado la detección de potenciales amenazas para las águilas reales, ave que requiere un amplio territorio para su vuelo y no se acerca a zonas urbanas o donde haya fragmentaciones

Redactado por: Staff

El águila real (Aquila chrysaetos) y la trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss nelsoni) son una especie y una subespecie, respectivamente, que habitan en Sierra de San Pedro Mártir y objeto de múltiples proyectos de investigación que tienen como principal propósito generar información que contribuya con la conservación de sus poblaciones y hábitats.
Por su riqueza biológica y ecológica, Sierra de San Pedro Mártir, localizada en la zona central de Baja California, alberga un parque nacional y área natural protegida (ANP).
En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, el doctor Gonzalo de León Girón, encargado del Parque Nacional Sierra de San Pedro Mártir, explicó que desde hace siete años la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) dispone de recursos para el desarrollo de investigación científica que contribuya con la conservación del sitio.
“A través de ese recurso, las universidades o las organizaciones no gubernamentales pueden hacer estudios dentro del parque, con alguna necesidad que se tenga; se han venido haciendo estudios con águila real, trucha arcoíris, especies endémicas del parque, es una de las formas de saber el nivel de conservación que se tiene”, apuntó.
El cóndor de California, aves rapaces nocturnas y diurnas, ratones, perdices y murciélagos, son otras especies de las que se han derivado estudios científicos, con la participación de investigadores y estudiantes.
El águila real en Baja California
El doctor Gonzalo de León, además de ser el encargado del Parque Nacional Sierra de San Pedro Mártir, es uno de los investigadores que colaboran en los estudios de águila real en Baja California.
“Realizamos un monitoreo de águila real desde 2012, analizando ecología reproductiva, sitios de anidación, dieta y ámbito hogareño de esta especie, la cual para México es el símbolo nacional”, enfatizó.
Detalló que desde hace cuatro años se han identificado nidos con uno o dos aguiluchos y se colocaron transmisores a ocho ejemplares para conocer sus trayectorias, sitios de reproducción y anidación; así ha sido documentada la presencia de 11 parejas de águila real en la entidad.
“Identificamos de qué se alimentan, les pusimos cámaras de movimiento en sus nidos para ver qué les están dando de comer los papás a los aguiluchos e identificamos las presas principales, porque hay una regla general en este tipo de rapaces que indica que si la dieta, que son liebres, conejos y ardillas, disminuye, no se van a reproducir”, abundó Gonzalo de León.
El estudio también ha contemplado la detección de potenciales amenazas para las águilas reales, ave que requiere un amplio territorio para su vuelo y no se acerca a zonas urbanas o donde haya fragmentaciones.
“Eso también lo analizamos y vimos en qué sitios, donde están cerca los nidos, son los que podrían ser potenciales a desaparecer o a excluirse esa especie y les colocamos transmisores”, precisó.
El director del Parque Nacional Sierra de San Pedro Mártir expuso que, de las investigaciones realizadas, ahora concluyen que la población de águila real se encuentra estable en Baja California.
Mencionó que el águila real es una especie prioritaria para la Conanp, por lo que hay un grupo de expertos trabajando a nivel nacional con metodologías homologadas para conocer el estatus de la población en México.
“El águila real es un depredador tope, su tendencia es que tenga poca abundancia, no es como los gorriones, y debe tener amplia distribución, además cada año ponen uno o dos pollos y esos pollos que nacen para que sobrevivan a adultos tardan siete años, hay una mortalidad muy alta del primero a los tres años. Su misma biología y la presión humana hacen que esté en esa categoría de especie amenazada”, observó.
Trucha arcoíris, especie protegida
Desde hace 30 años, el doctor Gorgonio Ruiz Campos, investigador de la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), se ha dedicado al estudio de la trucha arcoíris de la Sierra de San Pedro Mártir.
La información recabada por Ruiz Campos contribuyó para que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) incluyera la subespecie en la categoría de protección especial, con lo que su aprovechamiento queda prohibido.
“Los monitoreos poblacionales y de hábitat que se realizan frecuentemente nos han permitido saber cuál es la condición actual, cuál es la tendencia de la población, y no solamente para la Conanp, sino también el estatus de conservación de acuerdo con la American Fisheries Society, esa especie está dentro de las categorías que ellos manejan”, destacó.
El investigador de la UABC advirtió que ahora las amenazas son significativas, principalmente por el bombeo de agua en algunos arroyos donde habita la trucha y por la introducción de especies exóticas.
“La población está en una condición estable ahora, pero es necesario tomar las medidas necesarias para evitar que en un futuro cercano estas amenazas lleguen a ser factores en detrimento de la población”, subrayó.
Población y hábitat
El doctor Gorgonio Ruiz Campos relató que los inicios de los estudios de la trucha de San Pedro Mártir se remontan a 1987, a partir de un proyecto financiado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) que permitió analizar su distribución.
“Se incluyeron aspectos de la biología reproductiva, la ecología alimenticia, el ámbito hogareño, la estructura poblacional por edad, la proporción de sexos; este proyecto tuvo varios financiamientos, recibió apoyo de Conacyt y después dos financiamientos más, de tal forma que duró hasta 1994”, indicó.
Mencionó que los últimos trabajos realizados se han centrado en evaluaciones de hábitat y en determinar la relación de abundancia y densidad de la trucha arcoíris con las características del hábitat.
“Podemos reconocer los biotopos preferidos por esta trucha y esto es muy importante, conocer cuáles son los requerimientos de hábitat de esta trucha, ya sea con fines de restauración o mejoramiento de hábitat, pero ya se tiene información base sobre cuáles serían las características del hábitat de esta subespecie”, concluyó.