América Latina y México son peligrosos para ser ambientalista: John Knox, relator ACNUDH

En México asesinaron a cuatro defensores del medio ambiente durante 2015, y en 2016 a tres

Redactado por: Ulises García

América Latina, y también México son peligrosos para ser un ambientalista, ya que sólo en el 2016 fueron asesinados 200 protectores del medio ambiente, es decir, cuatro asesinatos por semana, así lo dijo el relator de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y Derechos Humanos, John Knox.
Durante su visita no oficial en el país para participar en el “Foro Biodiversidad y Derechos Humanos: Retos y Desafíos para los Estados”, el también abogado, sostuvo que, de acuerdo con un estudio del Instituto de Recursos Mundiales, de 2002 a 2013 han sido asesinados 908 defensores del medio ambiente, por lo que se estima que durante ese lapso fueron dos asesinatos contra ambientalistas cada semana.
Mencionó que el estudio destaca que los grupos indígenas son los más vulnerables a estos crimines porque en la mayoría de los casos “fueron por defender las zonas en donde viven”, además que “1 de cada 3 ambientalistas asesinados pertenecieron a un grupo indígena”.
“En el 2015 fueron asesinados 185 ambientalistas, y para el siguiente año se incrementó a 200 asesinatos, es decir cuatro asesinatos contra ambientalistas cada semana durante 2016, respecto a México en el 2015 se contabilizaron cuatro muertes, mientras que para el 2016 fueron 3 defensores del medio ambiente los que fueron asesinados”, precisó Knox.
Entre los ambientalistas asesinados se encuentran la hondureña Bertha Cáceres, defensora de derechos humanos y líder indígena, quien fue asesinada el 3 de marzo de 2016, y también el defensor tarahumara, Isidro Baldenegro, quien lideró una campaña contra la tala ilegal en las montañas de la Sierra Madre, en Chihuahua, en el 15 de enero de 2017, así como la bloguera vietnamita, Nguyrn Ngoc, mejor conocida como “Mamá hongo”, quien fue arrestada y asesinada por su trabajo.
“Existen tres causas para estos crímenes: primero, la demanda creciente de recursos naturales, que incluye la expansión de la minería, la tala de bosques y la presión es mayor en los países que poseen esos recursos; la segunda es que quienes viven en las áreas afectadas ya están marginados en su país, tal vez porque son indígenas, hay comunidades marginadas como los afrodescendientes, y la última causa es que hay un fracaso del imperio de la ley, muchas veces los asesinos piensan que no se les va a castigar. Para mi es el factor más importantes”, destacó el relator.
Sostuvo que “los asesinatos se dan en países donde no se investiga, ni se persigue de manera rápida y eficiente, y esto sucede en temas ambientalistas y en otros, por lo que el Estado debe reconocer los derechos a los pueblos indígenas en los territorios que tradicionalmente ocupan, y permitirles el desarrollo en aquellos territorios en el que tenga libertad, prioridad y consentimiento informado”.
Respecto a los deberes del Estado en materia de conservación de la biodiversidad –dijo el también profesor en derecho internacional- debe proceder a diferentes obligaciones como informar, participar, remediar, y ofrecer libertad de expresión, a la asociación y a la asamblea.
También (el Estado) tiene obligaciones sustanciales como la protección contra la pérdida de biodiversidad que socava los derechos humanos, y las obligaciones para los más vulnerables, agregó.
Finalmente, Knox no pudo presentar un panorama de la situación ambiental de México ya que desconoce la situación actual, “prefiero informarme primero”, abundó.
Datos:
En 2016 se cometieron varios asesinatos contra ambientalistas en los cuales encabeza Brasil con 49 muertes, Colombia con 37, en Filipinas 28, India 16, Honduras 14, Nicaragua 11, República Democrática del Congo 10, Bangladesh 7, Guatemala 6, Irán 3, México 3, Myanmar 2, Sudáfrica 2, Perú 2, Pakistán 1, Malasia 1, Irlanda 1, China 1, Tailandia 1, Uganda 1, Viertnam 1, y Zimbabue 1.