Producción de romeritos de la CDMX comenzará a comercializarse a principios de diciembre

Al comprar directamente con las personas productoras de romeritos, la población contribuye a generarles una retribución justa por su trabajo

Redactado por: Staff

Para época decembrina, las personas productoras de romeritos de la Ciudad de México comercializan este alimento, básico para la elaboración de platillos en la cena de Navidad y de fin de año, con lo que ejercen su derecho a recibir una retribución económica justa por su trabajo.
Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades, expresó que en el Gobierno de la Ciudad de México, encabezado por el doctor Miguel Ángel Mancera, se impulsan las actividades que se realizan en el campo de la #CapitalSocial en beneficio de las personas productoras.
Dijo que como parte de los derechos establecidos en la Ley de Desarrollo Agropecuario, Rural y Sustentable del Distrito Federal se encuentra el poder comercializar la cosecha sin intermediarios y a precios justos, por ello las personas productoras de romeritos iniciarán la venta de este quelite en el mes de diciembre.
Detalló que para la época decembrina se tiene una producción de 3 mil 465 toneladas de romeritos, lo que equivale al 77% de la producción anual que se registra en la Ciudad de México.
Explicó que San Andrés Mixquic, San Nicolás Tetelco y San Juan Ixtayopan, en Tláhuac, son las principales zonas productoras de romeritos con 586 hectáreas sembradas, donde al año se obtiene una cosecha de 4 mil 277 toneladas.
Indicó que en San Gregorio Atlapulco, en Xochimilco, también se cultiva este quelite en una superficie de 31 hectáreas, de la cual se obtienen 236 toneladas de romeritos.
Señaló que el tiempo de producción de los romeritos es de dos meses, por lo que las personas productoras iniciaron con la siembra de este quelite en octubre para tenerla lista a principios y mediados de diciembre.
Comentó que antes de comercializarlos, se lavan los romeritos con agua tratada para quitarles la tierra y por último empacarlos en costales, los cuales llevan a vender a mercados locales de la Ciudad de México y a la Central de Abastos.
Refirió que al comprar directamente con las personas productoras de romeritos, la población contribuye a generarles una retribución justa por su trabajo, y fortalece el consumo de lo que se cosecha en la Ciudad de México.