La educación del perro comienza con el dueño: Entrenador

Si se le educa se le reducirá el instinto, pero no se puede suprimir algo que está en su naturaleza: Diego Ricárdez

Redactado por: Staff

Diego Ricárdez López, experto entrenador de perros destacó que “al momento de pasear un perro toda la responsabilidad recae en el dueño, puede que éste no cuente con el control sobre el can, e independientemente del tamaño de la mascota, podría ocasionar muchas daños que van desde el morder a otro perro, se le aviente a un niño u otra persona”.
El entrenador destacó que “es importante que en la educación de los perros el dueño, o persona responsable, se integre, esto es porque un entrenador puede ir a hacer su trabajo y el perro le hace caso, pero con el dueño no sucede ya que no tiene las herramientas para enseñar al perro el cómo comportarse”.
Se trata de enseñar al perro el cómo comportarse afuera y dentro de su hogar –dijo Diego- no es castigar sino educar, esto va desde lo que tiene qué hacer, cómo hacerlo, y qué no debe hacer.
El experto refirió que la educación “se empieza con el dueño, esta persona tiene que saber con qué raza va a tratar y en caso que no tenga (raza) es conocer cuáles instintos tienen del animal. Los perros se manejan por instintos que pueden ser los de perseguir, comer, de estar en manada con perros o personas, entre otros”.
“Algunos entrenadores usamos tres mecánicas para empezar a educar a los perros: la comida, juguetes y caricias. Después viene la pregunta ¿para qué se va a educar al canino? ¿Para qué no salga corriendo cada vez que se abre la puerta, para qué no se aviente contra otro perro? Entonces a partir de ahí empezamos a educar”.
También mencionó que puede existir una “ignorancia” en cuanto al físico del perro, “pues uno puede verlos y pienso que por tener un gran físico y será para seguridad cuando en realidad es un ovejero, y el otro que es un mito de que un perro siempre va a perseguir a un gato, y no es eso, sólo sigue su instinto y si se le educa se le reducirá el instinto, pero ojo, no se puede suprimir algo que está en su naturaleza”.
Otra “falsa educación” –dijo- es que el dueño cree que siempre tendrá el control completo sobre su mascota, esto sucede porque los perros tienen instintos y un día los seguirán sino se tiene cuidado.
“Al momento de pasear un perro toda la responsabilidad recae en el dueño, puede que éste no cuente con el control sobre el can, e independientemente del tamaño de la mascota, podría ocasionar muchas daños que van desde el morder a otro perro, se le aviente a un niño u otra persona; es complicado tener perros grandes y sin entrenar, es lo peor que puede pasar para un perro”, comentó.
Indicó que en la CDMX con “las nuevas leyes” se multan a las personas por tener irresponsabilidades con sus perros, es decir, se protege al perro y se dirige la ley al dueño
Un paso para entrenar
El entrenador sostuvo que al momento de educar a un canino se le tiene que “enseñar a jugar con su juguete, se le controla, y se refuerza el control que uno tiene como dueño al sostener el juguete contra la fuerza del perro, porque lo va a querer arrebatar a su amo y si el perro está bien entrenado no le va a morder las manos”.
El perro no sabe las reglas de jugar –agregó- y si uno tampoco sabe el cómo decirle las reglas al canino, ocurrirá que éste lo termine mordiendo a uno, eso pasa generalmente en los cachorros porque muerden jugando pero en los adultos se vuelve un poco más difícil.
Cuando se está jugando con un perro no es recomendable aventar su juguete porque eso no lo retando, uno tiene que darse el tiempo de jugar con el perro, con una “mordedera” que sería lo más recomendable.
“En cuanto a los horarios eso no importan”, dijo el entrenador, “sino las rutinas, si en las mañanas salen a correr, vayan a correr, si en la tarde juegan, jueguen, lo importante es la rutina, porque si un perro sólo lo tiene en su casa y sólo con el juguete sólo se le refuerza la soledad”.
Existe un tiempo límite para cuando son cachorros para la convivencia con otros perros –destacó- que sería aproximadamente de unos seis meses, porque de lo contraria se tendría que aplicar una enseñanza de obediencia u obediencia más avanzada para los peludos más grandes de edad, y esto es para evitar que se peleen entre ellos.
El entrenamiento les da autocontrol a los perros, porque imagínense, si alguien que tiene un perro y esta persona tiene gallinas, el can tendrá un impulso natural por perseguir una gallina, sobre todo por curiosidad, ahora suponga que en vez de una gallina sea un bebé, por ello es necesario brindarle al perro desde un principio mucho autocontrol, y así evitar accidentes, concluyó.