¿Cuál es el síntoma de acumulación de animales?

Continuamos con la 2da entrega, de tres, de esta entrevista que PRENSA ANIMAL trae en exclusiva para sus lectores sobre “el síntoma de acumulación de animales” y una reflexión que dejará pensando a quienes nos leen

Redactado por: Ulises García

2 Parte
De acuerdo con el doctor y académico de la UNAM, Juan Carlos Muñoz Bojalil, la acumulación de animales es un síntoma psíquico, pero ¿qué lo origina, ocurre en determinada edad, o es un asunto social?

Continuamos con la 2da entrega, de tres, de esta entrevista que PRENSA ANIMAL trae en exclusiva para sus lectores sobre “el síntoma de acumulación de animales” y una reflexión que dejará pensando a quienes nos leen.

PA: ¿Este “malestar de acumulación” se origina a partir de la soledad de la persona?

JCM: Dar en cuenta qué es la causa de este conflicto es complicado. Acumular es como el resultado de una dificultad de una relación con otro.

Pueden ser “multicausales” el dónde es que participó (el acumulador), con qué de origen llegó a esta manifestación.

No es fácil decir: ¡ah!, hay una causa que predetermina tal comportamiento. Sería muy lineal y reduccionista de querer ver la realidad compleja a sólo unos factores como el de “no fue amado cuando fue niño”, o “se murió su mamá y de ahí el comportamiento”. Sería muy simple y no explica nada.

Más bien sería tratar caso por caso para saber el cómo esta persona llegó a tal recogimiento de sí que no hay otro que no lo pueda soportar, dando como resultado que se soporte en acumular objetos. Y si eso se puede ver como locura, estoy de acuerdo, pero no necesariamente como alguien que tenga que ser hospitalizado.

PA: ¿Por qué?

JCM: Porque esta persona pudiera hablar del problema, porque pidiera haber otro con el que pueda hacer un proceso de confianza, de respeto a lo que él está acumulando, y por consecuencia pueda existir un tratamiento psíquico.

Esto es algo de lo más difícil porque generalmente este tipo de personas no estarían dispuestas a exponerse, más bien sería como recogerse, no exponerse, por lo que es difícil que esto pueda suceder. Pero siempre está la oportunidad de que se pueda dar.

En caso de que exista algún familiar, o los vecinos, alguien que pueda quejarse con algo como: la casa del vecino huele mal, nos molesta, se generan pulgas. Entonces esto pasa a ser un problema de convivencia social.

Pero tampoco es para verlo como alguien que sólo está actuando de manera antisocial sino que además está sufriendo.

Son dificultades importantes que tendrán que ser trabajadas y con el cuidado suficiente como para poder, quizás no siempre trabajar en la casa del acumulador, sino ir a salir de ese espacio, sería algo para generar muchísima ventaja para poder dar un resultado más amable sobre esta condición.

Claro, esto no garantiza nada, pero habría que hacer un intento.

PA: ¿Existe algún rango de edad de quienes padecen este síntoma?

JCM: No

PA: ¿Tampoco condición social o sexo?

JCM: No, tampoco.

PA: ¿Entonces el síntoma se da con el paso del tiempo?

R. Podría ser, pero evidentemente es más factible que se den en personas mayores que cuenten con un lugar propio en el que digan: es mi casa y hago con mi casa lo que yo quiero.

PA: Es mi casa, es mi techo y aquí nadie más opina.

JCM: Así es. Porque si fuera un adolescente evidentemente tendría problemas con sus padres, y también si sus padres funcionan con ese rol, porque de lo contrario ellos también pueden ser desplazados o ser parte del problema.

Este chico que está en formación, y si no hay unos padres que le den el lugar de hijo, puede generar, no sólo acumulación de objetos, sino también un número de problemas, aunque siendo hijo tienen muchas probabilidades (de tener el síntoma de) acumular que un adulto con una propiedad.

PA: ¿Qué hay de los adultos que reflejan el acondicionamiento de acumulación de animales?

JCM: Sería decir que (desde el punto de vista del acumulador) que los animales son un poco más amables que los humanos, lo cual creo que no está tan disparado.

Desde que algunos animales son domesticables, o en caso de que no se pueda domesticar sean enjaulados, se conserva la belleza de un animal y para tenerla en casa. Es como una especie de juguete, un objeto, y al cancelar su libertad como animal tendría que estar sujeto a lo que esta persona desee, que en parte es la poseer su belleza.

Suena terrible lo que estoy diciendo, no es algo lindo, suena terrible porque es como un niño que quiere atrapar una mariposa que la puede destrozar o encerrar en una caja de cristal sólo para que el mismo la admire.

Hablamos que eso no es la condición del animal el estar enclaustrado, sobre todo por un niño a un adulto.

PA: ¿Se puede decir que si un joven refleja el síntoma de acumulación se debe posiblemente a casusa de un problema familiar, en el caso de un adulto mayor sería por tener el poder de su propio control en su zona de confort y en un adulto por motivo de apatía social con una mezcla de querer tener bajo su control algo que puede obtener?

JCM: Puede ser.

Pero con esto de las enfermedades mentales siempre hay más de una posible respuesta como causalidad del origen: es el que me pagaban de cuando niño; no me querían, u otros. Pero no sólo es esto sino también las actitudes, las palabras que se dirigían, la preferencia de un hijo sobre otro, es lo que va determinando sobre ciertos caracteres.

Por ejemplo, el sujeto elige qué postura, consciente o inconscientemente, va a tener al momento de ir comer en la mesa de su casa, incluso a veces puede excluirse, de ahí pueden ocurrir diálogos de: ¡ah, es que quiere excluirse y ya todos queremos comer!

En un adulto puede ocurrir una apatía social pero también puede ser una reminiscencia de la infancia, o mismo ocurre en un adolescente, como ejemplo es lo de: antes de sometías como niño y ahora como adolescente eres muy rebelde, y eso es característicos de ellos, de poder interpelar no sólo al adulto sino a las autoridades y querer construir su propia realidad.

Es una forma de manifestar algo que está en contra pero que no necesariamente sea una cuestión de identidad sino una forma de manifestar un rechazo.

PA: ¿Pero qué sucede cuando la persona que tiene este síntoma ya recae hacia seres sintientes, que en este caso son los animales, por tener un sobre exceso de población, cómo se le calificaría?

JCM: Como un problema, pero el querer calificarlo sino das un control nos da la posibilidad de intervenir, de sancionar legalmente.

Por ejemplo, debe haber un diagnóstico. Socialmente así es como opera nuestra sociedad, y si no hay una clasificación se vuelve endeble, y todo es para que exista la pregunta: por qué ocurre todo esto.

En lugar de que uno escuche lo que no quiere escuchar, de cuál es el origen, pues la mejor fuente es de quien acumula. Pero sabemos de las dificultades de que esto no es una tarea fácil.

PA: La persona que tiene este síntoma ¿está consciente de que lo tiene?

JCM: Es una muy bonita pregunta porque puede no estar consciente, o puede estar consciente de manera relativa. Estar consciente es dar cuenta de quién soy yo y que quiero.

Incluso puede serlo de manera relativa porque puede decir: si, sé que tengo problemas al tener acumuladas tales cosas o animales pero no puedo evitarlo porque van a sufrir más los animales afuera, porque los van a matar, porque no tienen que comer, etcétera.

Pueden tener excusas, a veces muy válidas, del por qué tienen ahí a los animales, pero claro, si uno puede cuáles son sus criterios y cuáles son las consecuencias de tenerlos así, a la mejor puede darse cuenta de que hay otras maneras pero no necesariamente el cómo hacerlo, sino el someterlo. De ahí el sujeto que no quiera asumir una postura como persona antes otras personas, por qué sólo vincularse con animales.

El por qué los afectos de las personas siendo uno, y que es una de las áreas importantes de los seres humanos, no están vinculadas con personas, por qué sólo con animales.

Quizás ahí brille un campo importante de trabajo.

PA: ¿Existe la ansiedad para quienes tienen el síntoma de acumulación?

JCM: Así es, es como una repulsión a la repetición de que no puede, voluntariamente, ponerse límites.

Es alguien que es llevado a tales extremos que por su consciencia diga: es que no puedo evitarlo. O lo contrario, que diga: tengo que hacerlo. Es decir, hacerlo un imperativo.

PA: ¿Este síntoma no tiene distinciones de sexo?

JCM: No. Tal vez habrá estadísticas pero en Estados Unidos es donde se da más este tipo de “malestares” que en México. Pero en el país ya está empezando a tener personas con este tipo de trastornos.

PA: ¿Sabe de algún registro, o investigación en particular, en el que se esté llevando un historial de estos casos en el país o en lo que se refiere en la CDMX?

JCM: No hay ese dato; tal vez el INEGI o los que estén interesados en este tipo de casos como los epidemiólogos.

PA: ¿Se puede decir que no existe alguna dependencia que esté llevando el registro de estos casos?

JCM: Así es.

Pero voy a hablar desde mi ignorancia. En Estados Unidos o Europa atienden este tipo de casos, y a México le falta muchísimo, porque uno acude a la delegación y va la policía.

No existe un área especializada, no acude al lugar un profesional para hacer un registro de esto, es muy difícil que se dé esto en México.

PA: ¿Existe una falta de profesionalización por parte de las autoridades para atender estos casos?

JCM: En efecto.

PA: ¿Ha tenido casos de este tipo como doctor que da consulta?

JCM: Pocos.

PA: ¿Esas personas se pueden rehabilitar o es un ejercicio muy a largo plazo?

JCM: Es a muy largo plazo, es difícil de rehabilitar, por lo menos en mi experiencia. Puedo agregar que quienes padecen el síntoma de acumulación tienen poca disposición al cambio.

Es como interpelar también a la ley, es que digan: es mi casa y yo hago con ella lo que yo quiera.

PA: ¿Se puede decir que al momento de que uno acepta que tiene este problema se transgrede a uno mismo?

JCM: En efecto, es como traicionarse a uno mismo. ¿Qué es lo que está traicionando? No lo sabemos, tendría que hacerse un trabajo para ver en qué dirección lo vive como una traición, o como una ofensa.

Es cuando se dice: el mundo no va a entender el secreto de esta persona.

De algún modo también lo ocupan para que quienes padecen de este síntoma se resguarden y asegurarse que los demás no intervengan, y así alejarlos de su privacidad, que es como algo delicado y exquisito. La gente puede decir: ¿cuál delicado y exquisito? Si es una porquería. Pero es como lo ven los demás, no lo ven desde lo que quien padece el síntoma intenta proteger.

PA: ¿Rehabilitación si hay pero es complejo y difícil?

JCM: Así es.

PA: ¿Este síntoma de acumulación se puede prevenir?

Porque la persona que la persona que lo hace, ya sea consciente o inconscientemente, empiece con tres o cinco gatos, o perros, y de ahí brincan a tener ocho, a doce.

¿Qué tendrían que hacer para no caer en el síntoma del acumulador?

JCM: Es muy complicado.

Comúnmente (con) tener un perro o un gato es (más que) suficiente, pero a veces hay personas que acumulan dos o tres y dicen: con esos me quedo. Esto puede ser no tan problemático para la persona como para sus vecinos.

Pero ¿cuatro?, eso no quiere decir que entonces si ya tiene el síntoma, desde tener un perro por parte de la persona puede ya tener problemas.

En la ciudad hay condominios que dicen: aquí no se permite animales. Porque ladran, sus heces las pisa uno, entonces uno se molesta, va con la ley y dicen: esto no se debe de hacer.

En resumen, aún con tener sólo a un animal no es viable para que la gente que no les guste los animales, pero no es condición de los animales el vivir en una casa… Hasta que no creen problemas, es lo que te mencioné, orden y limpieza.

Esto te lo digo como alguien que puede acumular: nosotros invadimos y contaminamos nuestro planeta. Qué me viene a decir a mí que estoy yo por lo menos contaminando este espacio.

Esto es un argumento nada tonto, creo que es una posibilidad.

PA: Con lo que acaba de argumentar se puede decir que, ¿las personas que están acumulando animales, como los protectores de animales, podrán estar a favor del planeta, reciclarán todo lo que ocupan pero por estar acumulando animales dentro de su zona o terrenos que ellos poseen, estarían contaminando?

JCM: Exactamente.

Hay una cosa que es increíblemente clara, hay un orden natural que es el de los animales con su naturaleza, y ellos establecen sus propios códigos de comportamiento, de reciclar su basura, sus propias heces y no hay contaminación del planeta, porque sirve de abono o se lo comen.

Es decir, la forma en que los animales como animales mismos no tienen problema para su convivencia en tanto estén en la naturaleza, porque ellos organizan sus propios ciclos de vida, es algo muy complejo pero hay una organización complejísima para que la vida continúe.

PA: ¿Y cuándo llega el humano?

JCM: Cuando llega el humano quiere imponer sus reglas y sus normas, su orden y limpieza, lo cual es de algún modo contradictorio con la naturaleza.

Llegamos a un punto crucial de lo que es la naturaleza y la cultura como dos fuerzas que se contraponen. La naturaleza como parte de lo animal y lo vivo, y la cultura como parte del humano que es: debe estar todo regulado para nuestro beneficio.

Pero lo anterior causa problemas porque para ello debemos someter a la naturaleza a nuestras exigencias.

Continuará…