Trump pretende reducir Monumentos Nacional, ONG´s denuncian a 4 funcionarios y prevén graves daños a reservas naturales

Las modificaciones que podrían sufrir las tierras que ahora quedaron desprotegidas también incluyen la construcción de caminos que impactarían gravemente en el entorno ambiental

Redactado por: Por: Karen Janett Carranza J. /LatInformation News

Tras las reducciones anunciadas por el presidente Donald Trump a los Monumentos Nacionales de Bears Ears y Grand-Stair Escalante, 9 organizaciones entre ellas el “Consejo de la Defensa de Recursos Naturales” (NRDC), “Alianza por la Vida Silvestre del Sur de Utah” y “Earthjustice”, presentaron una demanda formal el pasado 7 de diciembre en contra del presidente Donald Trump y de los funcionarios Ryan Zinke, Brian Steed, Sonny Perdue y Tony Tooke, bajo el argumento de que se ha excedido la autoridad limitada delegada a su oficina y se ha violado la Ley de Antigüedades de 1906, así como la separación de poderes establecida en la Constitución.
Respecto a la decisión de Trump de fragmentar estas áreas y cuya intención implícita es dar paso libre a la explotación de combustibles fósiles y minería, Rhea Suh, Presidenta del Consejo de Defensa de Recursos Naturales expresó:
“Su mandato no solamente es ilegal, sino también un serio agravio a todo estadounidense que valora la herencia natural de nuestro país. Este paisaje con sus petroglifos, aldeas de piedra y auténtico resplandor natural, ha sido el hogar de pueblos indígenas por miles de años. Estamos mirando hacia pelear en la corte para preservar por siempre estos tesoros históricos, naturales y culturales que están en custodia para las generaciones futuras”.
Las modificaciones que podrían sufrir las tierras que ahora quedaron desprotegidas también incluyen la construcción de caminos que impactarían gravemente en el entorno ambiental, así como la realización de pastoreo, por la gran demanda que representa la producción de carne para consumo humano, una de las actividades que más contribuyen a la destrucción de hábitats siendo una de las causas del calentamiento global.
Por otro lado, previo a la presentación de la demanda por estas organizaciones, el mismo lunes 4 de diciembre, día en que se anunció la fragmentación y disminución a estas áreas protegidas, 3 de las 5 tribus que habitan la zona hicieron lo propio ante los juzgados, bajo la representación del Fondo de los Derechos de los Nativos Americanos (NARF por sus siglas en inglés). Las naciones soberanas de nativos Hopi, Navajo, Pueblo de Zuni, Ute Indian y Ute Mountain Ute, fueron quienes en el periodo de Barack Obama pugnaron por la protección del Monumento Nacional de Bears Ears, para tratar de contrarrestar los saqueos de sitios arqueológicos, espirituales y culturales que en ellos se encuentran.
El pasado 4 de diciembre, una de las declaraciones del presidente Trump respecto a la decisión que tomó en torno a Bears Ears y Grand-Stair Escalante fue:
“Algunas personas piensan que los recursos naturales de Utah deben estar controlados por algunos cuantos y distantes burócratas en Washington. ¿Y adivinen qué?, están mal”.
En avenencia a esa declaración, Craig Uden, presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos de Res, dijo:
“Estamos agradecidos que la acción de hoy permitirá a los rancheros retomar su rol como cuidadores responsables de la tierra y conductores de las economías rurales”.
Natalie Landreth, miembro del cuerpo de abogados de NARF se pronunció en relación al tema y dijo:
“La Administración no está diciendo la verdad. El monumento de Bears Ears, tal y como fue creado por el Presidente Obama, preservó la cacería, pesca, derechos de recolección y pastoreo, y protegió a estas increíbles tierras de los saqueos inmensurables y de desarrollos petroleros, de gas y minerales. Sin importar lo que haya dicho el presidente… su acción (de reducir Bears Ears) hace lo contrario, bajo sus propios términos, en 60 días las tierras estarán abiertas para entrar, localizar, seleccionar y vender bajo la disposición de las leyes relativas a los arrendamientos minerales y geotérmicos; así como localizar, entrar y patentar bajo las leyes de minería”.
“Esto es tomar a las tierras públicas que pertenecen a los estadounidenses y venderlas al mejor postor, no hay otra manera de entenderlo”, concluyó Landreth.
Es sabido a todas luces que Trump seguirá buscando la manera de beneficiar a los productores de energías fósiles, así como a toda industria que ofrece un desarrollo comercial a costa de la salud de ecosistemas y millones de estadounidenses, aminorando las aportaciones de los recursos naturales y de los beneficios ambientales y recreativos que éstos representan. Cabe señalar que a este recorte de las tierras, se anexa la reducción en el presupuesto a la Agencia de Protección Ambiental (EPA), y a tantas otras salvaguardas ambientales para la población de los Estados Unidos.
Crédito de fotos: US National Park Service