No se descarta presencia de contingencia por ozono durante el mes de febrero, advierte CAMe

Exhortan a la ciudadanía a mantenerse informada y seguir las recomendaciones

Redactado por: Staff

En el trimestre de marzo a mayo de 2018, se incrementará la contaminación, incluso más que en el mismo periodo de 2016 y 2017, por lo que podría haber más contingencias ambientales este año, advirtió el coordinador de la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe), Martín Gutiérrez Lacayo.

En conferencia de prensa, solicitó estar alerta pues podrían presentarse de 10 a 15 escenarios con más de 150 puntos Imeca.

Sin embargo, aclaró que los pronósticos meteorológicos muestran que los niveles de ozono serán más altos en más días que el año pasado e incluso que del 2016, es imposible determinar cuántas contingencias ambientales habrá este 2018.

Por lo que llamó a la población del Valle de México a estar alerta porque podría haber de 10 a 15 escenarios con más de 150 puntos Imeca, lo cual es mayor que en 2017 que hubo 11 ocasiones con más de este nivel de ozono en la Zona Metropolitana del Valle de México.

Y aunque este año los 2.4 millones de autos de la Ciudad de México no van a verificar este primer semestre y que por lo mismo han disminuido las afinaciones de los motores, el funcionario aseguró que esto no aumentará la mala calidad del aire por que se genere más ozono, debido a esta situación.

Gutiérrez Lacayo dijo que sólo una cuarta parte de los autos que circulan en la ZMVM tienen placas de la Ciudad de México y por tanto tres cuartas partes sí verificará este primer semestre y por lo tanto no impactará en que haya mayores niveles de ozono aunado a la situación meteorológica.

Acompañado de funcionarios de las secretarías de medio ambiente de la CDMX y del Estado de México, el titular de la CAMe alertó que 2018 será un año con más escenarios con niveles de ozono que podrían causar la declaratoria de contingencia, pues febrero será un mes más seco que los dos años anteriores y ello ocasionará que incluso después del 15 de febrero pudiera haber un episodio con más de 150 puntos Imeca.

Por tanto, llamó a la población a reducir el uso del automóvil porque habrá más días que podrían superar los 150 puntos Imeca.

Explicó que la temporada de ozono (O3) está próxima a iniciar en la ZMVM y se caracteriza por la presencia de sistemas de alta presión en la porción centro del país frecuentemente asociadas a masas de aire de origen continental con bajo contenido de humedad, poca nubosidad y registro de temperaturas y radiación solar altas en el Valle de México.

Los patrones meteorológicos asociados a estos sistemas de alta presión propician el movimiento vertical del aire desde capas atmosféricas superiores hacia la superficie terrestre (subsidencia), condición que, al combinarse con la poca humedad ambiental, provoca cielo despejado y estabilidad atmosférica de moderada a fuerte, generando viento débil en la superficie. Estas condiciones favorecen la producción y acumulación de contaminantes secundarios de origen fotoquímico como el ozono (O3) y los aerosoles secundarios.

Aladió que a pesar de que en las dos últimas semanas “tuvimos el ingreso al centro del país de los frentes fríos 22 y 23 que vinieron acompañados de intensas masas de aire polar continental, provocando temperaturas muy frías en el Valle de México, los registros de temperatura de lo que va de este invierno muestran que ha sido seco y menos frio que el promedio, se pronostica para la ZMVM, llueva menos de lo habitual por debajo de lo normal en febrero, con acumulados menores a 20 mm. Para marzo acumulados de lluvia en el rango normal menor a 30 mm. Para abril se esperan lluvias por arriba de lo normal. En esta región, la lluvia acumulada de enero a abril representa el 7.5% de la lluvia anual, por lo que se consideran a estos meses como los más secos del año”.

Dieron a conocer datos como que en promedio de enero a abril de la temperatura máxima en la región es respectivamente 22.4, 23.9, 25.9 y 27.2 ˚C. La mayor insolación del periodo de enero a marzo es respectivamente de 240, 234 y 268 horas totales por mes lo que significa el trimestre con mayor incidencia de rayos solares.

En febrero y marzo las condiciones meteorológicas en la ZMVM son aún influenciadas por la época invernal, dominadas por el paso de los frentes fríos y las masas de aire polar con efectos de temperatura de templadas a frescas y vientos dominantes del norte y noreste, provocando cielos despejados por la alta presión asociada a las masas de aire frio y estabilidad matutina y vespertina, con mayor cantidad de inversiones térmicas.

De marzo a abril, la época de transición a la primavera, el viento es débil y variable, dominando un patrón de circulación estable y se incrementa el ambiente seco con vientos débiles y mayor número de días con inversiones térmicas.

Por lo anterior y de acuerdo con los registros del Observatorio de Tacubaya del SMN, se espera que las condiciones que han prevalecido durante la temporada invernal tengan un impacto en un mayor número de incendios forestales dentro y en los alrededores de la cuenca. Es importante mencionar que, bajo ciertas condiciones meteorológicas, los incendios forestales podrían ser una fuente de contaminantes que pueden afectar la calidad del aire de la ZMVM.

De acuerdo con las previsiones de calidad del aire, se espera que durante la temporada de ozono 2018 (15 de febrero a 15 de junio) se presenten entre 10 a 15 días con concentraciones máximas iguales o superiores a 155 ppb (151 puntos IMECA). No se descarta la presencia de al menos un episodio de contingencia por ozono durante el mes de febrero. Este pronóstico se actualizará a medida que se cuente con mayor información sobre el comportamiento de los fenómenos meteorológicos.

Es importante mencionar que la presencia del ozono (O3) troposférico en la Zona Metropolitana del Valle de México depende de diversos factores que incluyen: la cantidad y composición de sus precursores, las condiciones de estabilidad atmosférica, la temperatura ambiente y la radiación solar, entre otros. Las políticas implementadas en los últimos 20 años contribuyeron a una disminución en la magnitud y frecuencia de los eventos de alta concentración de este contaminante, y actualmente se presentan principalmente entre los meses de mayor radiación solar y estabilidad atmosférica.