Me llena de gratitud haber nacido mujer: Elena Poniatowska

Es urgente darles a las jóvenes las mismas oportunidades que a los hombres, dijo la escritora

Redactado por: Ulises García

“Me llena de alegría haber nacido mujer, y haber acercado a Jesús Apalancares a tantas figuras femeninas, desde Juana Belén Gutiérrez de Mendoza hasta Elvia Carrillo Puerto… a tantas luchadoras sociales y legisladoras cuyo amor a la patria es nuestra mejor herencia”, así lo dijo la escritora Elena Poniatowska tras recibir el premio “Clementina Díaz y Ovando” por parte de la Federación Mexicana de Universitarias (FEMU).

Durante la premiación en el Museo de la Mujer, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, la también ganadora del premio Cervantes de Literatura recordó a Clementina Díaz y de Ovando en un congreso en Mérida, Yucatán, organizado por Sara Poot Herrera, que se llamó “En gusto se comen géneros, Congreso Internacional de Comida y Literatura”, dijo Poniatowska que ahí Díaz se llevó las palmas por ser la primera mujer en ser elegida como parte de la junta de gobierno de la UNAM, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y de la Academia Mexicana de Historia.

Después de su muerte en 2012 –dijo Poniatowska- Patricia Galeana la recordó en un artículo en La Jornada... Si atravesamos el océano y llegamos a Rusia, que ahora está tan de moda, puesto que en estos días se inmiscuye nuestra política según diarios y noticieros, recuerdo que Catalina ‘La Grande’, emperatriz de todas las Rusias, fue la primera en vacunarse contra la viruela y en vacunar a su hijo Pablo en San Petersburgo, y ahora en los noticieros siempre se ve a una enfermera vestida de blanco vacunando a niños y a adolescentes pero olvidamos que las mujeres han sido punta de flecha tanto en la cultura como en la ciencia. Por eso sería bueno, recordar ahora que es urgente darles a las jóvenes las mismas oportunidades que a los hombres.

Lamentó que dentro del presupuesto familiar de las familias mexicanas “siempre se destina una cantidad para el varón, ‘la hija seguramente se va casar’, y pasará de la tutela del padre a la del esposo”.

Poniatowska sostuvo que la situación económica y social ha cambiado en el país “porque si una pareja quiere tener un hijo y quiere ser propietaria de un departamento, necesita el sueldo de dos, el trabajo ha igualado a mujeres y hombres, y todos los días en nuestro país un número muy grande de mujeres son jefas de familia”.

Refirió que “el Museo (de la Mujer) comprueba el valor no solo de Frida Kahlo, sino que se remonta al siglo XVI con Sor Juana Inés de la Cruz… Me gustaría recordar a mi amiga Rosario Castellanos, quien en su discurso antes de salir a Israel en 1971 como embajadora de México, dijo: es injusta la situación de la mujer en México, porque el hombre tiene los derechos y las mujeres suelen estar, al menos es esa época, confinadas a su casa”.

“Ella dijo (en Meditación en el Umbral) ‘no es la solución tirarse bajo un tren como la Ana de Tolstoi, ni apurar el arsénico de Madame Bovary, ni aguardar en los páramos de Ávila la visita del ángel con venablo, antes liarse el manto a la cabeza y comenzar a actuar. Ni concluir las leyes geométricas contando las vigas de la celda de castigo como lo hizo Sor Juana. No es la solución escribir mientras llegan las visitas en las salas de estar de la familia Austen, ni encerrarse en el ático de alguna residencia de la Nueva Inglaterra y soñar, con la biblia de los Dickinson, debajo de una almohada de soltera. Debe haber otro modo que no se llame Safo ni Mesalina, ni María Egipciaca, ni Magdalena ni Clemencia Isaura, otro modo de ser humano y libre’, otro modo de ser”,

Agradeció el honor por entregarle el premio Clementina Díaz y de Ovando que me llena de alegría haber nacido mujer, y haber acercado a Jesús Apalancares a tantas figuras femeninas, desde Juana Belén Gutiérrez de Mendoza hasta Elvia Carrillo Puerto, impulsora del feminismo de México en Yucatán, donde hizo el primer Congreso Feminista en 1925, y a tantas luchadoras sociales y legisladoras cuyo amor a la patria es nuestra mejor herencia.

También correspondió a Patricia Galeana, “le deseo pronto alivio para que siga con su generosidad, su labor de historiadora y de guía de las mujeres de nuestro continente”.

Mientras que Estela Morales, miembro del consejo de la FEMU, señaló que Poniatowska es un emblema mexicano e internacional, es una mujer que a través de su obra escrita y de su participación ciudadana ha dejado constancia de su interés por los problemas sociales de México y de la mujer mexicana.

Indicó que a través de los géneros literarios “Elenita”, como también se le conoce, ha hecho de su pluma un instrumento de denuncia de las injusticias sociales y de la inequidad por lo que podríamos distinguir tanto en ella como persona y por su obra, una llamada de atención sobre las luchas sociales, la vida cotidiana y la denuncias de la injusticias, pues les ha dado voz a los que representan estas causas.

Su rica y extensa obra profesional y actividad ciudadana la ha distinguido como una defensora de los derechos humanos y de los derechos de la mujer, en especial, el papel en la situación de la mujer mexicana.

Reconoció que la autora de “Hasta no verte Jesús mío” y “La noche de Tlatelolco” ha obtenido diversos honoris causa de diferentes universidades de América y de Europa, la Legión de Honor de Francia, el premio Cervantes de Literatura, así como la distinción que le hizo International Women’s Media Foundation, en el que resalta su trabajo de denuncia y de defensa a favor de las mujeres, entre otras distinciones.

En esta ocasión vemos su obra la relación en la defensa de los derechos humanos y de la mujer con la Federación Mexicana de Universitarias (FEMU).

La FEMU tiene sus orígenes desde 1925, y desde 1927 se incorporó a la Federación Internacional de Mujeres Universitarias. En 1990, cuando universitarias y profesoras de la UNAM se preocuparon por rescatar esta organización, dando como resultado su refundación.

Morales mencionó que gracias a Clementina Díaz y Ovando, presidenta honoraria vitalicia de la FEMU, y a su trabajo, “abrió brecha (en) muchos de los espacios universitarios en los que ella participo, mientras que Patricia Galeana Herrera, presidenta fundadora de la nueva época de la FEMU, ha sido la modeladora del actual organismo… y ha estimulado el intercambio académico internacional de las mujeres universitarias”.

Señaló que uno de los programas académicos de primer orden que tiene la FEMU es el Museo de la Mujer, que se hizo realidad en 2011, “es un edificio colonial que fue la antigua imprenta de la UNAM; este proyecto fue uno de los grandes proyectos de la doctora Galeana, se tocaron muchas puertas hasta que el rector de la UNAM, José Narro, y otras instancias hicieron realidad este museo, y ha tenido reconocimientos importantes”

El premio Clementina Díaz y Ovando se creó en 2010 a la trayectoria a favor de los derechos de las mujeres y de la igualdad de género. La elección es con base a propuestas de universitarias mexicanas que se distinguen por su participación en la lucha feminista, contra los estereotipos de género, y cuyas investigaciones y obra constituyen un aporte a la difusión del feminismo y de los derechos humanos de las mujeres.

“Elena Poniatowska en una mujer que nos convoca y nos invita a participar en la defensa de los derechos de las mujeres, finalizó.