Clausura Profepa aserradero en la colonia Lomas de Tepemacátl, en Tlalpan, CDMX

El aserradero ubicado en el kilómetro 13 de la Carretera Picacho-Ajusco, operaba sin autorización ni aviso de funcionamiento de la SEMARNAT.

Redactado por: Staff

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) clausuró un aserradero que operaba en la colonia Lomas de Tepemacátl de la Delegación Tlalpan, en la Ciudad de México, sin autorización ni aviso de funcionamiento de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).
En atención a denuncia pública, inspectores de la Dirección General de Inspección y Vigilancia Forestal de oficinas centrales y de la Delegación de la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) de la PROFEPA, realizaron una visita de inspección, el pasado 29 de Enero, al aserradero ubicado en el kilómetro 13 de la Carretera Picacho-Ajusco.
Toda vez que tampoco contaban con la documentación que acreditara la legal procedencia de las materias primas forestales inventariadas en el lugar, se instauró procedimiento en contra del titular de la industria forestal.
De igual forma, se aseguró un total de 9.165 m3 de madera, de la cual 6.176 m3 era madera en rollo; 2.684 m3 de escuadría del género Abies y 0.305 m3 de escuadría del género Pinus; además se impuso la clausura a una torre de aserrío, con volantes de 0.80 metros de diámetro, accionada con motor eléctrico de 20 hp y un carro de empujón de dos escuadras.
Con fundamento en el artículo 161, fracciones I y II, de la ley General de Desarrollo Forestal Sustentable (LGDFS), se procedió a la clausura total temporal y aseguramiento de las materias primas forestales y maquinaria localizada, colocando los respectivos sellos de clausura.
Cabe destacar que en la Ciudad de México existe una veda forestal decretada desde 1947 y en la zona del Ajusco no se han otorgado hasta el momento autorizaciones federales de aprovechamiento forestal por parte de SEMARNAT.
Por lo anterior, y al considerarse infracciones y multas contempladas en los artículos 163, fracción XIII, y 165, fracción II, de la LGDFS, el titular del aserradero podría ser acreedor a multa equivalente de 100 a 20,000 Unidades de Medida y Actualización y, en caso de no presentar la documentación autorizada por la SEMARNAT, al decomiso definitivo de las materias primas forestales y maquinaria.
Con estas acciones, la PROFEPA reitera su compromiso de atención a las denuncias ciudadanas para inhibir y combatir la tala ilegal.