Reparación de Niños Dios, tradición milenaria

En el Mercado Martínez de la Torre, se encuentra el señor Agustín, quien tiene fila de Niños Dios, esperando que los repare o les de una manita de gato.

Redactado por: Staff

Llegó el Día de la Candelaria, y con él, la tradición de comer tamales, que fueron hechos por los padrinos, a quienes le salió el Niño , al partir la Rosca de Reyes, el pasado 6 de enero, y es entonces que se levanta al Niño Dios del pesebre para presentarlo ante la iglesia católica, vestido.
La tradición de vestir al Niño Dios consiste en que este 2 de febrero se levanta el niño Dios del pesebre y se viste, el primer año debe ser de blanco, sin trono y sin corona; el segundo año puede llevar una ropa de color, y tras pasar el tercer año lo pueden vestir de rey o de algún santo.
Sin embargo, unos días antes de que se presente el Niño Dios, algunos Niños sufren accidentes y se caen, se rompen, se raspan o de plano con el tiempo se van deteriorando, por lo que las personas acuden al reparador de Niños Dios.
En el Mercado Martínez de la Torre, se encuentra el señor Agustín, quien tiene fila de Niños Dios, esperando que los repare o les de una manita de gato.
“viene la gente para que les reconstruya los dedos, las manos, algunos raspones, y lo más rápido por que se tienen que presentar el 2 de febrero”, afirma apurado, mientras repara a un Niño Dios negro.
Esta tradición también de reparar a los Niños Dios, tiene 50 años, en su familia, es decir, ha pasado de generación en generación, “hay que saberle, no todos saben repararlos, pues son materiales especiales”.
Tiene una fila de 10 Niños Dios que urgen su reparación y no sabe si terminará para este 2 de febrero, pues ya tienen que presentarse a la Misa con sus mejores galas.