Por Nuestros Hermanos sin Voz, un albergue de corazón

Yolanda Romero lleva muchos años recogiendo animales de los basureros , es su vida, ya se convirtió en su vida cotidiana, rescatar perros, gatos, caballos, burros, borregos que iban camino al matadero

Redactado por: Staff

Pollos, gansos, patos, alita (así se llama una patita), el gallo francisco, caballos, borregos, cerdos, vacas, perros por supuesto, y burros, son los que rescata la activista por los derechos animales, Yolanda Romero, de la Asociación Por Nuestros Hermanos Sin Voz, quien invitó a Prensa Animal a su refugio en Tula, Hidalgo.
Un mundo de animales, corren contentos, ladran unos, otros como están encerrados, sólo miran con sus ojitos llenos de esperanza de ir algún día a una casa y ser tratados como un ser de la familia, no como un perro, que se queda afuera a dormir, o como un burro al que sobrecargan de cosas, que apenas puede caminar, no, su mirada olvida, pero conserva la fe, la fe en el ser humano, que no repara en ellos cuando los abandona o los maltrata.
Yolanda Romero lleva muchos años recogiendo animales de los basureros , es su vida, ya se convirtió en su vida cotidiana, rescatar perros, gatos, caballos, burros, borregos que iban camino al matadero, guajolotes que se iban a comer en navidad, no, no deja que lleguen a su destino, pero…¡no los puede rescatar todos!, se apena, se le llenan de lágrimas los ojos, por que no puede ayudar a todos, sí a todos esos animales que mueren cruelmente para llenar un plato de comida, que no siempre se comen, y que a va a parar a la basura.
Entrevistada por Prensa Animal, en el albergue de Tula, Hidalgo, otro albergue, por que también tiene en Tultitlán, cerca del basurero, y allá en Tlacotalpan, Veracruz, donde también rescata animales abandonados y maltratados, abre sus puertas al Refugio y pasa corriendo un caballo, y se ven los burros, “a ellos los rescaté del basurero de Tultitlán, los tuve que comprar”, afirma.
“Estoy contenta por que he rescatado muchos burros y caballos, y los he llevado a un Refugio, que no diré su nombre, pero allí viven muy felices estos animales, ya para siempre”.
Narra la historia de “Alita”, una patita que le fueron a dejar al Kiosko Morisco, que es donde se pone cada domingo para ofrecer adopciones, y vender productos, “me la fueron a dejar, que por que ya no la podían cuidar…Y la dueña, ni siquiera me ayudó con alimento para cuidarla, desapareció, y se fue, y según la quería mucho”.
Historias como estas se repiten en su día a día, las personas irresponsables, adquieren un animal, y luego se deshacen de él, sin remordimiento, “creen que por que tengo refugio, es para que se desahagan de sus animales”.
La vida del refugio es dura, por que, cuenta Yolanda, hay que darles de comer a los animales diariamente, por lo que depende de los donativos de la gente, de sus ventas y de su trabajo, pues además tiene un trabajo, al igual que su familia, y sus hijos que le ayudan también.
Croquetas, alfalfa, maíz, forraje para los caballos y burros, entre otros, se deben tener diario para que los animales se alimenten.
Por eso Yolanda Romero, necesita de tu ayuda, para que pueda seguir con esta bella labor:
YOLANDA ROMERO NUÑEZ
HSBC SUC. 0967 CUENTA. 6460201068 Transferencia. 021311064602010681 OXXO 4213166071492155