¿Qué son los videos virales?

Prensa Animal entrevistó un experto en tecnología y sociedad para explicarnos sobre este fenómeno social

Redactado por: Ulises García

Al contar con una cámara en los dispositivos móviles, y un plan de datos para el acceso a la Internet, las personas estas herramientas tecnológicas para comunicarse entre ellas, informarse, distraerse, “o hacer lo que hora es una moda”, crear videos virales.

¿A qué se debe que tengan tanta popularidad entre la sociedad actual y cómo afecta a la sociedad? Éstas y otras preguntas nos la responde en exclusiva para PRENSA ANIMAL, el profesor Julián Flores Arellano de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) quien desde hace 13 años imparte clases en la licenciatura de sociología en la FES Aragón, también es docente en la Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) desde hace 8 años, y es investigador de campo independiente.

Esta es la primera entrega de esta entrevista que será dividida en dos partes.

PRENSA ANIMAL (PA): ¿Qué son los videos virales?

Julián Flores Arellano (JFA): Es el uso de los mecanismos tecnologizantes para incentivar ciertos tratos sociales respecto a una visión que se genera en un futuro inmediato. Es decir, son elementos y herramientas que tiene hoy en día la sociedad para incentivar su reconocimiento social a partir de estas videograbaciones.

PA: ¿A qué se debe su popularidad?

JFA: Hay que considerar que existe un “boom” tecnologizante, este parámetro es importante destacarlo porque esto es gracias a la inercia sociocultural que estamos viviendo como lo es la globalización y la globalidad.

Ello se debe a que los desarrollos de mecanismos de tecnología están facilitando a los jóvenes el acceso de poder adquirir esta tecnología, y es gracias a ello que se ha podido masificar. El fenómeno (social de los videos virales) no es únicamente propio o específico sino que abarca una gran parte del mundo.

Estamos viviendo una quinta oleada de una revolución industrial, por consiguiente esta inercia sociocultural de introducir a un individuo dentro de estos parámetros lleva a la sociedad a realizar acciones como los videos virales, que pueden ser consideradas como “autoconfirmaciones” para que después se publiquen en sitios web o en redes sociales, ya sea como grabaciones en “frío” (previamente grabadas) o en “caliente” (en vivo).

PA: ¿Cuáles son las características de los videos virales?

JFL: Tienen que estar localizadas en una zona específica, tienen un elemento clave (el suceso) y una conexión a Internet. También hay que especificar es que no hay un rango de edad como espectador porque quien estipula esto es el sitio web o red social como YouTube, pero al ser masificado puede ser “subido” a Internet sin pasar por filtros, como es el caso de la edad, y si lo está viendo un menor de edad puede estar, o no, acompañado por un adulto para ser guiado y así comprender lo que está viendo.

Otra característica fundamental del video viral es que “es la reproducción de la vida cotidiana en un discurso muy coloquial”, haciéndole saber a las personas que miran el video que solo es una percepción muy subjetiva de la vida frente a una población que está viendo y escuchando como un espectador y no como un actor funcional.

PA: Eso es cuando se habla pero ¿qué sucede cuando solo es un hecho?

JFA: También se puede viralizar siempre y cuando genere un impacto dentro de “la psique de la sociedad” que lo está observando.

PA: Mencionaste la afectación de la “psique de la sociedad”, pero más que psique ¿no será que afecta al ego social?

JFA: Más que un ego social, el cual sería un justificante interesante para abordar, sería la falta del “reconocimiento social”.

Para esto existen muchos autores y parámetros pero haré mención de Octavio Paz, quien dice: tratamos de confundir nuestros sentimientos de inferioridad y los transformamos en un delirio de grandeza. ¿Cómo lo hacemos? Es a través de la falta de percepción respecto a la sociedad, y al no haber un reconocimiento social de manera concreta, los mecanismos tecnologizantes ayudan a generar una amplitud entre este criterio, es decir, al verte subordinado dentro de tu estatus social tienes una herramienta para poder sobresalir o en algún momento ser reconocido aunque no sea en el contexto inmediato, pero está claro que esto tendrá una satisfacción personal.

Esto podría estar conectado hacia un “egoísmo existencial” pero va más allá, porque para ser un egoísmo tendría que aparecer un precepto o un perceptor más delimitado, sin embargo, ante esta falta de reconocimiento te ayuda a generar inercia y cooptar sobre todo a formar parte de una alineación social, en el que confundirías este “presunto reconocimiento” como un “ego social”.

No estás precisamente en busca de ser el más reconocido del mundo porque lo que piensas en el momento de crear un video viral es ser reconocido.

De todo esto existe una “distorsión social” muy interesante porque las masas sociales están relacionadas. ¿Qué sucede? Antes podías sobresalir por tu actitud o virtud, es decir, por tu desempeño profesional, laboral o intelectual. Ahora ya no es necesidad de que eso ocurra, un mecanismo como la tecnología, o el ciberespacio, te ayuda a facilitar este tipo de eventos.

Esto te puede hacer que tal vez puedes ser igual a las masas sociales pero tienes una cámara con la que puedes solidificar este tipo de “presupuestos”, por consiguiente tienes un mayor reconocimiento que los demás por una sola razón, tienes Internet y una cámara.

Desde ese momento tu percepción cambia totalmente y esto se le llama “distracciones sociales o distractores sociales”, porque en vez de apoyarte, o de ver, lo que realmente está pasando en tu vida mejor lo exteriorizas para que alguien más genere una crítica y a su vez tu tengas la capacidad de asimilarlo, después tratarás de transformar a la misma ya sea cambiándole el nombre al video, agregando emojis, subtítulos, etcétera, con tal de tratar de ser reconocido por la sociedad.

PA: ¿La tecnología influye en la sociedad?

JFA: Hay que ser claros, la tecnología influye en cualquier parámetro de existencia, el desarrollo tecnologizante puede llegar a facilitar ese tipo de comportamientos, sin embargo en nuestro país no son de fácil acceso.

Insisto, este reconocimiento social tiene que ver con este bien material (como un celular con cámara y acceso a Internet) que te permite al acceso de este tipo de mecanismos, en vez de obtener una concesión para generar una crítica constructiva.

Gustave Le Bon dijo en su momento que “las masas sociales representan este sentimiento de no vulnerabilidad”, es decir, que son omnipotentes-omnipresentes. Y un mecanismo como un celular con cámara y acceso a Internet puede ser el principal escudo para evitarte una crítica directa a tu persona.

Uno puede trasladar a las redes sociales (el video viral), cualquier persona en el mundo puede verlo, puede hacer una crítica constructiva y dependiendo del tipo de críticas uno tomará la decisión de aceptarlas o no. Y claro que sí, impacta bastante el desarrollo tecnologizante en el contexto globalizador y de la oferta y demanda.

Aunque, dentro de la sociología de la cultura, existe este “autoreconocimiento” por esta falta de capacidad que tenías, y que perdiste en algún momento, para después poder desarrollarte de manera libre dentro tu sociedad concreta.

Ahora ya no hay necesidad de eso, hoy las redes sociales te pueden poner en China en un momento inmediato pero no ves a la persona que está a tu lado. Esto provoca una “desconexión social” por una “conexión global”.

Un ejemplo es lo que ocurre el 6 de enero en este país, antes los niños muy temprano salían a jugar con sus juguetes y ahora es lo contrario, la inercia tecnologizante los está mimetizando y enclaustrando en un proceso social que no los ayuda a explorar más allá de su vida cotidiana.

La globalización te ayuda a conocer a todo el mundo pero no te ayuda a ser crítico respecto a este mundo, empiezas a ser un ser alineado dentro de esta capacidad tecnologizante, porque “está padre tener un celular con cámara pero no todos tenemos la capacidad de tener un plan de datos para tener un grupo de compañeros para poder socializar con tu videocámara”.

Lo que se debería hacer es exteriorizarlo, para así tener “no un rencor social sino una empatía con la sociedad haciéndole ver a la sociedad que tiene 200 mil likes y por consiguiente tienes 200 mil amigos”, pero hay que recordar que todo esto es efímero.

Y es efímero porque siempre necesitas de alguien o algo más, esto puede ser algo que te comprometa a este reconocimiento y por ello los videos se convierten virales. Un ejemplo: se cae una persona y le dan mil likes solo por ver que se cayó. El punto importante es “no me caí yo, te caíste tú”.

PA: ¿Qué sucede cuando se cae la persona que está filmando y no los que estarían siendo grabados?

JFA: Sería el caso de: si se cayó esa persona de enfrente y no me hiciste caso, ahora me tropieza yo para que me hagas caso. Esto puede ser como burla, apoyo moral, etcétera, “pero por lo menos ya estoy sintiendo que me estás poniendo atención”.

Los jóvenes tratan de viralizar cualquier acontecimiento de su vida cotidiana, tratan de generar empatía con todos los demás a pesar que no pueden ser empáticos con las personas que los rodean.

Continuará…