Cacería ilegal, quema de pastizales y siembras indiscriminadas están acabando con el Gorrión Serrano en Milpa Alta

Dijo que en este bosque de San Pablo Oztotepec, tiene el Gorrión Serrano aproximadamente 6 mil hectáreas, sin embargo, están sembrando muchos árboles, y además de especies que no son las que deben ser sembradas en este territorio, como el Tecojote

Redactado por: Staff

El tractor camina por el sendero, va aplanando la tierra y atrás de él, las semillas caen, semillas de avena, de trigo o de papas, mientras el aire frío sopla, el viento y los rayos del sol contrastan con el canto de los pájaros, si escuchas bien, no todos los cantos son iguales, el más fino y lejano es el sonido del gorrión serrano, que habita estas tierras y hace sus nidos a ras de suelo, enmedio de un montículo de pasto.
Por la montaña de San Pedro Oztotepec, los guías de Monitoreo de Aves de Milpa Alta, narran cómo la delegación de Milpa Alta autoriza que se siembre en el territorio del Gorrión Serrano, una especie endémica que está clasificado en la NOM 59, así como el conejo zacatuche, animales que sólo existen en estos bosques.
Además de las siembras, la cacería ilegal y las quemas indiscriminadas de pastos son las principales amenazas para estas especies, que son difíciles de encontrar, por más temprano que estés en estas montañas.
En un recorrido que hizo Prensa Animal, junto con la Brigada de Monitoreo de Aves de Milpa Alta, para buscar al Gorrión Serrano, Delfino García, mejor conocido como El Sapo, integrante de esta Brigada, narra que es difícil ver a este animal, incluso dijo, hay venados, zorrillos, coyotes, y hasta linces que se han logrado ver en esta parte boscosa, sin embargo, del gorrión serrano sólo se escucha su canto.
De acuerdo con el sitio de Biodiversidad Mexicana de la Conabio, afirma que “se cree que actualmente solo vive en un área extremadamente restringida y que su población se encuentra cercana a ser considerada en peligro crítico de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Es un ave extremadamente rara cuyo hábitat está siendo destruido por la agricultura y la ganadería”.
Delfino García, Brigada de Monitoreo de Aves de Milpa Alta explicó que en enero y febrero comienzan las quemas de los pastizales para las siembras, y esas quemas no son controladas, de tal forma que se realizan hasta en los nidos de los gorriones serranos, que no anidan en los árboles, sino en los montículos de pasto.
Precisó que esas quemas las realizan en abril y se deben hacer en enero y febrero, porque de esa forma se afectan otras especies como zorrillo, lince, venado.
Por su parte, Ulises Martínez, integrante de la Brigada de Monitoreo Biológico de Observación de Aves de Milpa Alta, explica que Milpa Alta tiene el bosque más grande la Ciudad de México, y es uno de los mejor conservados, sin embargo se ha vuelto muy atractivo para que la gente de la ciudad llegue, haga peregrinaciones y “tanta gente interviniendo en un bosque, a veces es muy malo o a veces muy bueno, pero en este caso es malo por que echan cohetes y queman”.
Explicó que otro daño que se hace al bosque, y en especial al territorio del gorrión serrano , radica en las reforestaciones masivas, como sucedió en una parte de Topilejo, y el hábitat de este animal disminuyó.
Dijo que en este bosque de San Pablo Oztotepec, tiene el Gorrión Serrano aproximadamente 6 mil hectáreas, sin embargo, están sembrando muchos árboles, y además de especies que no son las que deben ser sembradas en este territorio, como el Tecojote.
A la pregunta de qué se debe hacer para que el gorrión serrano ya no esté en la lista de especies en peligro de extinción, respondió: “ proteger lo que hay, por que ahorita desafortunadamente, ellos siembran 2 hectáreas, y en 2 horas, roturaron 10 hectáreas, además de que no en todos los pastizales hay gorrión serrano”:
Sostiene que para conservar el gorrión serrano, se debe conocer, y desde una oficina, no se puede conservar esa especie, “por ejemplo en el Zoológico de los Coyotes, tienen zacatuches, y al gorrión serrano, lo han querido meter, pero este animal no vive encerrado, y los conejos zacatuches están enfermos”.
Resaltó que de tres huevos que ponen, no todos los gorriones que nacen sobreviven, y de ellos sólo uno sobrevive, y ese a su vez tiene que sortear los depredadores que hay en el bosque, aunado a lo que ocasiona el ser humano.
Advirtió que si el gobierno no interviene de una manera más dura, más enérgica, no nada más para conservar al gorrión, sino también para detener la cacería que aumentó en esa zona, especialmente de venados.