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La organización entregó un análisis en el que describen diferentes omisiones de la MIA, en actual proceso de evaluación, y potenciales afectaciones

Piden rechazar megaproyecto de Royal Caribbean

La organización ambientalista Greenpeace México se dio cita a las afueras de las oficinas de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) con el objetivo de presentar información decisiva para que esta institución rechace de manera definitiva y permanente los permisos del proyecto Perfect Day, un megaparque de diversiones que la transnacional  Royal Caribbean pretende construir en Mahahual, Quintana Roo.

Piden rechazar megaproyecto de Royal Caribbean
· Daños al sistema de manglares y de especies protegidas, así como privatización del territorio, entre las principales advertencias

A través de una conferencia de prensa in situ, Greenpeace México presentó los principales resultados de un análisis técnico que realizó de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA-R), y expuso que tal instrumento presenta diversas omisiones y falsedades que, de ser aprobado el proyecto, implicaría graves amenazas para la supervivencia del ecosistema de Mahahual y su territorio.

La organización hizo entrega del documento con el propósito de que las advertencias ahí plasmadas sean consideradas de manera inmediata por la dependencia encargada de velar por la protección de los ecosistemas en el proceso de evaluación de impacto ambiental y actúe sin dudar a favor de la protección de la Selva Maya.

La organización afirmó que este documento, que entregó a través de la Oficialía de Partes con una carta dirigida a la titular de la Semarnat, Alicia Bárcena, presenta elementos suficientes para afirmar que esta localidad y la vida que la habita se encuentran en un serio riesgo de sufrir afectaciones múltiples, muchas de ellas difíciles de dimensionar, y quizás irreversibles, pues en su MIA la empresa no presenta el sustento técnico suficiente  para garantizar lo contrario.

Perfect Day: ¿para quién?

El proyecto Perfect Day de Royal Caribbean es un parque turístico masivo para cruceros que pretende recibir hasta 21,000 visitantes al día en una localidad de apenas 3,000 habitantes. Aunque la empresa afirma que se trata de un desarrollo “controlado”, el análisis realizado por Greenpeace México destaca una serie de elementos que dan cuenta de un conjunto de carencias y vacíos que hacen del instrumento de evaluación de impactos una simulación.

  En términos generales, la descripción del proyecto se realiza con el propósito de enmascarar sus efectos reales, pues a lo largo del documento la empresa minimiza impactos y no transparenta información clave, presentando medidas que no permiten verificar ni controlar todos sus impactos. Así, entre las principales omisiones encontradas, destacan las siguientes:

●      Deforestación de manglares protegidos El punto de mayor sensibilidad y vulneración del proyecto lo representa el manglar. La construcción del megaparque implica desmontar más de 16 hectáreas de cobertura vegetal , hecho que provocaría la indudable pérdida de hábitat para la fauna de la zona, así como una menor infiltración de agua al subsuelo; a esto se suma la erosión del suelo y la ruptura de corredores biológicos entre selva y manglar, omitiendo por completo que se trata de una zona de transición ecológica en la que se conectan ambos ecosistemas. Esta acción pondría en riesgo a tres especies de mangle: Rojo, Blanco y Botoncillo, las cuales se encuentran bajo la categoría de especies amenazadas. La empresa niega la presencia y la influencia del manglar en el área de desmonte del predio y con ello, intenta eludir restricciones legales.

●      Alteración del acuífero. La empresa pretende construir amplias albercas sobre el suelo deforestado, lo cual provocaría la reducción de la capacidad de infiltración de agua al subsuelo. Mahahual constituye un sistema kárstico. Eso significa que el suelo es poroso y que el agua no corre por la superficie, sino que circula a nivel subterráneo, lo que indudablemente implicaría que las obras de la superficie afectarán directamente al acuífero. El verdadero impacto, por ende, se produciría bajo tierra, pero este elemento no fue estudiado. El estudio solo evaluó cambios en el flujo superficial del agua, dejando de lado elementos de importancia como rutas subterráneas. El proyecto planea extraer agua con pozos, inyectar agua salobre y residual al subsuelo, manejar más de 7,000 m³ diarios de aguas residuales, pero los impactos al acuífero no fueron evaluados.

●      Riesgo para especies en peligro de extinción. La MIA del proyecto no logra medir realmente el número de animales que habitan en el territorio, hecho que cambia por completo la evaluación del daño y de sus dimensiones reales. En su estudio, la empresa únicamente da cuenta de 39 especies de fauna dentro del predio, pero el análisis independiente identificó que podrían existir al menos 306 especies en la zona, de las cuales 45 están en riesgo de extinción o protección especial según la ley mexicana. El impacto implicaría no sólo el exterminio de especies vitales, sino la fragmentación directa de su hábitat. El estudio subestima la cantidad real de especies y omite algo muy grave, pues frente al predio existe un sitio de anidación de tortuga blanca, el cual no fue evaluado adecuadamente. La propia MIA reconoce especies protegidas, catalogadas en peligro de extinción de acuerdo a la NOM-059-SEMARNAT-2010, entre las que se encuentran el ocelote y la tortuga blanca, mientras que el análisis independiente añade la presencia potencial de especies como el jaguar, mono araña, tortuga caguama, y la tortuga carey, también en peligro de extinción. Esto significa que el proyecto aumentará la presión sobre poblaciones que ya están al límite de desaparecer.

Exceso de residuos. La generación de residuos y su disposición final conforma otra de las omisiones más graves del proyecto, pues la localidad de Mahahual no cuenta con un sitio habilitado para su destino. No obstante, el parque establece la generación de un conjunto de 130,124 toneladas de residuos de construcción; 269 toneladas anuales de residuos sólidos durante las obras; 6,336 toneladas de basura al año cuando el parque entre en operación y hasta 23,500 personas diarias entre turistas y trabajadores (es decir, el equivalente a una pequeña ciudad sin basurero). No existe un plan real para el manejo de los residuos, ya que la empresa pide que primero se le autorice el proyecto, y tampoco  sustenta mediante ningún estudio que el ecosistema pueda soportar 21,000 turistas diarios. Además, tampoco se cuenta con un análisis que permita estimar la capacidad de carga, impactos acumulativos, entre otros aspectos.

●      Aspectos sociales y económicos.  Para la operación del megaparque, la empresa no hace un estudio sobre las implicaciones que un escenario de turismo masivo podría ejercer sobre el uso del agua, lo cual podría implicar una competencia directa con las necesidades de la población en el acceso a este recurso. Además, el análisis de Greenpeace señala riesgos potenciales de encarecimiento de la canasta básica, desplazamiento de negocios locales, acaparamiento de recursos, privatización del territorio y la conformación de una economía de enclave, dependiente de cruceros -pues el dinero no necesariamente se queda en la comunidad- que, sin embargo, tampoco fueron evaluados.

De acuerdo con el análisis de Greenpeace, los elementos que la empresa señaló en su MIA reflejan apenas una parte de los aspectos reales de las afectaciones en el corto, mediano y largo plazo, los cuales tampoco contemplan al momento elementos indirectos que este megaproyecto supondría en otros ejes. Ante esto, la organización hace un llamado para que la SEMARNAT niegue a Royal Caribbean la autorización de impacto ambiental respectiva, y que garantice el respeto al territorio, sus comunidades y la participación ciudadana durante el proceso de evaluación.

El futuro del desarrollo sustentable y comunitario, así como la habitabilidad de Mahahual, se enfrentan a un momento decisivo, luego de que la semana pasada fuera otorgada la suspensión definitiva al Programa de Desarrollo Urbano que rige a Mahahual, dentro de un amparo promovido por la asociación Defendiendo el Derecho a un Medioambiente Sano (DMAS). Sin embargo, pese a conformar una acción de importancia crucial, la SEMARNAT aún deberá decidir si otorgar o no la autorización ambiental solicitada por Royal Caribbean.

Frente a este hecho, Greenpeace México se une al llamado de la comunidad de Mahahual y reitera que todo proyecto debe realizarse con apego estricto a la ley, coherencia jurídica y respeto a los derechos de la comunidad y al medio ambiente.