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Más jóvenes indígenas, en proporción casi paritaria entre mujeres y hombres, están ingresando a la preparatoria y educación superior en Chapingo

Chapingo avanza: crece liderazgo femenino

La Universidad Autónoma Chapingo (UACh) vive una transformación histórica en la educación agropecuaria y forestal en México. Lo que durante décadas fue un espacio predominantemente masculino hoy transita hacia una configuración académica más equilibrada, con una participación femenina creciente y multicultural que redefine el papel de las mujeres en la formación científica vinculada al campo, la alimentación, el agua, los suelos y los bosques.

Chapingo avanza: crece liderazgo femenino
En 1958: hubo una mujer en la Escuela Nacional de Agricultura, aún con el régimen militar

De acuerdo con datos de la Unidad de Planeación, Organización y Métodos (UPOM) de la UACh, la matrícula de mujeres pasó de 39.6 % en 2010 a 47.1 % en 2025,lo que representa un incremento estructural de 7.4 puntos porcentuales en quince años. Este cambio muestra una tasa media anual de crecimiento de la participación femenina (2.5%) supera ampliamente a la masculina (0.4 %), lo que indica que la expansión reciente de la institución ha sido impulsada en gran medida por el ingreso y permanencia de mujeres.

Al inicio del ciclo académico 2025-2026, la UACh registró 10,059 estudiantesen sus tres niveles educativos –medio superior, licenciatura y posgrado–, con una composición del 52.9 % de hombres y 47.1 % de mujeres. En el ámbito de los estudios especializados, las mujeres incluso superan a los hombres en programas de maestría, donde representan 53.7 % de la matrícula, un indicador que refleja su permanencia y avance hacia la formación científica de alto nivel.

Esto es significativo si se considera que buena parte del siglo XX, la entonces Escuela Nacional de Agricultura (ENA), hoy UACh, funcionó bajo un régimen militarizado y con un modelo educativo pensado exclusivamente para varones. Dicha distinción no fue un fenómeno aislado dentro del campo de las ciencias agronómicas en México; pues en 1955 –en todo el país– existían alrededor de tres mil agrónomos y apenas dos mujeres con formación profesional en este ámbito: María Elena Jiménez Lozano, egresada en 1952 de la Escuela Superior de Agricultura Antonio Narro, y Nelva Concha Huidobro de Trujillo, formada en la Universidad de Chile en ciencias agrícolas y genética.

Este proceso también está acompañado por una mayor diversidad cultural. Actualmente Chapingo cuenta con 2,127 estudiantes indígenas, lo que representa 22 % de la matrícula total. De este grupo, 49.7 % son mujeres, muchas de ellas provenientes de estados como Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Puebla, Guerrero o Hidalgo, y en numerosos casos ellas son las primeras en sus familias en acceder a la educación superior.

Más allá de las cifras, la evolución se observa en la participación activa de las alumnas en proyectos de investigación y desarrollo vinculados con el fortalecimiento de productoras rurales, la innovación tecnológica en sistemas agroalimentarios, la protección de recursos genéticos y el desarrollo de alternativas sustentables para la producción agrícola y pecuaria. Además, de proyectos liderados por mujeres, abordando temas como el fortalecimiento de productoras y empresarias en sus comunidades o la colaboración en protocolos paritarios en programas públicos.

La transformación poblacional en los programas de licenciatura se observa al interior de los departamentos académicos. En la División de Ciencias Económico Administrativas (DICEA), por ejemplo, las mujeres representan 64.8 % de la matrícula, lo que equivale a 434 alumnas, consolidando una mayoría femenina en un programa de gran tamaño dentro de la universidad y de importancia en proyectos productivos, instituciones financieras y empresas del sector primario, impactando directamente en la estructura demográfica de la institución.

En contraste, el Departamento de Agroecología presenta el porcentaje más alto de participación femenina (74.3 %), aunque con una matrícula menor, integrada por 52 alumnas. Este caso ilustra cómo los programas académicos vinculados con enfoques socioambientales, de sostenibilidad, escuelas campesinas y nuevos paradigmas de desarrollo rural tienden a concentrar una proporción particularmente alta de estudiantes mujeres.

Por su parte, Sociología Rural con 27 alumnas, concentra el 64.3% de estudiantes e Ingeniería Agroindustrial con 238 alumnas el 65.9 %. En el caso de disciplinas como Parasitología Agrícola o Ciencias Forestales, se observa ya una paridad técnica cercana al equilibrio y liderazgos como el de Natziel Tenorio Valdés, Subcomandante de la Brigada de Manejo del Fuego Chapingo.

Incluso en áreas tradicionalmente masculinizadas, como ingeniería mecánica, comienzan a emerger liderazgos femeninos. Un ejemplo es Dennise Anaidee José Montiel, estudiante del Departamento de Ingeniería Mecánica Agrícola (DIMA), quien preside la Rama Estudiantil IEEE de la universidad, organización dedicada a promover el desarrollo científico y tecnológico entre estudiantes.

También en el DIMA, alumnas como Keily Daniela Barragan Rico, estudiante de Mecatrónica, incursionan en la ingeniería aplicada a la agricultura con criterios biológicos. Keily Barragan diseñó el prototipo de una pinza robótica especial para recolectar fresas sin dañarlas. Este proyecto representa un avance en el desarrollo de soluciones robóticas, priorizando siempre la integridad y cuidado de los cultivos.

La participación femenina también se refleja en el ámbito internacional. Fátima Abril Zúñiga Vázquez, alumna de la carrera de Ingeniería en Recursos Naturales Renovables,en su calidad de lideresa tzotzil representó a México en la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP29) celebrada en Bakú, Azerbaiyán, donde presentó algunas consideraciones de las juventudes indígenas sobre el manejo sostenible de los ecosistemas.

Otro ejemplo se encuentra en el Equipo de Identificación de Plantas de Pastizal de Chapingo,integrado en más de 60 % por mujeres, que ha representado a México en competencias internacionales relacionadas con el manejo de pastizales, ecosistemas clave para la seguridad alimentaria y la captura de carbono.

En los deportes, Ziania Chi Robledo, estudiante de quinto año de Ingeniería en Recursos Naturales del Departamento de Suelos, obtuvo el 1er lugar en los Juegos Paranacionales CONADE 2024, realizados del 18 al 20 de septiembre en Oaxaca, Oaxaca y el 1er lugar en la Paralimpiada Nacional 2025. Además de las tricampeonas del Equipo Femenil de los Toros Salvajes Chapingo, en la Liga de Football Americano Equipado (LIFFAE).

En materia de redes, existe el Colectivo de Estudiantes Agrónomas (CEAGRO), creado en septiembre de 2025, con el objetivo de generar espacios seguros, participativos e incluyentes para las mujeres dentro de la comunidad universitaria, así como de visibilizar sus aportes en el ámbito económico y rural.

La UACh también ha impulsado acciones para fortalecer la inclusión lingüística y cultural de su comunidad estudiantil. A través de la Dirección General de Difusión Cultural se promueven espacios de representación para los hablantes de lenguas indígenas y se impulsan los derechos lingüísticos.

En este contexto, alumnas del Comité de Estudiantes Hablantes de Lenguas Indígenas (CEHLI) participaron recientemente en una campaña del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) para alertar en lenguas originarias sobre la amenaza del gusano barrenador. Asimismo, cinco alumnas grabaron mensajes radiofónicos en zapoteco, amuzgo, mazateco, mixteco y náhuatl para difundir la convocatoria nacional al concurso de selección 2026 de Preparatoria Agrícola y Propedéutico.

La transformación institucional también se refleja en la expansión de su oferta académica. En 2024, cuando la Universidad Autónoma Chapingo abrió la Licenciatura en Medicina Veterinaria y Zootecniaen la Unidad Regional Universitaria de Zonas Áridas (URUZA), en Bermejillo, Durango; la generación fundacional estuvo integrada por 88 estudiantes,de los cuales 51 fueron mujeres, lo que confirma el creciente interés femenino por disciplinas clave para la producción pecuaria nacional.

Durante décadas, la entonces Escuela Nacional de Agricultura (ENA) funcionó bajo un modelo educativo exclusivo para varones, a través de un régimen militar que se mantuvo hasta 1969, por breves periodos de excepción y posterior transformación institucional en los años setenta. Hasta 1935 se rechazaban formalmente las solicitudes de mujeres bajo argumentos vinculados al régimen militarizado e internado obligatorio. En 1958, María Alicia Ojeda Caracheo, originaria de Guanajuato, fue un caso pionero individual como la primera mujer en estudiar en la Escuela Nacional de Agricultura, aún con el régimen militar.

Fue hasta finales de la década de 1960 cuando comenzaron a ingresar de manera regular las primeras estudiantes, en un contexto todavía adverso. En la historia de la UACh destacan los nombres de Yadira Bock Sánchez, Beatriz Baca Castillo y Juana Martín Chavez como punto de inflexión simbólico y estructural en esta casa de estudios.

Chapingo avanza: crece liderazgo femenino
La transformación poblacional en los programas de licenciatura se observa al interior de los departamentos académicos

En 1974se tituló la primera agrónoma egresada de la institución, Hilda Susana Azpiroz Rivero, destacada científica mexicana, reconocida por sus contribuciones en el campo de la biotecnología agrícola y símbolo de transformación institucional y social en su alma mater: Chapingo.

En 2025 el alumnado de la Universidad Autónoma Chapingo honró la memoria de una de las mujeres que abrieron camino y fortalecieron el presente de quienes hoy ocupan las aulas, laboratorios y campos. La generación 2018/2020–2025, “Dra. Hilda Susana Azpiroz Rivero” integrada por 1,357 estudiantes, alcanzó prácticamente la paridad con 49.9 % de mujeres y 50.1 % de hombres.

Durante la ceremonia de toma de fotografía  generacional, el alumnado presentó a la Dra. Azpiroz Rivero como su madrina.Así, la imagen de la generación 2018/2020–2025 captura para la historia la evolución social vivida en la UACh, así como el papel creciente de las mujeres en la investigación, la innovación tecnológica y el desarrollo sostenible del sector agroalimentario.