En el escenario un jaguar que devora el ganado y otras fieras que destruyen las milpas serán el detonante de la cacería de una comunidad que lucha por asegurar la supervivencia del pueblo
Danza de los Tecuanes de Acatlán de Osorio
Con el rugido del jaguar que anuncia el estallido del trueno antes de llover, en medio de la sacralidad del inframundo y la montaña, artistas de la comunidad mixteca de Santo Domingo Tonahuixtla, del estado de Puebla, representarán la Danza de Tecuanes de Acatlán de Osorio, en el marco de la XXXI Feria Nacional de la Cultura Rural (FNCR) de la Universidad Autónoma Chapingo (UACh), el domingo 11 de octubre, a las 14:00 horas, en el Teatro Universitario.

Dicha propuesta correrá a cargo de la compañía “Danza de los Tecuanes Ñuu Iñu Tonahuixtla”,que celebrará diez años de trayectoria en la FNCR: la mayor muestra de cultura rural del país que en su trigésima primera edición realizará un homenaje a los estados de Puebla, Tlaxcala, Estado de México, CDMX y Querétaro, así como a las culturas de los pueblos Nguiwa (Popoloca), Nahua y Hñähñu (Otomí).
El grupo “Danza de los Tecuanes Ñuu Iñu Tonahuixtla” es testimonio vivo de resiliencia cultural. La danza que sostiene e interpreta continúa gracias al compromiso de bailarines, músicos, artesanos, familias y jóvenes que mantienen vigente la tradición. Entre las diversas variantes que existen de la Danza de los Tecuanes en Puebla, esta agrupación liderada por Armando Reyes Martínez interpreta la Danza de los Tecuanes de Acatlán de Osorio, de la mixteca poblana.
La variante de Acatlán posee características particulares documentadas históricamente, entre ellas sus personajes, indumentaria, grandes sombreros de palma, máscaras y repertorio coreográfico y musical. La Danza de los Tecuanes de Acatlán de Osorio, fue declarada Patrimonio Cultural Intangible del Estado de Puebla, el 29 de mayo de 2026, por el gobierno del estado, reconociendo su valor histórico, antropológico, artístico, etnográfico y comunitario.
En Acatlán donde originalmente se ejecuta la danza, esta expresión cultural se encuentra vinculada a celebraciones religiosas y comunitarias especialmente a San Rafael Arcángel, relacionado con antiguas deidades de la lluvia y de los cerros como Tláloc. Esto ocurre porque la festividad de San Miguel, el 29 de septiembre, coincide con el cierre del ciclo agrícola de temporal y con las ceremonias de agradecimiento por las lluvias. Registros culturales también documentan su ejecución en otras fechas festivas de la localidad y en otras comunidades cercanas.
El domingo 11 de octubre se observarán en escena personajes y relatos vinculados a la producción agrícola y la restauración del equilibrio natural frente a adversidades como la sequía extrema. Acompañada por el sonido de la flauta de carrizo y el tambor, la compañía “Danza de los Tecuanes Ñuu Iñu Tonahuixtla” dará vida a la historia de dos comunidades que se culpaban entre sí por los daños a sus siembras, animales y gente.
Los líderes (huehues) de estas comunidades se reúnen para dialogar esta situación llegando a la conclusión que el responsable de todos estos daños es el animal de uña, el jaguar (Tecuani), ante esta situación convocan a sus hijos más fuertes de ambos líderes para iniciar: “La Cacería del jaguar”, un animal sagrado en la cosmovisión indígena, ligado al agua, la tierra, las nubes de tormenta y el trueno.
Armando Reyes Martínez, director de la agrupación y gestor cultural, explica: “Hace más de 35 años la Danza de Tecuanes se perdió en nuestra comunidad por varios motivos, principalmente la migración. En el año 2015, un grupo de familiares y amigos nos reunimos para rescatar esta tradición, impulsados por el deseo de recuperar nuestra identidad.
“Lo que comenzó como un esfuerzo local para celebrar nuestras fiestas patronales y el Año Viejo, se transformó en un proyecto de gran alcance. Muy comprometidos con el proyecto, lo hemos llevado a escenarios a los que nos ha costado muchísimo trabajo llegar, pero con la satisfacción de dar a conocer nuestra identidad a más lugares y personas. Al cumplir 10 años, nuestra danza no es sólo un recuerdo recuperado, es una tradición viva que une a las familias mixtecas sin importar las fronteras”.

De esta forma, danzantes, músicos, mascareros, artesanos y personas que enseñan y transmiten las bases de esta representación dancístico ritual, configuran una práctica viva que fortalece la identidad regional, los vínculos comunitarios y el sentido de pertenencia de la población mixteca.
El programa artístico cultural del sábado 11 de octubre continuará con la Orquesta de Saxofones de la UNAM de 16:00 a 17:00 horas. Más tarde, el Grupo de Danza de la Escuela Normal Primaria Jesús Merino Nieto, de 18:00 a 19:00 horas. La entrada a la Feria Nacional de la Cultura Rural tendrá un costo de $60 pesos para público en general y $30 pesos para personas con discapacidad, adultos mayores y docentes con credencial vigente. Estacionamiento: autobús ($100), automóvil ($50) y motos ($15). Horario: 09:00 a 23:00 horas.
