La evolución de las transmisiones deportivas durante los últimos años ha elevado significativamente los estándares de visualización
El Mundial de fútbol 2026: más allá de los estadios
Ahora que México vuelve a participar directamente como sede en la Copa Mundial de Fútbol, la atención estará puesta en los estadios, las selecciones y las ciudades anfitrionas. Sin embargo, la experiencia del torneo se extenderá mucho más allá de las gradas.

Para millones de aficionados, los partidos se vivirán desde hogares, oficinas, restaurantes, hoteles y espacios de convivencia que se convertirán en escenarios donde la pasión por el fútbol se compartirá de manera colectiva.
Sin embargo, aunque el país será protagonista de uno de los eventos deportivos más importantes del planeta, la capacidad limitada de los recintos y alto costo de los boletos repercutirá en que la mayoría de los aficionados siga el torneo a través de las transmisiones. Esta realidad está impulsando una nueva conversación sobre cómo se experimentan los grandes acontecimientos deportivos y el papel que desempeña la tecnología para acercar la emoción del juego a quienes no estarán presentes en el estadio.
De acuerdo con especialistas de Grupo CVA, uno de los principales mayoristas de tecnología en México, el Mundial 2026 marcará un momento relevante en la evolución del entretenimiento deportivo, donde la calidad visual cobrará una importancia muy relevante a la hora de evaluar las transmisiones por parte de los espectadores.
«Estamos observando un cambio en las expectativas de los consumidores. Ya no se trata únicamente de ver un partido, sino de recrear un momento especial que reúne a las personas, generar emoción y hacer que cada jugada se sienta más cercana. La tecnología se ha convertido en un elemento clave para lograrlo», señaló Moisés Avelar, CEO de Grupo CVA.
La evolución de las transmisiones deportivas durante los últimos años ha elevado significativamente los estándares de visualización. Cámaras de ultra alta definición, tomas inmersivas, repeticiones con múltiples ángulos y producciones cada vez más sofisticadas han transformado la manera en que se consume el deporte. Como resultado, los aficionados evalúan dispositivos capaces de aprovechar todo el potencial de estas transmisiones y trasladar esa experiencia a sus propios espacios.
En este contexto, los proyectores están adquiriendo un nuevo protagonismo gracias a su capacidad para convertir salas, terrazas o áreas comunes en escenarios de gran formato. Soluciones como las desarrolladas por BenQ integran tecnologías de iluminación LED y optimización de color que permiten mantener imágenes vibrantes y consistentes durante largas jornadas de visualización, mientras que propuestas como las de Epson destacan por ofrecer imágenes brillantes y detalladas que se adaptan a diferentes condiciones de iluminación, una característica especialmente valiosa para reuniones y encuentros donde varias personas comparten un momento especial.
Las pantallas de gran formato también están redefiniendo la manera de seguir los eventos deportivos. LG ha impulsado tecnologías UHD que aprovechan sistemas de procesamiento inteligente para optimizar automáticamente la calidad de imagen y resaltar detalles, contraste y color en tiempo real. Samsung, por su parte, ha fortalecido la incorporación de capacidades 4K y tecnologías HDR que permiten apreciar con mayor profundidad los matices visuales de una transmisión deportiva, desde la textura del césped hasta la iluminación de los estadios.
A ello se suma la apuesta de Hisense por sistemas avanzados de procesamiento de movimiento que contribuyen a mantener la claridad de las imágenes durante acciones rápidas, favoreciendo una transmisión más fluida en el ámbito deportivo, donde cada segundo resulta determinante.
Más allá de las especificaciones técnicas, estas innovaciones reflejan una tendencia más amplia: el enfoque en experiencias inmersivas y compartidas. Ya sea a través de una proyección de gran escala o de una pantalla UHD de última generación, la tecnología está permitiendo que hogares y espacios de convivencia se conviertan en puntos de encuentro donde familiares, amigos y aficionados pueden disfrutar juntos de los momentos más importantes del torneo.
Para Grupo CVA, esta evolución refleja una transformación natural en los hábitos de consumo de contenido. Así como generaciones anteriores recuerdan los partidos más importantes transmitidos por la radio o por los primeros televisores a color, las nuevas generaciones construirán sus recuerdos del Mundial a través de experiencias audiovisuales más inmersivas, capaces de acercar la emoción del estadio a prácticamente cualquier espacio.
A medida que se acerca el inicio del Mundial, la conversación ya no gira únicamente en torno a quiénes lograrán comprar un boleto. También se centra en cómo millones de personas vivirán cada encuentro desde otros escenarios que, gracias a la tecnología, se convertirán en una extensión de la fiesta mundialista. Porque en 2026, una de las sedes más importantes del Mundial estará en las pantallas.

