Menu

Excepcional está compuesta por 63 piezas —23 de Carla María y 40 de Jacquelin— concebidas como una forma de expresar su voz interior

Excepcional: un diálogo con fuerzas de la vida misma

Las pintoras Carla María Zabé Molina y Jacqueline Amezcua Trouillot presentan al público su primera exposición conjunta, que lleva por título Excepcional y en la cual confluye la visión de dos artistas que han tenido que enfrentar, respectivamente, los retos de dos condiciones: esclerosis múltiple y demencia.

Excepcional: un diálogo con  fuerzas de la vida misma
Justamente, su condición excepcional hace que su producción encaje fácilmente con la noción de Art Brut, así como con la definición que el artista francés Jean Dubuffet daba de la pintura

Excepcional está compuesta por 63 piezas —23 de Carla María y 40 de Jacquelin— concebidas como una forma de expresar su voz interior.

Jacqueline Amezcua fue diagnosticada en 2018 con demencia frontotemporal, una condición degenerativa que se ha manifestado con excepcional contundencia en estos momentos de su vida en que se acerca a los 100 años de edad. Empezó a pintar hace dos años a raíz de la pandemia por Covid-19, y lo ha hecho como un artista que se abreva a las fuentes mismas de la creación.

Mientras que Carla María Zabé ha tenido que luchar desde hace más de 20 años contra la esclerosis múltiple, una condición cuya violencia la ha puesto en una situación al margen de lo “normal”, con todo el dolor que esta conlleva. Su pintura, desarrollada desde edad temprana, remite a una suerte de lenguaje hecho de señales y campos magnéticos cuya fuente provendría de las capas más profundas de la materia y de la psique.

Si bien las circunstancias en que ambas comenzaron a pintar son completamente distintas, puesto que Jacqueline empezó en el 2020, en plena pandemia, mientras que Carla María emprendió ese camino desde niña, el hecho es que el ejercicio de la pintura, mucho más que una actividad estética, parece haber funcionado para ellas como una alternativa a aquel estado de marginalidad al que las orilló su respectiva dolencia.

Justamente, su condición excepcional hace que su producción encaje fácilmente con la noción de Art Brut, así como con la definición que el artista francés Jean Dubuffet daba de la pintura.

“Es significativo que, para ambas, la actividad artística, mucho más allá que haberse convertido en un pasatiempo cualquiera, parece corresponder a lo que para Dubuffet era el arte: ‘La pintura es un vehículo mucho más inmediato y directo que el lenguaje verbal, mucho más cercano al grito, o a la danza; es por ello que se trata de un vehículo para expresar nuestra voz interior que es mucho más efectiva que nuestras palabras’”, señala el doctor en Arte Esteban García Brosseau.

En esta extraordinaria muestra, el público podrá identificar que si bien estamos aquí frente a una pintura abstracta, todo sucede como si las dos creadoras estuviesen no solo describiendo, sino dialogando, con las fuerzas que manan de la vida misma en un nivel más profundo que el de la consciencia; se trata de una suerte de continuum marcado por una rítmica propia.

Y es justo el carácter privilegiado de tal contacto con las fuentes vivas de la creación, accesible sobre todo a aquellos individuos que se encuentran en un estado de receptividad “excepcional”, el que da nombre a esta exposición.

Excepcional: un diálogo con  fuerzas de la vida misma
La muestra permanecerá abierta hasta el próximo 7 de junio próximo en la casona porfiriana ubicada en la calle de Durango, número 367, en la colonia Roma de la Ciudad de México

La muestra permanecerá abierta hasta el próximo 7 de junio próximo en la casona porfiriana ubicada en la calle de Durango, número 367, en la colonia Roma de la Ciudad de México. 

En el marco de esta exposición, el 31 de mayo a las 12:00 horas, se celebra la mesa redonda “Discapacidad, inclusión y originalidad”, en la que participarán Esteban García Brosseau; Beatriz Miranda, doctora en Estudios de Discapacidad; Patricia Ocampo, doctora en Educación, y Remy Amezcua, como moderador.