La combinación de producción virtual, IA y narrativas inmersivas permite a las marcas optimizar tiempos, costos y calidad creativa en un solo flujo de trabajo
IA y producción virtual marcan contenido audiovisual
La producción audiovisual atraviesa uno de los procesos de evolución más relevantes de los últimos años en México y América Latina. La tecnología dejó de ser un recurso complementario para convertirse en una infraestructura estratégica; la creatividad migró hacia modelos más eficientes y medibles, y los equipos pasaron de producir piezas aisladas a diseñar ecosistemas de contenido pensados para múltiples plataformas y audiencias.

De acuerdo con la Audiovisual and Integrated Experience Association (AVIXA), se prevé que la industria audiovisual en México crezca 5.6% hacia 2028, alcanzando un valor estimado de 402 mil millones de dólares a nivel global, mientras que el mercado mexicano representaría cerca del 1% de ese total.
Así, más que una tendencia, el cambio ya es visible en el ecosistema local a través de formatos más ágiles, producciones híbridas, sets virtuales, procesos remotos y flujos de trabajo digitalizados que comienzan a integrarse de manera estructural en la operación diaria de productoras, agencias y marcas.
En este contexto, House of Films, la central de producción audiovisual de Grupo UPAX, identifica un punto de inflexión para la industria: el video deja de ser un activo táctico para consolidarse como un componente estratégico dentro de los planes de comunicación, marketing y posicionamiento de marca.
“Hoy las marcas en México ya no están preguntando si deben invertir en video, sino cómo hacerlo de forma más eficiente, inteligente y sostenible. La conversación se desplazó hacia procesos, tecnología y escalabilidad, no únicamente hacia la creatividad”, afirmó Fermín Acosta, Director General de House of Films.
De la producción tradicional a modelos híbridos
Una de las principales transformaciones es la adopción de esquemas de producción virtual e híbrida, que integran entornos digitales, previsualización avanzada y pruebas de cámara en tiempo real desde etapas tempranas del proyecto. Esto permite reducir riesgos operativos, optimizar presupuestos y acortar tiempos de ejecución.
“Hoy podemos simular escenarios, narrativa, iluminación y arte antes de construir físicamente un set. Eso nos permite tomar mejores decisiones creativas y financieras desde la planeación, algo especialmente relevante en mercados como el mexicano, donde la eficiencia es un factor crítico”, explicó Acosta.
Este modelo responde a una realidad regional marcada por presupuestos más controlados, mayor exigencia de resultados y la necesidad de producir más contenido con estructuras más ligeras.
Contenidos inmersivos y experiencias completas
A la par, crece la adopción de ambientes inmersivos como la realidad virtual, la realidad aumentada y los entornos digitales interactivos, que impulsan narrativas no lineales y experiencias donde el usuario participa de forma activa. Las producciones más efectivas son aquellas que combinan lo físico, lo virtual y la IA en cadenas diseñadas específicamente para cada plataforma.
Desde una perspectiva de negocio, estas tendencias impactan directamente en el retorno de inversión con menos traslados y sets físicos, menor retrabajo gracias a la previsualización avanzada y mayor control logístico en producciones remotas. En este escenario, la inteligencia artificial no sustituye al talento humano, sino que acelera procesos técnicos y libera tiempo para la toma de decisiones estratégicas.
“Innovar no es verse futurista, es ser más eficiente. La IA se convierte en una aliada que permite a los equipos enfocarse en lo que realmente genera valor, como la narrativa, la experiencia y el impacto en la audiencia”, señaló el Director General de House of Films.
De cara a 2026, el nuevo paradigma de la producción audiovisual se aleja definitivamente del modelo de piezas aisladas y avanza hacia la construcción de experiencias de marca integrales, con narrativas multiplataforma, formatos inmersivos e interacción constante con las audiencias, en un entorno donde la diferenciación ya no depende de producir más contenido, sino de producirlo mejor.

