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Cuando usamos palabras como “responsable” o “irresponsable”, muchas veces —sin darnos cuenta— estamos juzgando

Trato compasivo: nuevo enfoque en bienestar animal

Por: Dra. Claudia Edwards, directora de programas

Humane World for Animals México

Comenzar un nuevo año siempre nos invita a reflexionar. A mirar lo que hemos aprendido, lo que hemos cambiado y, sobre todo, cómo podemos hacerlo mejor. Este 2026 queremos empezar con una conversación distinta sobre nuestra relación con los animales.

Durante muchos años hablamos de tenencia responsable. Con el tiempo, dimos un paso importante y comenzamos a usar el término tutela responsable, reconociendo que los animales no son cosas que se poseen, sino seres vivos que se cuidan, se acompañan y se protegen. Ese cambio fue valioso y necesario.

Trato compasivo: nuevo enfoque en bienestar animal
Hablar de trato compasivo es hablar de empatía, de educación, de políticas públicas, de apoyo comunitario y de redes de cuidado

Hoy, queremos ir un paso más allá.

Cuando usamos palabras como “responsable” o “irresponsable”, muchas veces —sin darnos cuenta— estamos juzgando. Y el juicio rara vez construye. Tal vez no siempre se trata de falta de responsabilidad. Tal vez se trata de falta de información, de acceso, de recursos, de acompañamiento.

Por eso, proponemos cambiar nuevamente el enfoque: quizá los animales no necesitan que discutamos quién lo hace bien y quién lo hace mal. Quizá lo que más necesitan es un trato compasivo.

La compasión no excluye, no señala ni castiga. La compasión entiende, educa, acompaña y busca soluciones reales. Es un concepto profundamente humano, pero también tiene una base científica sólida.

La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), organismo internacional que establece las guías de bienestar animal y del cual México es país miembro,  señala en su capítulo 7.1, dedicado a la introducción a las recomendaciones sobre bienestar animal, que un buen bienestar animal implica prevenir enfermedades, proporcionar atención veterinaria adecuada, refugio, manejo y nutrición apropiados, un entorno seguro y estimulante, una manipulación correcta y, cuando es necesario, una muerte humanitaria.

La OMSA también aclara algo fundamental: el bienestar animal se refiere al estado del animal. En cambio, la forma en que los humanos actuamos hacia ellos se describe con otros términos, como cuidado de los animales, manejo o, justamente, trato compasivo.

Este matiz nos recuerda que no se trata de etiquetas, sino de acciones. No de juzgar, sino de mejorar. No de exigir perfección, sino de construir caminos posibles para que más animales vivan mejor.

Hablar de trato compasivo es hablar de empatía, de educación, de políticas públicas, de apoyo comunitario y de redes de cuidado. Es reconocer que todos estamos aprendiendo y que el cambio real ocurre cuando sustituimos el señalamiento por el acompañamiento.

Este año, te invitamos a reflexionar sobre el lenguaje que usas, las suposiciones que haces y cómo puedes contribuir a un enfoque más compasivo en el cuidado animal. Aprende, comparte, apoya y habla con empatía. Juntos, podemos construir una cultura donde el bienestar animal se base no en el juicio, sino en la comprensión y la compasión.