De la tauromaquia…Y esas cosas…

El hecho de que los animales no usen celulares, o no se puedan subir al metro, no implica que se abstengan de tener percepciones complejas, profundas de la realidad, de su entorno, y por supuesto, de ellos mismos

Redactado por: The Lizard King/Por Nuestros Hermanos Sin Voz…De la tauromaquia y esas cosas

1ª parte
Del diccionario enciclopédico (Barcelona, España, 2002): “Tauromaquia.- f. Arte de lidiar toros.
“Arte.- n. amb. (como m. sólo se usa en singular) Obra o actividad humana a través de la cual el hombre puede expresar lo inmaterial, crear belleza y suscitar emociones. Vinculado a la magia o a la religión en sus orígenes, a lo largo de la historia, especialmente a partir del Renacimiento, fue despojándose de su carácter sagrado. Habilidad, maña o destreza con que se hace una cosa. Cautela, astucia (conseguir algo con las malas artes). Conjunto de preceptos y reglas para hacer bien una cosa (arte culinario)… Bellas Artes.- Nombre tradicional dado a la pintura, la escultura, la arquitectura y la música…” Así que… de una vez y que conste, la tauromaquia no es considerada dentro de las Bellas Artes. Dado que los proclives a las corridas de toros pregonan la actividad como un arte, tanto ellos como el lector en general, conforme transcurra la secuencia de este escrito, sentirán materializarse la inoperancia de un quehacer que puede ser muchas cosas, pero no arte; y mucho menos recomendado para el correcto desarrollo espiritual de la niñez, y créanme, de la población en general… Las atracciones de las tinieblas, sólo traen la total oscuridad…
SURGIENDO CON DIFICULTAD.
El principio de la evolución humana fue terriblemente difícil para nuestros ancestros en todas las latitudes y escenarios del planeta Tierra. La naturaleza en su conjunto era aterradora y despiadada para los primeros homínidos que escasamente pululaban por las planicies que ofrecían ciertas condiciones favorables para estos pequeños bípedos erguidos.
Entre la pléyade de peligros mortales que debía sufrir la naciente humanidad, la fuerza avasalladora de las grandes bestias (como el mamut, los rinocerontes lanudos, los bisontes gigantes, los bueyes almizcleros -de alguna manera los dos últimos, antecedentes del toro-, y por supuesto los gigantes carnívoros: osos de las cavernas, corpulentos lobos, espantosos gatos dientes de sable, leones de pesadilla… y demás auténticas monstruosidades) conmocionaba aquellas lejanas familias que prácticamente nada podían hacer contra los embates de la mega fauna mencionada, hace aproximadamente 11,000 años.
CAMINO A LA CIMA
Sí, miles de años tuvieron que sucederse, para que, poco a poco, la especie humana se fuera adueñando de la supremacía, gracias a su habilidad notoriamente más funcional de organizar ideas, unirse en grupos bajo consignas determinadas… confeccionar, hacer herramientas para modificar el entorno, a su favor… Uno a uno, todos y sin excepción de sus otrora victimarios, han sido masacrados, explotados hasta la inminente extinción y/o esclavitud depredadora que, segundo a segundo presenciamos a nuestro alrededor sin conmovernos ni un ápice, como si el sufrimiento de nuestros compañeros de nave planetaria fuera equiparable a un pedazo de chatarra inservible.
GRECIA… LE DA FORMA.
Cuenta la historia, que antes del Imperio Romano, durante la ascensión y cumbre de los griegos, con anterioridad al siglo II a. de J.C., comenzó la evocación y cristalización de la venganza humana contra las terribles bestias del pasado… una de ellas, el formidable y bello toro digno de holocausto, con cuyo sacrificio sangriento, las deidades más allá de las nubes, en el Olimpo, entre Macedonia y Tesalia, quedarían sumamente complacidas y expeditas ante las demandas de los caprichosos mortales. Estas primeras carnicerías con tintes de ofrendas, demostración y divertimento, son además del antecedente directo de la fiesta brava actual, el peldaño que preparó la llegada de otra de las apoteosis de la muerte sangrienta y brutal: el circo romano, en su templo máximo, el Coliseo, acabado por Tito, año 80 d. de J.C., con capacidad para más de 80,000 espectadores… llegar al éxtasis con el aplastamiento inmisericorde de otro ser… con el fin de producirle la muerte más dolorosa (si es lenta, ¡que mejor!) que sea posible. ¡Divertirme hasta que los cielos se abran… con el sufrimiento y aniquilamiento de otro!
LA MADRE PATRIA… LA VISTE DE LUCES
El tiempo, vía las rutas comerciales, llevó de tierras helénicas el incipiente espectáculo a la Península Ibérica. Portugal y España acogieron gustosos los arcaicos lances, pero fue la segunda nación aludida, la encargada de darle en su mayúscula concepción. Con exponentes como Manolete, alrededor de 1937, alcanzó quizás, al pináculo de ejecución.
NUEVA ESPAÑA ABRE DE PAR EN PAR SUS BRAZOS.
La época colonial contempló la aceptación casi absoluta de los toros por parte de la población en tierras del Anáhuac -cuyo antecedente celebracional de cultos sanguinarios en Mesoamérica estaba (¿y está?) más que fresca en la significación del Imperio Azteca. Desde entonces, pocos públicos -quizás, ninguno como el mexicano- se entregan con tal devoción a la hora de gritar con el alma suspensa de un hilo, el tradicional “¡Olé!” Plaza México… ¡LA MÁS GRANDE DEL MUNDO!
PARA SER COMPRENDIDOS… PRIMERO HAY QUE COMPRENDER
Sí, la tauromaquia en nuestro país está profundamente arraigada: va de una visita turística obligada, a una industria sin chimeneas que derrama a diestra a siniestra importantes sumas de dinero. Hay gente pudiente en su preservación y encumbramiento. El gusto por la sangre es adictivo… y produce un ¡enorme (pero retorcido) placer! Pensando con frialdad, es francamente muy remoto que los no taurinos les den la vuelta a sus antagonistas. El escenario es complejo y multifactorial. El principal problema con los tauromáquicos, defensores, impulsores y degustadores de la fiesta brava, no es de agresividad, ¡es de CONCIENCIA, DE CORAZÓN, DE RESPETO! Porque en el caso de que sean pretendidamente abolidas las corridas de toros en la República Mexicana, por desgracia, la clandestinidad sería sumamente rentada y demandada. Hay varo…
TODO ESTA CONECTADO…
El hecho de que los animales no usen celulares, o no se puedan subir al metro, no implica que se abstengan de tener percepciones complejas, profundas de la realidad, de su entorno, y por supuesto, de ellos mismos. Como los taurinos, como tú o como yo, tienen hambre, sed, frio, calor, cansancio, sueño, necesidad de compañía, de aparearse; hacen del uno y del dos; experimentan miedo y terror, alegría, hastío, gusto, simpatía, tristeza, ira, soledad, abandono; y claro, sienten DOLOR, mucho DOLOR si son lastimados, heridos…
Es curioso cómo, nosotros los mexicanos, somos muy devotos de la Virgencita, vamos a la Villita, de repente a misa, nos confesamos y hasta comulgamos… pero no nos importa el sufrimiento y aniquilación de las obras de DIOS… ¡TODAS SUS CRIATURAS!
Realmente, pregúntale a tu CORAZÓN: ¿es tan difícil comprenderlo y disfrutarlo? ¡Sí, disfrutarlo!, porque uno de los suculentos frutos de VIVIR LA COMPASION POR TODAS LAS ENTIDADES VIVIENTES, ES LA PLENITUD Y SACIEDAD DE UN DEBER CEGADORAMENTE LUMINOSO… DE HACER EL BIEN… “SED PERFECTOS, COMO VUESTRO PADRE QUE ESTA EN LOS CIELOS LO ES”, dice el Maestro de Maestros, Jesús de Nazareth.
¿Por qué no vemos a nuestro alrededor?, nuestro amado México derrumbándose en medio de violencia, crueldad, corrupción, carencia absoluta de valores, de fraternidad,… de LUZ… En este mundo, que a-pa-ren-te-men-te sólo es sexo, poder, dinero y prisas, ¿no será saludable dejar atrás definitivamente tradiciones que implican abuso, crueldad… burla… muerte innecesaria? ¿Por qué los niños deben tener noción, o “divertirse” con éso? ¿Qué de constructivo hay en los espectáculos sangrientos? Despertemos, la época de las cavernas, ¡hace muchos miles de años quedó atrás! No hay por qué perpetuar retrocesos. Además, todo boomerang lanzado… será devuelto… ¡tarde o temprano!: “EL QUE A ESPADA MATA, A ESPADA MUERE.” ¡Aguas, toreritos y demás monadas! Si de verdad fuérais valientes, os la jugaríais sin engaño, sin abuso, sin armas… Pero, bueno, ¿qué necesidad hay de molestar a los animales; sí, a todos los animales… NUESTROS HERMANOS MENORES: LOS ANIMALES. Después de todo, el propósito original del TODOPODEROSO siempre ha sido el que TODAS SUS CRIATURAS VIVAN EN ARMONIA: “El lobo realmente morará por un tiempo con el cordero, y el leopardo mismo se echará con el cabrito, y el becerro y el leoncillo crinado y el animal bien alimentado todos juntos; y un simple muchachillo será guía sobre ellos,” en Isaías 11: 6-9; Oseas 2: 18. Es decir, el hombre como un guía amoroso, acompañando a las bestias.
Y bueno, vaya con todo respeto, una pregunta a los taurinos, y por qué no, a todos: ¿DE QUÉ COLOR ES LA SANGRE DEL TORO?... Si acaso es roja… ¿no serán parientes…?

Continuará…