FAO impulsa en México cruce de políticas medioambientales y productivas

Fernando Soto Baquero, Representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura en México (FAO), recordó es indispensable cambiar la forma en que se producen los alimentos

Redactado por: Eduardo Suárez

México comenzó la transversalidad de sus políticas medio ambientales con las políticas productivas desde hace 10 años, explicó Pedro Álvarez Icaza, Coordinador General de Corredores y Recursos Biológicos de CONABIO.
“Hemos demostrado que se puede vivir de la biodiversidad y un manejo adecuado puede conservarla. Es posible esta compatibilidad de esfuerzos entre conservación y productividad. En los próximos años la programación y gestión de recursos tiene que ser transversal”, expuso Álvarez Icaza.
Enfatizó que el país está avanzando en un proceso de diálogo agroambiental e internalización de las Directrices Voluntarias para las Políticas Agroambientales que impulsa la FAO, en el que participan las Secretarías de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) y la sociedad civil.
Por su parte Fernando Soto Baquero, Representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura en México (FAO), recordó es indispensable cambiar la forma en que se producen los alimentos, mediante la adopción de prácticas de gestión sostenible de los recursos naturales y ecosistemas, y para ello es indispensable reforzar las conexiones positivas que debe haber en un sistema alimentario sostenible: entre la agricultura y el medio ambiente.
“México ha avanzado firmemente en la aplicación de estas Directrices voluntarias, al formalizarse durante la COP13 de Biodiversidad, un convenio entre la SAGARPA y la SEMARNTAT con el objetivo de alinear sus políticas y los incentivos que otorgan sus programas a los productores del país”, explicó Soto Baquero.
Añadió que las Directrices Voluntarias para las Políticas Agroambientales en América Latina y el Caribe han sido preparadas por medio de un intenso y amplio proceso de consultas y debates entre distintos sectores de gobierno y especialistas de varios países de la región, así como con el aporte de sectores como representantes de organizaciones de agricultores, organizaciones ambientales y sociedad civil.
Las Directrices contribuyen a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y presentan sinergia con varios indicadores propuestos, en especial el Objetivo 2 Hambre cero; 13 Acción por el clima; 14 Vida submarina y 15 Vida de ecosistemas terrestres.