Preservar el axolotl, símbolo de nuestra Ciudad de México

Un estudio de la UNAM señala que en 1998 existían seis mil ejemplares por kilómetro cuadrado

Redactado por: Eva Eloísa Lescas Hernández Diputada del Grupo Parlamentario del Partido Verde en la VII Asamblea Legislativa de la Ciudad de México

La Comisión Especial para Preservar el Patrimonio Histórico y Cultural de la Ciudad de México, tiene entre sus prioridades difundir, conservar y proteger el patrimonio que nos identifica como una ciudad pluricultural donde convergen diversas costumbres, tradiciones, lenguajes y creencias, de sus pueblos y barrios.

Desafortunadamente, en las últimas décadas ha sido necesario proyectar un mayor número de construcciones de concreto y asfalto y vías de acceso, debido al crecimiento desmedido de la población, lo que ha propiciado daños a nuestro patrimonio histórico-cultural, como inmuebles y monumentos, así como a diversas costumbres, lenguajes, sonidos y algunas especies en peligro de extinción.

Tal es el caso del ajolote mexicano o axolotl, que está amenazado a desaparecer en el corto plazo, debido a la contaminación y extinción de los canales de Xochimilco, por lo que la situación de esta especie empeoró en los últimos diez años.

El Ajolote vive y se desarrolla en los ejidos de Xochimilco y San Gregorio Atlapulco, sin embargo, esta zona considerada Área Natural Protegida padece de acciones de restauración y conservación, lo que pone en riesgo no solo al ajolote, sino a una gran diversidad de especies de aves migratorias, entre otras, cuyo hábitat se encuentra en esa área.

Un estudio de la UNAM señala que en 1998 existían seis mil ejemplares por kilómetro cuadrado; cifra que ha disminuido con el paso del tiempo, con lo cual, en 2008 el número disminuyó a mil y en el último conteo del 2010, sólo se registraron 100 ajolotes.

No obstante, investigadores de la UNAM, quienes estudian la capacidad y potencial de regeneración de neuronas, tejidos y mutaciones del ajolote, construyeron el primer “Ajolotario”, donde se encuentran alrededor de mil especies de diferentes razas, desde crías hasta adolescentes y adultos, entre los que destacan los ajolotes blancos.

De igual forma la progresiva desaparición de las chinampas que afecta la reproducción y vida de la población de ajolotes, obligo a las autoridades capitalinas a restaurar la zona de los canales de Xochimilco; mientras que los vecinos de la delegación establecieron refugios para proteger y preservar a los ajolotes.

Sin embargo las acciones y programas no han sido suficientes, por lo que es necesario nuevos sistemas de protección y preservación del axolotl, porque es parte de nuestra identidad, que nos identifica desde tiempos de los mexicas, como fundadores de nuestra gran ciudad.
Por ello, en el próximo periodo de sesiones presentaré una iniciativa de ley, con el objeto de que las autoridades capitalinas intensifiquen los programas de mantenimiento y restauración de los canales de Xochimilco, y crear una estrategia conjunta con la delegación para preservar y proteger esta especie endémica, emblemática y símbolo de nuestra Ciudad de México.