En México no existe un registro oficial unificado sobre ataques con ácido contra mujeres
Cicatrices- flores y reflejos. Sanar frente a la violencia
La documentación disponible depende, en gran medida, del trabajo de organizaciones civiles y de las propias sobrevivientes. A partir de estos esfuerzos se ha identificado una concentración de casos en Ciudad de México, Estado de México y Puebla, así como patrones comunes en las agresiones. Se trata de una de las formas más extremas de violencia de género y, al mismo tiempo, una de las más invisibilizadas.

En este contexto surge Cicatrices, flores y reflejos. Sanar frente a la violencia ácida en México, una exposición fotográfica y multidisciplinaria de la artista y periodista Aranza Bustamante que se presentará en la Casa de la Cultura Azcapotzalco, en la Ciudad de México. El proyecto se aparta del enfoque centrado en la herida y acompaña los procesos de reconstrucción de mujeres sobrevivientes que han enfrentado este tipo de agresiones.
La muestra será inaugurada el jueves 5 de marzo de 2026 a las 18:30 horas. Previamente, a las 17:30 horas, se realizará un conversatorio con sobrevivientes de violencia ácida. El espacio también contará con la participación de la alcaldesa de Azcapotzalco, Nancy Núñez Reséndiz; la secretaria de las Mujeres, Citlali Hernández Mora; y la titular del Instituto de la Juventud, Marcela Fuente. La exposición permanecerá abierta al público hasta el 20 de marzo de 2026, de martes a domingo en un horario de 10:00 a 18:00 horas.
Sobre la exposición
Cicatrices, flores y reflejos articula distintos lenguajes para construir una narrativa integral. A través de fotografía, textos, infografías y un cortodocumental la muestra propone un recorrido por distintos estados: la marca, la transformación y la mirada. La exposición articula un tránsito que va de lo íntimo a lo colectivo.
Las imágenes existen gracias a la presencia y decisión de Carmen Sánchez, Yazmín Hernández, Martha Ávila y Esmeralda Millán, quienes aceptaron ser retratadas desde un lugar libre e íntimo. Sus cuerpos, sus miradas y sus cicatrices sostienen el sentido profundo de la obra. La muestra pone énfasis en su capacidad de habitar el mundo, resignificar su experiencia y reconstruir su relación con el cuerpo y la imagen propia.

En el trabajo de investigación y acompañamiento que dio origen a este proyecto, se documenta que la violencia ácida en México no termina con la agresión. Las sobrevivientes enfrentan procesos médicos prolongados, múltiples intervenciones quirúrgicas, dificultades laborales y trayectorias judiciales que suelen extenderse durante años. A ello se suma una cobertura pública que, con frecuencia, privilegia la imagen del daño por encima de la complejidad de sus vidas y sus procesos de reconstrucción.
Ante este escenario, resulta urgente ampliar la conversación desde perspectivas que no reproduzcan la revictimización ni reduzcan a las mujeres a la agresión que vivieron. La exposición propone una mirada que reconoce su agencia, su capacidad organizativa y su exigencia constante de justicia, colocando en el centro la dignidad y la transformación.
Desde el ámbito cultural, este enfoque se vuelve una herramienta para cuestionar la indiferencia institucional y fortalecer una memoria colectiva ética, conciente y, por lo tanto, más responsable.
El recorrido se organiza en tres salas:
● Umbral, donde la imagen se presenta sin explicación previa y la intuición guía el encuentro con los retratos.
● Reflexión, espacio que integra información contextual sobre la violencia ácida en México, datos y elementos que permiten comprender su dimensión social mientras el cuerpo se ve implicado a través de espejos intervenidos.
● Huella, donde dos mujeres narran su experiencia en un entorno íntimo que subraya aquello que permanece más allá del tiempo y de cualquier resolución judicial.
Además de los retratos, la exposición visibiliza los procesos de acompañamiento y exigencia de justicia impulsados por las propias sobrevivientes, con el propósito de abrir un espacio de reflexión pública desde la empatía, el respeto y la responsabilidad social. Más que ofrecer respuestas cerradas, la muestra plantea un gesto reflexivo continuo de observación y conciencia: de imagen en imagen, de cicatriz a flor, de reflejo en reflejo.
Sobre la artista
Aranza Bustamante (Ciudad de México, 1999) es fotógrafa y periodista. Su trabajo aborda temas de género, derechos humanos y problemáticas sociales. En los últimos años ha investigado y documentado los procesos de reconstrucción y resistencia de mujeres sobrevivientes de ataques con ácido en México.

Estudió Ciencias de la Comunicación en la UNAM y formó parte de la Unidad de Investigaciones Periodísticas de Cultura UNAM/Corriente Alterna. Ha colaborado con diversos medios nacionales. Fue finalista del Premio Breach-Valdez (2022) y del concurso “¿Cómo vemos los jóvenes el mundo?” de Cuartoscuro (2025). Su obra se ha exhibido en el Museo de la Ciudad de México y el Museo Archivo de la Fotografía.
Inauguración: 5 de marzo de 2026, 18:30 h
Conversatorio previo: 17:30 h
Vigencia: Hasta el 20 de marzo de 2026
Horario: martes a domingo de 10:00 a 18:00 h

