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Las estafas más comunes son sustituir especies caras por otras baratas y vender pescado descongelado como fresco

Consejos para evitar el fraude alimenticio

En el país el consumo per cápita de pescados y mariscos es de 13 kilos[1] y, la Cuaresma es el periodo de mayor demanda. Para mantener el abasto constante de especies marinas en la mesa de la población, la acuacultura juega un papel relevante y es uno de los sectores de producción alimentaria con mayor dinamismo en el mundo.

Consejos para evitar el fraude alimenticio
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) refieren que estudios empíricos sugieren que hasta el 20% del pescado que se comercia en el mundo podría estar sujeto a algún tipo de fraude

De la producción global de 185.4 millones de toneladas métricas (MTM), 94.4 MTM corresponden a producción acuícola, lo que confirma su creciente relevancia frente a la pesca de captura tradicional.

Asimismo, datos del Consejo Nacional de Fabricantes de Alimentos Balanceados y de la Nutrición Animal (CONAFAB) destacan que, en México, el camarón es la especie más representativa de la industria acuícola con un crecimiento constante del 6%.

En segundo lugar, se posiciona la tilapia, cuya producción mantiene una proyección de crecimiento del 11%. En la actualidad, alcanza alrededor de 50,000 toneladas métricas, con un requerimiento estimado de 80,000 toneladas métricas de alimento balanceado para su adecuada nutrición y desarrollo.

Especies como bagre, trucha y otros peces marinos también se producen en menor proporción, con un registro de 8 toneladas métricas.

Ante una mayor demanda de pescados y mariscos durante la Cuaresma que inició el 18 de febrero y concluirá el 2 de abril, especialistas de CONAFAB y de Comepesca comparten algunas recomendaciones para evitar el fraude alimentario de estas especies:

  • Verificar etiquetas. Revisar la trazabilidad del producto: nombre científico, zona de captura y método de producción –captura o acuacultura-, también el porcentaje de glaseado y peso neto.
  • Comprar pescado entero. Es preferible, porque cuando está fileteado es difícil identificar la especie.
  • Evitar precios excesivamente bajos. Si productos como salmón, atún o huachinango tienen precios inusualmente bajos, seguramente se trata de una especie diferente.
  • Consumo local. Elige productos producidos o capturados en Mexico sobre lo importado, para fortalecer fuentes sostenibles y reducir el impacto ambiental.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) refieren que estudios empíricos sugieren que hasta el 20% del pescado que se comercia en el mundo podría estar sujeto a algún tipo de fraude, una tasa notablemente superior a la de la carne y las hortalizas.

Advierte que las estafas comunes incluyen sustituir especies caras por otras más baratas, vender pescado descongelado como fresco o aumentar el peso con agua.


[1] CONAPESCA