El doctor Francisco Javier Saynes Marín, expresidente de la Sociedad Mexicana de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, destaca que la rinoplastia va más allá de la estética, ya que puede impactar directamente en la seguridad personal y en la función respiratoria de los pacientes
La cirugía de nariz: armonía facial y calidad de vida
En un mundo donde la imagen personal se ha convertido en una carta de presentación fundamental, la cirugía de nariz ha dejado de percibirse únicamente como un procedimiento estético para consolidarse como una cirugía transformadora, capaz de mejorar tanto la armonía facial como la calidad de vida, así lo señala el doctor Francisco Javier Saynes Marín, otorrinolaringólogo y especialista en Cirugía de Cabeza y Cuello del Hospital Ángeles Metropolitano.

“El éxito de una cirugía de nariz radica en lograr un equilibrio entre la proporción facial y la salud nasal. La rinoplastia tiene el poder de armonizar el rostro, resaltar la belleza natural del paciente y lograr resultados sutiles, sin que la intervención sea evidente. Es muy gratificante observar cómo esta mejora física puede detonar un aumento en la confianza y autoestima de las personas”, precisó el Dr. Saynes Marín.
Belleza con propósito: más allá de la estética
En México, la rinoplastia se mantiene de manera constante entre los cinco procedimientos quirúrgicos más solicitados, de acuerdo con datos de la International Society of Aesthetic Plastic Surgery, ISAPS. Sin embargo, el enfoque moderno que promueve el Dr. Saynes Marín rompe con el mito de que los pacientes únicamente buscan corregir la “giba” nasal o una punta caída.
“Un alto porcentaje de pacientes que acuden por razones estéticas descubren que sus problemas de sueño, fatiga o bajo rendimiento físico pueden estar relacionados con alteraciones estructurales de la nariz. Muchos presentan condiciones como desviación septal, hipertrofia de cornetes o colapso de la válvula nasal, las cuales favorecen la respiración oral, la intolerancia al ejercicio y una disminución en su calidad de vida”, explicó el especialista.
El doctor Saynes Marín destacó que los beneficios clave de este enfoque integral incluyen:
- Armonía facial: permite lograr perfiles proporcionados, suavizar las facciones y rejuvenecer la expresión sin perder la identidad del paciente.
- Bienestar psicológico: al corregir aspectos que generan inseguridad, muchos pacientes logran desenvolverse con mayor confianza en su vida personal, social y profesional.
- Optimización respiratoria: la corrección de alteraciones estructurales puede mejorar de manera significativa la entrada de aire, la oxigenación y la calidad de vida.
Innovación y tecnología: menos dolor, mayor precisión
La cirugía de nariz ha dado un salto importante hacia procedimientos más precisos, seguros y personalizados. Gracias a las técnicas quirúrgicas actuales, los procesos de recuperación pueden ser más breves y menos invasivos, con resultados duraderos que realzan la identidad del paciente. De acuerdo con el Dr. Saynes Marín, expresidente de la Sociedad Mexicana de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, destacan tres pilares fundamentales:
- Rinoplastia ultrasónica: utiliza vibraciones de alta precisión para trabajar el hueso nasal, evitando los “golpes” tradicionales y reduciendo la inflamación y los moretones.
- Técnicas de preservación y estructuración: permiten conservar la anatomía natural de la nariz o reconstruirla con cartílago propio en casos complejos, buscando resultados funcionales y estéticos más estables.
- Tratamiento de cornetes: mediante radiofrecuencia o microdebridador, es posible reducir el tejido obstructivo de forma mínimamente invasiva, con el objetivo de mejorar la entrada de aire.
Finalmente, el Dr. Saynes Marín subrayó que, al tratarse de un procedimiento que compromete tanto la apariencia como la respiración, la rinoplastia debe ser realizada por especialistas con profundo conocimiento de la anatomía y función nasal. En este sentido, el otorrinolaringólogo cuenta con una formación específica en las enfermedades de la nariz, los senos paranasales y la vía respiratoria superior.
“No se trata de hacer la misma nariz para todos, sino de diseñar la nariz que pertenece a cada rostro, respetando la identidad del paciente y garantizando una respiración adecuada”, concluyó el Dr. Saynes Marín.

