Menu

Esta sencilla y cotidiana práctica, que muchas personas realizan a sus gatos, puede traer graves consecuencias para la salud del felino. Además, está prohibida en muchos países

Por qué no deberías extraer las uñas a tu gato

La idea de retirarle las uñas a los gatos, pareciera no tener mayores consecuencias, pero es todo lo contrario. El procedimiento por el cual se retiran las uñas del animal es quirúrgico y se denomina desungulación. Incluye extraer también los huesos de la punta de los dedos de las patas del animal.

Por qué no deberías extraer las uñas a tu gato
Mediante el estudio, descubrieron que los gatos a los que se les extirparon las uñas eran siete veces más propensos a orinar en lugares inapropiados

En Europa el Convenio Europeo sobre protección de animales de compañía prohíbe realizar este tipo de cirugía, pero en otros países, como EE UU, aún se permite, a pesar de estar totalmente desaconsejadas por las asociaciones de veterinarios.

Estudios científicos advierten que cortarle las uñas a los gatos mediante la técnica de desungulación, implica que el animal desarrolle problemas para caminar. Esto se debe a que se ven obligados a apoyar el peso sobre el cartílago blando que anteriormente formaba parte de sus articulaciones.

Algunos animales también comienzan a morder la especie de muñones que quedan en sus patas, algo que les genera dolores crónicos. Si bien muchos dueños someten a sus gatos a la extirpación de uñas para evitar los dolorosos arañazos, se ha observado que los gatos se vuelven mucho más agresivos después de la cirugía.

Las consecuencias: más agresivos y menos saludables

Mediante el estudio, descubrieron que los gatos a los que se les extirparon las uñas eran siete veces más propensos a orinar en lugares inapropiados, cuatro veces más propensos a morder a las personas, tres veces más propensos a ser agresivos y tres veces más propensos a acicalarse en exceso. Además, los gatos sin uñas tenían tres veces más probabilidades de ser diagnosticados con dolor de espalda y dolor crónico en las patas.

La situación que los lleva a orinar en otros lugares se debe a que su cajita sanitaria con piedras les genera dolor en sus patas porque es una superficie dura. Buscan entonces sitios más blandos como alfombras, sillones, ropa, etc.

Cuando se sienten amenazados o con dolor los gatos se defienden con sus uñas. Ante su falta, atacan mordiendo y termina resultando mucho peor para sus dueños que un simple rasguño.

Alternativas a la extirpación de uñas

Con sus uñas los gatos se comunican, se relacionan, trepan o cazan. La naturaleza del gato es arañar, no en plan generar daños sino para jugar, para comunicarse, para protegerse.

Cuando conviven en un lugar con poco o ningún acceso al exterior sus uñas crecen sin la posibilidad de que ellos mismos las puedan regular. Se vuelven muy filosas y “pinchudas” lo que no solo resulta molesto para sus dueños por las posibles lesiones que ocasionan o el daño en muebles de la casa, sino que también para los gatos es incómodo porque se enganchan en alfombras, telas, etc.

Antes de llegar al extremo de una intervención quirúrgica, los veterinarios sugieren intentar algunas prácticas que mejoren la convivencia con los gatos. Por ejemplo, colocar un rascador, que sea lo suficientemente alto como para que el gato se estire cerca de los muebles que suele rascar.

También se puede cubrir el rascador con hierba gatera o sumarle juguetes que lo hagan más interesante para el animal. Es conveniente educar al gato desde pequeñito para evitar las costumbres de arañar los muebles y premiarlo cuando use el rascador.

Algunas personas optan por realizar una manicuría sencilla con tijeras comunes o especiales para cortar solamente los extremos filosos de las uñas. Esta tarea debe realizarse desde que el gato es pequeño para acostumbrarlo y que no le genere un estrés.

Existen unas fundas postizas para las uñas. Las hay de mil colores y son, normalmente, de tamaño standard. Se pegan con un pegamento especial a la uña del gato pero este invento no es lo más recomendable.

Por qué no deberías extraer las uñas a tu gato
Cuando se sienten amenazados o con dolor los gatos se defienden con sus uñas. Ante su falta, atacan mordiendo y termina resultando mucho peor para sus dueños que un simple rasguño

Las uñas anti arañazos deben ser de silicona no tóxica por lo que, como se caen constantemente, si el animal se las traga al intentar arrancárselas, la expulsará en sus heces sin daños en su organismo. Además si el gato enfrente el posible ataque de otro animal, está totalmente indefenso sin sus uñas.

Lo adecuado sería evaluar de antemano si realmente queremos una mascota, porque no todo es rosa, algunas cosas pueden resultarnos desagradables o molestas. Tener un animal en casa conlleva una gran responsabilidad.

Ecoportal.net

Fuente



(Siguientes noticias) »