Diversos estudios y experiencias internacionales han demostrado que existen métodos efectivos y éticos para el manejo de poblaciones de animales introducidas
Rechazan decisión de asesinar hipopótamos
Las organizaciones y la ciudadanía defensoras de los derechos e intereses de los animales de Colombia, y algunas organizaciones internacionales, expresamos nuestro más enérgico rechazo a la decisión del Gobierno Nacional de autorizar el asesinato de hipopótamos en el territorio colombiano.

Esta medida, además de ser éticamente inaceptable, resulta innecesaria e injustificada a la luz de la evidencia científica y de las alternativas disponibles.
Los hipopótamos presentes en Colombia son el resultado de una introducción antrópica —no son responsables de su condición— y, por tanto, es deber del Estado gestionar esta situación con criterios de responsabilidad, ética y respeto por la vida animal. La respuesta no puede ser el asesinato masivo de individuos, sino la implementación de soluciones estructurales, sostenibles y humanitarias desde un enfoque interespecie y no solo antropocéntrico.
Diversos estudios y experiencias internacionales han demostrado que existen métodos efectivos y éticos para el manejo de poblaciones de animales introducidas, entre ellos resaltamos:
- Esterilización quirúrgica y química, que permite controlar el crecimiento poblacional sin causar sufrimiento ni muerte.
- Confinamiento controlado en áreas delimitadas.
- Programas de educación y coexistencia, que disminuyen riesgos y promueven una relación responsable entre humanos y fauna.
- Traslado y reubicación a santuarios o reservas especializadas, tanto a nivel nacional como internacional.
El asesinato de animales no solo ignora la aplicación de estos métodos, sino que además sienta un precedente peligroso en materia de política ambiental y animal, normalizando la violencia como herramienta de gestión.
Advertimos también que la eliminación de hipopótamos no resuelve de fondo el problema ecológico y puede generar efectos adversos en los ecosistemas intervenidos, al tiempo que desconoce el principio de protección, bienestar y solidaridad animal consagrado en la legislación colombiana, incluyendo la Ley 1774 de 2016, que reconoce a los animales como seres sintientes, sin distinción sobre su catalogación como domésticos o silvestres, nativos o no.
Hacemos un llamado urgente al Gobierno Nacional para:
- Suspender de inmediato cualquier autorización de exterminio de animales.
- Implementar un plan integral basado no solo en las ciencias ambientales y biológicas, sino también en la experiencia de otras ciencias y disciplinas que abordan el tema animal desde un enfoque no antropocéntrico, además de la experiencia y conocimiento profesional, científico y comunitario de las organizaciones defensoras de animales de la sociedad civil, y que busque la coexistencia inter- y multiespecie.
- Destinar recursos suficientes para programas de esterilización y traslocación.
- Garantizar la transparencia en la toma de decisiones y la participación de la sociedad civil.
Colombia tiene la oportunidad de convertirse en un referente internacional en el manejo ético de mega herbívoros introducidos. Optar por la muerte no es una solución: es un retroceso. Los criterios ambientalistas y biologicistas no pueden ser los únicos considerados, más aún cuando están ligados al exterminio de los animales. También son importantes y relevantes los criterios de protección y bienestar de las especies animales y de cada uno de los individuos que hacen parte de las mismas.
Reiteramos nuestro compromiso con la defensa de la vida, el respeto por los animales y la construcción de políticas públicas basadas en la ética y la ciencia.

