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Desde el domingo 1 de marzo, se han reportado al menos dieciséis lugares costeros entre Pajapan, Veracruz, y Paraíso, Tabasco, con presencia de chapopote en las playas y en el mar

Petróleo envenena playas y una laguna en Veracruz

Desde el domingo primero de marzo se reportó la presencia de chapopote, derivado del petróleo crudo, en playas y lagunas desde Pajapan, Veracruz, hasta Paraíso, Tabasco, sumando hasta este momento al menos doce sitios afectados.

En esta línea de costa de casi 170 kilómetros (km), grupos de pescadores reportaron también la presencia de petróleo en el mar, que se ha pegado a sus redes y lanchas, causando daños económicos y afectaciones a la salud al intentar retirarlo en el momento.

Petróleo envenena playas y una laguna en Veracruz
Se identifican afectaciones a los ecosistemas con muertes de tortuga, manatí y peces, así como pérdidas y posibles afectaciones a la salud a las comunidades, cooperativas y familias pesqueras

Los dieciséis sitios afectados, reportados hasta el momento, son [1]: playas Punta San Juan, Playa Linda, Zapotitlán, Tecuanapan y Jicacal, así como La Bocana, Paquital, Punta Huazuntlán y Bocana Rio Temoloapan en la laguna del Ostión en Pajapan, Veracruz; Los Arrecifes y El Salado en Mecayapan, Veracruz; Peña Hermosa y Mirador Pilapa en Tatahuicapan, Veracruz; Barrillas en Coatzacoalcos, Veracruz; y Barra Panteones en Paraíso y Sánchez Magallanes, Tabasco.

En la Laguna de Ostión, el petróleo ya invadió la laguna y la presencia del chapopote llega hasta el punto Paquital frente a las comunidades indígenas de El Mangal y El Pescador.

Esta laguna es vital para la vida del mar y de numerosas especies, así como para las comunidades indígenas y pesqueras, ya que es fuente de sustento para muchas familias por el cultivo de ostión, almejas, apacta (tipo de almeja que consumen las comunidades costeras), camarones, lizas, chucumite, robalo y tiene una gran afectación al manglar, los cangrejos azules y peludos.

En esta zona hay especies de aves migratorias y permanentes como pelícano rosado, garzas, aguilillas, rere, águilas, pato buzo, halcón y martín pescador. Las comunidades destacan que esta situación afecta especialmente a familias de pescadores, y a las mujeres, madres de familia y comerciantes. En general, en la zona más afectada de Pajapan, Mecayapan y Tatahuicapan, Veracruz, se estima que alrededor de 14 mil personas dependen directa e indirectamente de las actividades pesqueras y turísticas.

Hasta este momento se desconoce el impacto real de las afectaciones en la flora y fauna de los ecosistemas costeros, pero antecedentes de otros derrames revelan impactos graves, de forma directa e indirecta, que en algunos casos son irreversibles.

Derivado de esta situación se han encontrado algunas tortugas muertas cubiertas de petróleo en la comunidad Los Arrecifes, un manatí muerto en Coatzacoalcos y algunas comunidades han reportado peces afectados. Hasta el momento no se cuenta con información suficiente para evaluar la afectación a los 17 arrecifes existentes en la zona que forman parte del Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México, un ecosistema de gran riqueza ambiental que provee alimentos, refugios para especies marinas, protección contra huracanes, recreación y es fuerte para ecoturismo.

Todavía las autoridades competentes no han informado sobre el origen del petróleo derramado en el mar y playas de esta región. Petróleos Mexicanos (Pemex) se ha deslindado de la responsabilidad, señalando en un comunicado del 2 de marzo que descarta “alguna fuga o derrame petrolero en las playas del sur de Veracruz, tras haber realizado inspecciones técnicas en sus instalaciones”.

Sin embargo, investigadores han detectado con imágenes satelitales del 20 de febrero una mancha de petróleo de 37 km mar adentro frente a Campeche, que parece estar relacionada con infraestructura petrolera, además de una posible dispersión de petróleo hacia Tabasco y Veracruz [2].

Las acciones para reportar, articular, denunciar, detener el impacto, limpiar y atender han sido por parte de las comunidades indígenas y pesqueras, quienes señalaron la ausencia de acciones contundentes por parte de las autoridades responsables y las empresas petroleras. En La Bocana, comunidad Jicacal, donde se ubica la entrada a la laguna del Ostión, municipio de Pajapan, los pescadores se organizaron para intentar detener el chapopote con sus redes de pesca, pero carecen de los materiales y apoyo necesarios para poder hacerlo de forma efectiva y segura, poniendo en riesgo su salud.

Esta situación no es un caso aislado: en el Golfo de México hay un largo historial de derrames de crudo, grandes y pequeños, que afectan de forma cotidiana y constante a los ecosistemas y comunidades costeras. Recientemente, el 16 de octubre de 2025, hubo un derrame de petróleo en el río Pantepec, en la cuenca del río Tuxpan, municipio de Álamo Temapache, en el norte de Veracruz, que visibilizó los riesgos a los ecosistemas marinos y costeros de la industria petrolera en tierra por su conexión con los ríos.

Muchas comunidades pesqueras e indígenas y organizaciones ambientalistas han manifestado su inconformidad con la presencia de la industria petrolera en su maritorio y territorio, por las afectaciones que genera la contaminación y el desplazamiento de zonas de pesca, las cuales se agravan por la ausencia de protocolos efectivos de prevención y atención a derrames. Reiteran que el Golfo de México es un lugar de vida y rechazan que siga siendo sacrificado en beneficio de las industrias petroleras, como ha sido desde los años 50’s.

Las comunidades y organizaciones firmantes exigimos acciones inmediatas a las instancias responsables de gobierno, así como a las empresas petroleras, para la inmediata atención del siniestro y evitar mayores afectaciones; para atender a la fauna y a las comunidades afectadas, y para regenerar los ecosistemas, así como acciones para mejorar los protocolos de atención en casos de emergencia. Específicamente, solicitamos:

Petróleo envenena playas y una laguna en Veracruz
Comunidades pesqueras y organizaciones ambientalistas exigen investigación sobre las causas, atención inmediata para la recuperación de los ecosistemas afectados, reparación del daño a las comunidades que han tenido pérdidas y establecimiento de mejores protocolos de atención a los derrames y esquemas de protección del Golfo de México

●       Apoyo a las comunidades afectadas de forma pronta, colectiva y organizada.

●       Realizar acciones de atención inmediata a la flora y fauna afectada, así como para la detección y recolección del chapopote en todas las zonas, iniciando con La Bocana para evitar mayor contaminación de la laguna del Ostión.

●       Establecer reuniones de coordinación entre autoridades, empresas y comunidades para asegurar una atención transparente, efectiva y articulada.

●       Realizar estudios académicos independientes y públicos para esclarecer el origen de la presencia del petróleo reportado en las zonas y, en consecuencia, determinar las posibles responsabilidades.

●       Mejorar protocolos y mecanismos de prevención y atención a derrames y presencia de chapopotes, así como de supervisión independiente y pública de las empresas petroleras.

●       Establecer acciones a mediano plazo para la protección del Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México y las comunidades pesqueras que de él dependen; y un compromiso político y acciones para promover una salida justa e incluyente de las energías fósiles que incluya el desarrollo de energías renovables manejadas de forma descentralizada y democrática.