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Maestras y maestros artesanos rescatan sus raíces con el apoyo del programa de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México

Preservan el bordado ritual otomí en Salamanca

El proyecto Bordado ritual otomí. Corporación de Inditos e Inditas de Nuestra Señora del Pueblito fortalece y fomenta el sentido de pertenencia e identidad, además de rescatar las raíces culturales de Salamanca, Guanajuato, comenta en entrevista el maestro, promotor cultural y miembro de la Corporación, David Cabrera García.

Preservan el bordado ritual otomí en Salamanca
Además de promover el patrimonio cultural se busca colocar al municipio como capital regional del bordado en punto de cruz

El proyecto, beneficiado por el Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC) 2025, de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, logró el rescate de la vestimenta propia y de los bordados, que son el reflejo de la herencia del pueblo otomí y purépecha, dos culturas que habitaron en San José de la Montaña –localidad del municipio de Salamanca– y que forman parte de las raíces de la comunidad salmantina. 

La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, destacó que “el trabajo de las y los artesanos es esencial para preservar el patrimonio cultural desde las propias comunidades. Acompañar estos procesos a través del PACMyC significa reconocer el valor de los saberes tradicionales, impulsar su transmisión entre generaciones y fortalecer prácticas que dan cohesión, identidad y orgullo colectivo”.

En entrevista, Cabrera García explica que uno de los objetivos del proyecto es “promover, preservar y rescatar el bordado ritual en nuestra comunidad a través de los talleres, pues hay señoras que sabían hacer el bordado pero no le daban el valor o lo habían dejado de hacer porque no lo pagaban bien. Ahora con la llegada de la Corporación a San José de la Montaña se logra el rescate cultural y el conocimiento se extiende, ya que la compañera más grande tiene 79 años y el más pequeñito tiene dos años. Es muy bonito que haya compañeros de distintas edades y los más jóvenes se están enseñando a bordar sus propios trajes en punto de cruz”.

Al hablar de la corporación, se refiere a la Corporación de Inditos e Inditas de Nuestra Señora del Pueblito –agrupación que se fundó en 2020 en el marco del 75 aniversario de la coronación pontificia de la Virgen del Pueblito– las y los habitantes de San José de la Montaña llevaron a la localidad las danzas tradicionales, prácticas, costumbres y rituales propios, lo que derivó en un reconocimiento identitario de gran impacto.

Antecedentes históricos

Preservan el bordado ritual otomí en Salamanca
El encontrarse con los elementos y la simbología otomí en un momento en el que ya no se hablaba de la raíz cultural de Salamanca

Para comprender la importancia del bordado ritual, García rememora que, hacia el año de 1632, el fraile franciscano Sebastián de Gallegos colocó en un pueblo de Querétaro una imagen sagrada labrada en pasta de caña. Luego, los religiosos la trasladaron, y realizaron el proceso de catequesis y de evangelización para venerar a la Virgen del Pueblito en la Basílica de Nuestra Señora del Pueblito en el municipio de Corregidora, Querétaro.

En 2020 la devoción por la Virgen se extendió a la localidad de San José de la Montaña por iniciativa de un joven Gerardo González Ramírez, quien estudió en el seminario franciscano y, al regresar a su lugar de origen, trajo la imagen que se resguarda en la Parroquia de Nuestra Señora de la Natividad, un monumento histórico de finales del siglo XVII y principios de XVIII.

“Es una imagen esculpida en madera, en cedro rojo, con una policromía muy parecida a la imagen original que se venera en Querétaro. En la parroquia de Nativitas, lo que nosotros podemos encontrar en el retablo principal, por el exterior de la capilla, son los grabados en piedra y en cantera que destacan elementos pertenecientes al pueblo otomí”, explica García.

El encontrarse con los elementos y la simbología otomí en un momento en el que ya no se hablaba de la raíz cultural de Salamanca, comenta el entrevistado, fue una gran coincidencia que impulsó el rescate y la conciencia en la comunidad. De tal manera que la cultura otomí ya forma parte de la costumbre y de la usanza de San José de la Montaña.

Elementos del bordado ritual

Los bordados, comenta el entrevistado, están cargados de simbolismo; en su comunidad, las mujeres utilizan la enagua, una falda larga que llega hacia el tobillo, “elaborada de cuadrille, labrada en punto de cruz con los bordados que tienen todo un simbolismo y un significado”.

Además de la enagua usan una blusa de manga corta elaborada en cuadrille y labrada en punto de cruz, así como un delantal de tela de mascota de distintos colores. “En ocasiones usamos delantales morados, azules o rosas; el que estrenaremos gracias al PACMyC, será naranja. Entre los elementos que empleamos en los rituales y danzas tradicionales se encuentra la sonaja sagrada, conocida en otomí como ptsi ximu, y el bastón de cascabeles, utilizado en una danza para pedir a la Virgen del Pueblito su auxilio y la llegada de la lluvia. La danza está relacionada con las estaciones del año y los ciclos del buen temporal”, agrega.

Como parte de los elementos importantes destaca el bastón con listones de colores blanco y azul, un arco de flores, una canasta de flores artificiales que utilizan las mujeres, así como un bastón que en sus extremos tiene adornos florales y listones y que es usado por los hombres en algunas danzas.

La celebración en la comunidad

En 2026 San José de la Montaña conmemorará la Asunción de la Virgen María con una fiesta tradicional y durante una semana se llevarán a cabo distintas actividades y danzas. La celebración iniciará el sábado 8 de agosto, se tiene previsto presentar uno de los 48 trajes rituales del nuevo modelo que se realiza gracias al apoyo del PACMyC.

“Las y los compañeros quieren poner todo el empeño y esfuerzo posible para que el traje ritual esté completo en agosto y se lleve a cabo en nuestra parroquia el ritual de bendición, pues esos trajes son exclusivos para venerar a la Virgen del Pueblito”, comparte el promotor cultural Cabrera García, quien puntualizó que los trajes –que la comunidad elaboró a lo largo del año– tendrán un diseño homogéneo se exhibirán en diciembre.

En 2026, comenta, el bordado en las mujeres será “girasoles amarillos abiertos en la enagua y en el delantal portarán varias canastas, algunas con flores azules, en representación a la Santísima Virgen María, y flores amarillas, representando al Señor San José. Los hombres llevaremos tiras bordadas en el pecho, en los puños y en los pies, también tiras de cuadrille labradas en punto de cruz con motivos de vegetales que se producen en la comunidad como es el maíz, las cebollas, los ajos y hortalizas”, detalla el entrevistado.

La fiesta de la Asunción de la Virgen involucra a toda la comunidad; en algunos casos se coloca en la entrada de las casas un pequeño chimal -arco de flores o elementos naturales de la región como cañas de maíz, carrizos o mezquite-, que remata con una imagen de la Santísima Virgen del Pueblito. También se realiza el paseo del gallo, que involucra a toda la familia y que anuncia la llegada del día grande, a través de un gallo gigante elaborado de carrizo.

Beneficios del proyecto y el PACMyC

Para el maestro Cabrera García promover y mantener vivas las celebraciones que exaltan los orígenes de una localidad son acciones que permiten reconstruir el tejido social y crear una mayor cohesión en la comunidad. De ahí la importancia de iniciativas como el PACMyC de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, pues, a través del programa la Corporación fortalece sus talleres como espacios de convivencia familiar que promueven el rescate del bordado en punto de cruz y la transmisión de saberes a las nuevas generaciones.

Preservan el bordado ritual otomí en Salamanca
Para comprender la importancia del bordado ritual, García rememora que, hacia el año de 1632, el fraile franciscano Sebastián de Gallegos colocó en un pueblo de Querétaro una imagen sagrada labrada en pasta de caña

“En estos últimos años lo que hemos estado viviendo en Guanajuato es un escenario de violencia -aunque no es en toda la entidad-, pero estas actividades nos permiten unir a las familias, trabajar por un propósito en específico y con esta parte abrazada a la fe y la esperanza, se logra algo muy bonito y gratificante que se puede palpar. Este es un trabajo y una reconstrucción del tejido social que se da en nuestra comunidad”, asegura Cabrera García.

García, comenta que como parte de las funciones de la Corporación y en línea con los principios de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México para salvaguardar el patrimonio cultural, el colectivo cuenta con una comisión de bordado encargada de resguardar y concentrar en un libro de actas el registro a detalle de los trajes, hilos, tonos específicos, elementos identitarios, símbolos, el cuadrille del bordado en punto de cruz y todo lo que sirva como antecedente para futuras generaciones.

Y destaca el interés de la Corporación para posicionar a San José en la Montaña como una capital regional del bordado en punto de cruz.