Hoy, el entorno alimentario en México favorece productos accesibles, pero pobres en nutrientes
México se enferma por lo que come…
En México, millones de personas viven con enfermedades que en gran medida podrían prevenirse. La alimentación actual —alta en productos ultraprocesados y baja en alimentos frescos— está pasando factura a la salud pública. Sin embargo, la solución no necesariamente está en dietas costosas o tendencias pasajeras, sino en algo mucho más cercano: recuperar la dieta de la milpa, una forma de alimentación tradicional, nutritiva y accesible.

Panorama en cifras que preocupan:
• Más del 70% de las personas adultas viven con sobrepeso u obesidad (ENSANUT
2022)
• La diabetes es la tercera causa de muerte en México, con más de 115,000 fallecimientos al año (INEGI 2023)
• Las enfermedades crónicas representan una de las principales cargas para el sistema de salud
• Gran parte de estos padecimientos está vinculada con la alimentación No es solo qué comemos, sino el sistema que lo define
Hoy, el entorno alimentario en México favorece productos accesibles, pero pobres en nutrientes. Esto ha desplazado patrones tradicionales que durante generaciones ofrecieron una nutrición completa.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, mejorar la calidad de la dieta es una de las estrategias más efectivas para prevenir enfermedades crónicas. En la misma línea, la The Lancet Commission on Food, Planet, Health ha señalado la urgencia de transformar la forma en que comemos para proteger tanto la salud humana, como proteger al planeta.
La dieta de la milpa: nutritiva, completa y accesible
Frente a este panorama, México cuenta con una ventaja poco aprovechada: su propia tradición alimentaria. La dieta de la milpa, basada en maíz, frijol, calabaza, chile y quelites, ofrece beneficios clave:
• La combinación de maíz + frijol aporta proteína completa, cubriendo aminoácidos esenciales
• Es alta en fibra, lo que ayuda a prevenir diabetes y mejorar la salud digestiva • Aporta hierro, calcio, antioxidantes y vitaminas del complejo B
• Tiene una baja densidad calórica y alta densidad nutrimental
Además, es una de las formas más económicas de alimentarse bien. Preparaciones basadas en estos ingredientes pueden costar significativamente menos por comida, que dietas basadas en productos ultraprocesados o alimentos de origen animal, con un mayor beneficio para la salud.
El costo de no cambiar
La falta de prevención tiene consecuencias profundas. Tan solo la diabetes genera un gasto estimado de más de 60 mil millones de pesos anuales en México, equivalente al presupuesto anual de varios estados del país, considerando atención médica y pérdida de productividad.
(Fuente: Secretaría de Salud; International Diabetes Federation)
Esto abre una conversación urgente: ¿por qué no estamos promoviendo más activamente patrones alimentarios que ya han demostrado ser saludables y accesibles?
Posicionamiento desde COME CON CIENCIA
«Hoy tenemos en México una crisis de salud que no se va a resolver solo en hospitales. Necesitamos ver la raíz del problema, y esa raíz está en la alimentación. Lo mejor de todo es que la solución es accesible: está en nuestra cultura, en nuestros alimentos tradicionales. Recuperar la dieta de la milpa no solo puede mejorar la salud de millones de personas, también puede hacerla más barata.», palabras de Antonio Franyuti, Director General de COME CON CIENCIA.
Una conversación que ya es global
Cada vez más figuras públicas y líderes de opinión están señalando la relación entre alimentación, salud y sostenibilidad. Personalidades como Leonardo DiCaprio y Natalie Portman han impulsado cambios hacia patrones alimentarios con mayor presencia de alimentos vegetales, poniendo el tema en la agenda global.
Un llamado urgente a la acción
México no solo enfrenta una crisis de salud. También tiene en sus manos una solución culturalmente relevante, nutricionalmente sólida y económicamente viable.

