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Estudios muestran que, en un entorno dominado por pantallas, las mascotas pueden impulsar hábitos físicos, sociales y emocionales que contribuyan a una infancia positiva

Animales: aliados del bienestar infantil

A lo largo de los años, las mascotas se han consolidado como una parte integral del entorno familiar para muchos niños y familias de nuestro país. Hoy, que el desarrollo infantil ocurre en un entorno mediado por la tecnología, es buen momento para reconocer la influencia de los animales de compañía en el crecimiento emocional, social y físico de los más pequeños.

Animales: aliados del bienestar infantil
Un estudio realizado por Waltham también señaló que el vínculo que se genera entre las mascotas y los niños es tan fuerte que se ha demostrado que este aumenta los niveles de oxitocina

Dentro de la industria del cuidado de mascotas, entender el vínculo humano-animal ha sido esencial para dimensionar su impacto en la vida cotidiana. Con el fin de entender estos efectos, Mars Petcare ha impulsado investigaciones como el Pets and Wellbeing Study (PAWS), que señala que el 86% de los tutores de un perro o gato, afirman sentirse incentivados a desconectarse de sus pantallas gracias a la convivencia con su mascota, posicionándolas como un contrapeso frente a la creciente sobreexposición digital.

De la misma forma, el 80% reconocen que mascota ha tenido un impacto positivo en su bienestar emocional, social y físico. Este efecto es importante al considerar la popularidad de los animales de compañía entre las nuevas generaciones, para quienes el haber crecido con uno se percibe como una experiencia positiva que se proyecta en la vida adulta. En México, más del 57% de quienes hoy son tutores de una mascota crecieron con una durante su infancia.

Por su naturaleza, el vínculo con otros seres vivos es imprescindible para la formación de hábitos y habilidades socioemocionales que son importantes desde la niñez. Factores como el juego físico, la interacción directa y el acompañar a los padres en rutinas cotidianas como los paseos o cuidados diarios de la mascota se traducen en una mayor conexión con el entorno en una época en donde las dinámicas centradas alrededor de las pantallas predominan cada vez más.

Este fenómeno no ha pasado desapercibido para instituciones académicas y científicas. A inicios de este año, la Academia Americana de Pediatría confirmó que la convivencia con mascotas puede contribuir al desarrollo de los niños, ayudándoles a fortalecer habilidades como la empatía, la responsabilidad y la autoestima, además de reducir el estrés y la ansiedad infantil (AACP, 2026). No obstante, también subraya que este proceso requiere del acompañamiento de los padres, quienes deben supervisar el cuidado de los animales y guiar a los niños en la adopción de hábitos responsables.

Un estudio realizado por Waltham también señaló que el vínculo que se genera entre las mascotas y los niños es tan fuerte que se ha demostrado que este aumenta los niveles de oxitocina, la hormona asociada con la reducción del estrés y el apego.

Animales: aliados del bienestar infantil
Este fenómeno no ha pasado desapercibido para instituciones académicas y científicas

Desde esta perspectiva, las mascotas pueden entenderse no solo como compañeras de juego, sino como parte del entorno en el que los pequeños construyen una primera noción de respeto y afecto que influirá en su manera de relacionarse con el mundo.

Hoy, que el bienestar infantil enfrenta desafíos como el sedentarismo o la hiperconectividad, las mascotas han mostrado ser aliadas consistentes en el desarrollo integral de los niños. Reconocer su papel no solo implica valorar su compañía, sino entender que, para muchos, representan el vínculo a través del cual aprenden a cuidar, divertirse y a construir relaciones significativas.